Otro plagio en la universidad de Baja California. Ahora se involucra al rector Felipe Cuamea

Párrafos y páginas completas de un documento que él elaboró fueron “tomados” por directivos de la UABC sin darle crédito.

El plagio de tesis y documentos académicos y de investigación, una práctica arraigada en la máxima casa de estudios de Baja California

Antonio Heras / Lindero Norte / A los Cuatro Vientos

Un investigador del área de Pedagogía e Innovación Educativa reclamó a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) su inclusión en los créditos de una publicación institucional basada en un texto propio de 2012.

El 22 de mayo de 2014, el maestro Rafael Reséndiz Ramírez, ex-profesor de tiempo completo de la Facultad de Pedagogía e Innovación Educativa de la UABC, dirigió una carta al rector Felipe Cuamea Velázquez donde sostiene que su “reclamo, en este momento, es solamente para que me den los créditos correspondientes, además de la corrección o fe de erratas pertinentes, pues creo que esta omisión pudo haber sucedido por descuido, no tanto por negligencia o plagio”.

Hasta el jueves 12 de junio de 2014 no recibió contestación de Cuamea.

En la edición 23 de “Cuadernos de Planeación y Desarrollo Institucional” aparece el texto “Modelo Educativo de la UABC”.

En los créditos se señala que el reporte lo elaboraron una decena de funcionarios y académicos, entre ellos el propio rector Cuamea Velázquez y Patricia Moctezuma Hernández, titular del Departamento de Investigación y Postgrado de la UABC, esposa del ex rector de la universidad estatal y ex secretario de Desarrollo Económico del gobierno de Baja California, Alejandro Mungaray, también miembro de la Unta Universitaria.

A Mungaray un grupo de profesores e investigadores universitarios –el maestro Daniel Solorio Ramírez, entre ellos- lo califican como “el poder detrás de Cuamea”, rector que en mayo pasado firmó un convenio con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para hacer respetar la legalidad constitucional en la institución educativa.

El ex profesor universitario Rafael Reséndiz (Foto: internet).
El ex profesor universitario Rafael Reséndiz (Foto: internet).

En su carta, el investigador señaló que la finalidad “de hacer de su conocimiento una omisión o falta con respecto a créditos o reconocimientos en una publicación de la Universidad que usted honorablemente dirige”, es explicar que el 22 de junio de 2012, a las 13:46, cuando todavía era profesor universitario de tiempo completo -número de empleado 24802-, envió por correo electrónico al director y subdirector de la Facultad de Pedagogía e Innovación Educativa la versión final de su estudio sobre el Modelo Educativo de la UABC, el cual se integró al Informe final de sus actividades al separarse de la institución, toda vez que fue un trabajo solicitado por la dirección.

“Sin embargo, hoy, al estar revisando los Cuadernos de Planeación y Desarrollo Institucional, me encontré con que en el Número 23 denominado ‘Modelo educativo de la UABC’, aparecen varias personas como elaboradores del reporte, sin citarme ninguna vez, cuando han retomado páginas enteras del trabajo que yo presenté” advirtió el académico.

El coordinador del Observatorio Académico Universitario, Jesús Francisco Galaz Fontes, académico de la Facultad de Ciencias Humanas, UABC-Mexicali, señaló que las autoridades universitarias son quienes éticamente están obligados a mantener y promover el respeto a las normas académicas sobre actividades que atentan contra el debido reconocimiento al trabajo de los académicos.

Por ende –agregó-, deben estar comprometidas con la protección de la autoría y derechos de autor de los académicos de la UABC.

“¿Fue descuido? ¿Es una práctica común y culturalmente aceptada que los directivos de la UABC se apropien del trabajo académico del personal que está bajo su coordinación? ¿Fue una acción deliberada hecha con el propósito de hacer aparecer como suyo un trabajo que no lo era? ¿Fue algo que no es ninguna de las tres alternativas mencionadas?”, cuestionó.

El documento “Modelos Educativos” le fue entregado al director de la Facultad de Pedagogía e Innovación Educativa, Salvador Ponce Ceballos, uno de los funcionarios que elaboraron el reporte del Cuaderno de Planeación y Desarrollo Institucional No. 23 bajo el título “Modelo Educativo de la UABC”, donde retoma ideas y conceptos de la investigación de Reséndiz Ramírez.

