REFICCIONES: “Y sin embargo se mueve”

Eso podría decirse de una sociedad mexicana aparentemente petrificada por el autoritarismo y la desmesura de la violencia que es otra de las grandes deudas del nuevo gobierno; pese a todo en barrios y colonias, capitales y municipios, por el campo y por la ciudad cunde el hartazgo y la insurgencia ciudadana expresada de mil maneras y con las inclusiones más inesperadas. Dios nos coja confesados, a todos.

Ignacio Betancourt Robles* / Reficciones / A los Cuatro Vientos

Ante la percepción de tal escenario nacional, el gobierno se limita a seguir prometiendo milagros imposibles; por ejemplo, ante el grave incremento de la agresividad escolar en primarias y secundarias del país el Copete Parlante sólo atina a prometer que el bullying desaparecerá (sic) de todas las escuelas, sin explicar ni cómo ni cuándo, igual que las mentiras sobre las llamadas reformas estructurales. O como cuando el titular de la Secretaría de Economía intenta desparecer verbalmente el fracaso de las políticas económicas gubernamentales al tener que reducir la proyección oficial del crecimiento de un 3.9% a un 2.7% llamándolo cínicamente “reconocimiento de la realidad”, ilustrando de tal manera el típico comportamiento esquizoide de quien se dirige a retrasados mentales para demostrarse a sí mismo que si no se puede cambiar lo concreto, no hay problema, se le inventa al gusto del declarante. O respecto a los incumplimientos de la Secretaría de Gobernación cuando ésta asegura que en el primer año de gobierno sólo hubo 567 homicidios mientras que investigaciones periodísticas hablan de mil 425 asesinatos relacionados con el crimen organizado; por otro lado, el propio coordinador nacional antisecuestros reconoce que en los primeros meses de 2014 los secuestros se incrementaron en 24%. Y para los anti patriotas que lo duden están las televisoras y los noticieros que han de volver realidades auditivas las oficiales alucinaciones.

A propósito de las denuncias contra el influyente y destacado teólogo, padre Eduardo Córdova Bautista, pederasta que durante décadas abusó de incontables niños y adolescentes en escuelas y colonias de la capital potosina, las reacciones ante los abusos se multiplican y permiten al observador percibir

la diversidad de las mismas, la procedencia de los argumentos, la complejidad de las reacciones de víctimas y cómplices tradicionales. Por ahora sólo comento una caricatura que el pasado domingo apareció en algún periódico local, es la imagen de un gran perro que muestra los dientes en actitud feroz y en el cuello trae una correa que dice “comecuras”; es significativo que el perro esté solo, como sin dueño. Reducir la brutalidad de las agresiones del padre Córdova contra niños y jóvenes al trasnochado argumento de la intransigencia maniquea contra la Iglesia católica, es simplemente una manera burda de exculpar al criminal, o peor aún, de justificarlo y protegerlo. La pregunta obligada es ¿qué tiene que ver el reclamo de las víctimas –por cierto católicas- con los llamados “come curas”?

PEDERASTA SACERDOTE

Las estrategias de grupos ultra conservadores en esta circunstancia se muestran en todo su esplendor, basta mirar su procedencia para caracterizarlas y definirlas. ¿Quién se puede creer que la denuncia de un acto a todas luces ilegal, cometido por un miembro de la iglesia católica apostólica y romana, sea expresión del más pedestre e irracional odio hacia una institución? La cotidiana costumbre de soportarlo todo, especialmente si viene del gobierno o de la Iglesia o de cualquier autoridad, vuelve delictiva la denuncia y normaliza el abuso, en realidad quienes de manera perversa confunden reclamo justo con odio irracional se están ofertando al mejor postor, sin darse cuenta que sólo se exhiben como encubiertos defensores de lo ilegal, y para ponernos bíblicos: de lo fariséico.

Ahora cambiando de tema, ayer por la tarde se realizó en el jardín de San Francisco, frente a la Secretaría de Cultura, el “Foro Sobre la Reglamentación de la Ley Estatal de Cultura” convocado por los Colectivos “Es hora de hacernos agua (sociedad civil) y “El Sembrador Democrático, la Agrupación Artística “Doble espacio” y estudiantes, académicos y artistas independientes, quienes próximamente darán a conocer las propuestas recibidas en el Foro.

Con opiniones de especialistas y público en general se advirtió sobre el riesgo de que la Secult imponga con un albazo su Reglamento para la Ley Estatal de Cultura, elaborado en secreto y de manera anónima. Por lo pronto quedó claro para el numeroso y heterogéneo grupo de asistentes que respecto a las reglamentaciones, tanto el Gobernador del Estado como el Secretario de cultura violan, hasta ahora con toda impunidad, el artículo octavo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (derecho de petición) y los artículos 38 de la Constitución Política del Estado de San Luis Potosí que reconoce como derecho humano a todos los ciudadanos el de ser consultados, y el artículo 80 fracción XXVII de la misma que señala como atribuciones del Gobernador someter a la consulta de los ciudadanos los actos que determine. El mayor riesgo de una reglamentación cultural unilateral y excluyente es clausurar la participación de iniciativas ciudadanas y volver a los participantes independientes simples apéndices burocráticos de las disposiciones de la Secult. El retraso de seis años en la elaboración del reglamento viola los artículos 10, 48, 50 y 56 de la propia Ley Estatal de Cultura, entre otros, e impide hacer efectivos los principios rectores y los derechos para acceder a los programas sectoriales de cultura, por lo cual pueden ser demandados los irresponsables funcionarios que en tantas fotografías aparecen sonriendo.

De la poeta Concha Urquiza (Michoacán1910 – Baja California1945) va el poema “Job”, perteneciente al conjunto titulado “Sonetos bíblicos” (1937): Él fue quien vino en soledad callada,/ y moviendo sus huestes al acecho/ puso lazo a mis pies, fuego a mi techo/ y cercó a mi ciudad amurallada.// Como lluvia en el monte desatada/ sus saetas bajaron a mi pecho;/ Él mató los amores en mi lecho/ y cubrió de tinieblas mi morada.// Trocó la blanda risa en triste duelo,/ convirtió los deleites en despojos,/ ensordeció mi voz, ligó mi vuelo,// hirió la tierra, la ciñó de abrojos,/ y no dejó encendido bajo el cielo/ más que la oscura lumbre de sus ojos.

IGNACIO BETANCOURT ROBLES* Poeta potosino. Desde 1997 investigador literario en el Colegio de San Luis Potosí. Premio Nacional de Poesía Punto de Partida (UNAM, 1974); Premio Nacional de Cuento (INBA,1976) Libros publicados: De cómo Guadalupe bajó a la Montaña y todo lo demás (1977); El muy mentado curso (1984), Ajuste de cuentos (1995) Diaria poesía (2006). Como dramaturgo ha escrito diez obras, todas representadas. Libros de investigación literaria: “El escándalo”, primer drama de Manuel José  Otón. Texto y contexto (1999); Literatura y frontera norte (2005).