Indispensable comer frutas para gozar de buena salud

El crecimiento y eliminación de toxinas.

Protegen ante ciertas enfermedades crónico degenerativas.

Regulan la función intestinal y tienen bajo aporte calórico.

Instituto Mexicano del Seguro Social

Comer frutas es sumamente importante si se quiere gozar de buena salud. Se recomiendan ingerir al menos tres por día,  una de ellas debe ser un cítrico, indicó la doctora María del Carmen Ruelas López del Hospital de Subzona número 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social  (IMSS)  en Tecate.

Destacó que hay muchas razones por que es  indispensable  consumirlas, entre las que destaca el beneficio a la salud, por lo que en los módulos PrevenIMSS instalados en todas las unidades médicas del Instituto,  se dan a ofrecen pláticas informativas en las que  destacan aspectos fundamentales:

1.- En la mayoría de las frutas más de 80 por ciento de su peso es agua, lo que facilita la eliminación de toxinas de nuestro organismo y nos ayuda a mantenernos bien hidratados. El resto se reparte en hidratos de carbono, ácidos orgánicos, vitaminas, fibra y sales minerales. Apenas contiene  proteínas y grasas.

2.- Son fuente importante de vitamina C (también denominado ácido ascórbico) necesaria para producir colágeno, fundamental en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos, dientes y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol.

3.- Contienen riqueza en antioxidantes (vitamina C, vitamina E y betacaroteno), factores de protección ante ciertas enfermedades degenerativas, cardiovasculares y el cáncer. El betacaroteno o provitamina A –pigmento que le confiere el color amarillo, anaranjado o rojizo- es abundante en muchas frutas y a medida que el organismo lo necesita, tiene la propiedad de transformarse en vitamina A. Además de sus propiedades antioxidantes, esta vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, cabello, mucosas, huesos y para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

4.- Por su aporte de fibra, la mayor parte es pectina, fibra soluble en agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas. Posee efectos benéficos para nuestro organismo, además de ayudar a regular la función intestinal, corregir el estreñimiento y se cree que colabora en la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades como hipercolesterolemia, diabetes, obesidad, cáncer de colón, hemorroides, litiasis biliar, divertículos y ulcera. Las frutas con menos agua y con semillas poseen más fibra.

FRUTAS

5.- Concentran gran cantidad de potasio, necesario para la transmisión del impulso nervioso y la actividad muscular normal. Las más ricas en este mineral son el plátano, kiwi, melón, uva negra, cerezas y ciruelas.

6.- También aportan magnesio, relacionado con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos. Este mineral forma parte de huesos y dientes, mejora la resistencia ante enfermedades degenerativas, y posee un suave efecto laxante.

7.- Aportan ácidos orgánicos, que influyen en su sabor y aroma. Algunos de ellos como el ácido cítrico (naranja, limón, lima, mandarina, fresas, peras) y el málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques), poseen una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina, es decir, ayudan a eliminar los cálculos renales de ácido úrico.

8.- Contienen azúcares o hidratos de carbono simples (fructuosa, glucosa, sacarosa, entre otras) que dan sabor dulce a las frutas maduras. En menor proporción contienen hidratos de carbono complejos (almidón), más abundantes en las frutas no maduras, cuya cantidad disminuye hasta prácticamente desaparecer a medida que maduran, a excepción de los plátanos.

9.- La mayoría concentra poca grasa, salvo en el aguacate-considerado como verdura por algunos- y el coco –con grasa saturada-.

Las frutas pueden disfrutarse en cualquier época del año, aunque siempre es mejor adquirir las propias de cada estación, ya que son más baratas y nutritivas. Se deben elegir piezas bien coloreadas, sin golpes, magulladuras o partes blandas. Una vez en casa, sacarlas de la bolsa o envoltorio para que puedan seguir respirando y conservarlas en un lugar fresco.

Las frutas pueden consumirse crudas luego de lavarlas  bajo el chorro del agua y desinfectadas; en ensaladas, jugos, licuados, purés o combinadas con otros alimentos.