PLAGIO IMPUNE EN ENSENADA

UABC ENSENADA CAMPUS

En la primavera de 2009 el estudiante de la UABC Bruno Matteotti, presentó su tesis de licenciatura “Modelo de Riesgo por Inundación en la Mancha Urbana de Ensenada.

Meses después su trabajo académico apareció prácticamente igual en el Atlas de Riesgo y Peligros Naturales, Segunda Etapa, que fue solicitado y pagado a maestros universitarios por el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP) de Ensenada.

El escándalo que provocó el presunto plagio se dio cuando se comparó la redacción e información científica contenida en ambos trabajos: Párrafos enteros, por decenas, eran iguales, pero en la autoría del trabajo que el IMIP pagó a los profesores universitarios nunca se dio  crédito de autoría a Matteotti, que ya no estaba en Ensenada cuando se dio a conocer públicamente la imitación.

El hoy ex director del IMIP, el doctor Guillermo Arámburo Vizcarra, negó entonces que el texto que el Instituto pagó con dinero del erario –más de 250 mil pesos- fuera un facsímil.

Aparte, uno de los dos académicos señalados como presuntos autores del ilícito, el doctor Alejandro García Gastélum, de la Facultad de Ciencia Marinas de la UABC, dijo que Matteotti no era titular del texto de su tesis ya que fue invitado a participar en una investigación universitaria conjunta, por lo que la UABC era dueña de los derechos de autor y podía hacer cualquier cosa con el escrito.

EL ROBO, TAMBIÉN FUERA DE BC

En un trabajo periodístico de Sergio Haro Cordero para el Semanario Zeta y que el Observatorio Académico Universitario presentó en su portal de internet el pasado martes 10 de junio, se informa textualmente:

PLAGIO

“Después de casi cuatro años de arduo trabajo para elaborar su tesis para obtener la licenciatura en Ciencias Computacionales, un bajacaliforniano se topó con la amarga noticia: su trabajo le fue plagiado y apareció en Nuevo León con otro nombre.

“Se ha probado el plagio pero las autoridades universitarias no saben cómo proceder.

“Hace cerca de un año, Sergio Castro Becerra –licenciado en Ciencias Computacionales por la UABC Ensenada– se llevó una sorpresa. Al buscar datos relacionados con una revista en la que participaba localizó la bibliografía que utilizó en la tesina para titularse en julio de 1998.

“Los datos localizados eran parte de la bibliografía incluida en una tesis para una maestría de un estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“Al principio pensé que se me estaba citando, pero luego reconocí mi bibliografía, prácticamente la pegó”, sostiene el especialista, quien labora en Los Ángeles, California.

“Al profundizar en la búsqueda encontró que le habían plagiado. La tesis elaborada por el ahora “Maestro” Noé Torres Garza, tomó no solo la bibliografía de Castro, sino al menos tres artículos completos y la introducción.

“Pero Torres no fue el único.

“Otro egresado de la UANL copió párrafos de la tesis del bajacaliforniano. Ante el ilícito Castro Becerra ha buscado apoyo en la UABC y no ha obtenido respuesta, igual mutis le han hecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“El profesional especializado en telecomunicaciones no busca una reparación económica por el plagio, sino que los autores reconozcan que lo hicieron y considera también que es obligación de la UANL revisar el caso y quizá hasta retirar la maestría otorgada al plagiario, o en su caso que se reconozca la coautoría de Castro Becerra en el trabajo del neoleonés.

“El plagio en el ámbito académico mexicano ha sido poco abordado, solo en casos de escándalo, como el del ex secretario de Educación en el sexenio de Ernesto Zedillo, Fausto Alzati, quien no tenía el doctorado que ostentaba y debió renunciar.

“Hay países como Alemania o Francia donde secretarios de Estado igual han tenido que dejar su puesto al trascender que su trabajo ha sido plagiado a otros autores.

“En países como República Dominicana existen organismos anti plagio y han descubierto que cerca del 80 por ciento de los trabajos universitarios han sido plagiados. Igual sucede en Ecuador.

“En México trascendió en 2013 cómo un investigador de la UANL -Boris Berenzon- fue despedido al descubrirse plagio en varios de los trabajos presentados.

“Saltiel Alatriste, ex titular de Difusión Cultural en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) también fue despedido tras revelarse trabajos adjudicados a él, pero plagiados a otros autores.

“El escandalo más reciente sucedió en la Feria Internacional del libro en Guadalajara, donde se otorgó el Premio en Literatura al escritor peruano Alfredo Bryce, luego de ser acusado de plagio en parte de su obra”.