Surge nuevo contrato anómalo del diario El Mexicano. Ahora con el último gobierno panista en Tijuana

El contrato que por casi ocho millones de pesos firmó el gobierno de Tijuana que presidió Jorge Ramos Hernández con Editorial Kino S.A. de C.V. (Periódico El Mexicano), en la parte final de la última administración  municipal panista en la ciudad fronteriza, se hizo para cubrir un plan mediático que tenía como fin promover la imagen del saliente munícipe en ocasión de su último informe de gobierno y de frente al proceso electoral para elegir al nuevo gobernador de Baja California.

Agencia Fronteriza de Noticias / A los Cuatro Vientos

No es esta la primera vez que el director de El Mexicano se involucra en este tipo de escándalos.

En 1986, Eligio Valencia Roque obtuvo del gobierno de Xicotencatl Leyva Mortera un contrato en comodato por tiempo indefinido para usar (sin pagar renta) el edificio del Gobierno de Baja California ubicado en la calle Ruiz de la ciudad de Ensenada. Ello para instalar las oficinas del periódico en el puerto.

Pero el gusto del líder estatal de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) por acaparar propiedades inmuebles en la entidad  no tiene límites.

En la zona de San Felipe obtuvo cientos de hectáreas para construir una granja de cultivo de camarón -que no prosperó por la oposición que recibió de pescadores libres, cooperativistas y privados-.

Y a la entrada al Cañón de Doña Petra, en la ciudad de Ensenada, también se hizo de decenas de hectáreas boscosas en donde proyectó, junto con el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), un complejo habitacional popular que fracasó cuando los porteños se opusieron al proyecto por considerar que era incongruente con la vocación ecológica de la zona.

La denuncia del nuevo escándalo inmobiliario que hizo el ex presidente municipal de Tijuana Carlos Bustamante Anchondo, es delicada ya que exhibe el uso arbitrario de los recursos del ayuntamiento para una promoción política personal de Jorge Ramos, según se desprende de los objetivos establecidos en el contrato.

En el documento destaca que se pretende “contribuir a posicionar al H 19 ayuntamiento y al alcalde Jorge Ramos Hernández” con acciones como la de presentar “una administración dirigida por un auténtico líder que busque incansablemente el bien común”.

En el “punto de acuerdo” presentado en la última sesión del cabildo que encabezó Ramos, éste acepta desincorporar un terreno del dominio público al privado para darlo en pago a la empresa con la que se estableció el contrato de prestación de servicios -“con pago en especie”-, documento que tendría vigencia a partir del 21 de octubre de 2010 -en que debió firmarse- hasta el último día de noviembre de ese mismo año.

El entonces alcalde se basó en el artículo 50 del reglamento interno de cabildo para solicitar la dispensa de trámite en comisiones del cabildo respecto de este punto de acuerdo sometido al pleno del ayuntamiento, argumentando “la naturaleza del asunto” y que supuestamente tiene que ver con una situación de urgencia por lo que, advierte: “es de obvia y pronta resolución”.

ELIGIO VALENCIA Y JORGE RAMOS
El entonces alcalde de Tijuana Jorge Ramos platica con el director de El Mexicano, Eligio Valencia (a la derecha, en el primer plano de la fotografía). Coincidencias en ambición y poder (Foto: internet)

Ramos actuó así porque el entonces director de Relaciones Públicas del Ayuntamiento de Tijuana, Álvaro Ávila Vásquez, le pidió “dar en dación de pago” el lote 2 de la manzana 352 del desarrollo urbano “Las Villas de Tijuana”, que se ubica en la delegación de San Antonio de los Buenos y que tiene una superficie de ocho mil 390.66 metros cuadrados y clave catastral ZT-352-002, a nombre del Ayuntamiento de Tijuana.

Este convenio se hizo al margen de las campañas oficiales de publicidad que se establecieron durante el trienio que presidió Ramos Hernández.

El terreno que el ayuntamiento intercambió con El Mexicano fue valuado en siete millones 887 mil225 pesos por la Comisión estatal de avalúos (CEA) del gobierno de Baja California, bajo oficio número C1005916 de fecha 25 de noviembre de 2010.

Sin embargo, de acuerdo con la orden del trabajo 1935-5/17 que firmó en otra fecha la ingeniero Adelina Graciela Mendoza Pineda, representante suplente del presidente de la CEA, le acredita un valor -al mismo terreno- de  cinco millones 990 mil 935 pesos.

A cambio del predio, el Ayuntamiento de Tijuana pidió a Editorial Kino: “trabajos de edición, impresión y circulación de 245,000 ejemplares de un periódico de 32 páginas a 4 tintas y vuelta sobre papel News, tamaño final estándar, así como 45 millares de encartes y el reparto, distribución y circulación de 200,000 ejemplares del periódico en colonias de Tijuana, así como los insumos necesarios para esta tarea”.

CARLOS BUSTAMANTE ANCHONDOEl ex alcalde Carlos Bustamante Anchondo (en la foto a la derecha), quien denunció el presunto acto ilícito de su antecesor en la Presidencia Municipal de Tijuana, aseguró que su gobierno se negó a concretar el acuerdo porque no se le presentó ninguna prueba de que el trabajo se hubiera hecho.

Eso, dijo, causó el enojo del director de El Mexicano y dirigente estatal de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Eligio Valencia Roque, quien a raíz de ésta y otras negativas que Bustamante hizo a sus peticiones, amenazó con “atacarme durante todo mi periodo” como alcalde.

Por su parte Eligio Valencia negó las acusaciones de Bustamante, a quien llamó mentiroso, aunque no aclaró ni ofreció información sobre el contrato que también, por el monto de la operación, debió ser licitado públicamente, acción de la cual no existe evidencia oficial.

El dictamen de adjudicación directa del contrato se elaboró el 26 de noviembre de 2010 y se firmó presumiblemente a las 12.00 horas, aunque sólo aparecen las firmas de un representante de la Sindicatura y de un representante de la Dirección de Relaciones Públicas del Ayuntamiento de Ensenada.

En blanco aparecen los espacios del representante de la Oficialía Mayor (como presidente del Comité de Adquisiciones), del representante de Tesorería Municipal y del regidor que coordinaba la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento.

El dictamen aprueba el contrato que solicitó en “adjudicación directa” Álvaro Ávila Vásquez, bajo la justificación de que “se requiere contar con los servicios de publicidad en medios impresos en la región y toda vez que la empresa antes mencionada ofrece la amplia posibilidad de lograr una alta difusión de los diversos programas, planes e información general del 19 ayuntamiento de Tijuana”.

Los objetivos del contrato son los de presentar:

El ex alcalde de Tijuana Jorge Ramos Hernández (Foto: internet).
El ex alcalde de Tijuana Jorge Ramos Hernández (Foto: internet).

1.- Una administración integrada por servicios  (servidores) públicos involucrados y comprometidos con las verdaderas necesidades de los habitantes de Tijuana.

2.- Una administración dirigida por un auténtico líder que busque incansablemente el bien común.

3.- Una gestión que ha transformado a la ciudad Tijuana en un mejor lugar para vivir.

4.- Un equipo de hombres y mujeres que trabajan y trabajaron en condiciones adversas, por su ciudad, alcanzando logros de gran importancia y marcando la pauta que deberán seguir sus sucesores.

5.- Un grupo de trabajo preparado para entregar la estafeta al sucesor, con orgullo y con la firme convicción de haber cumplido.

Asimismo difundir el informe de actividades realizadas por el alcalde Jorge Ramos Hernández, resaltar los logros alcanzados durante la gestión realizada en menos de tres años e informar de los proyectos que las siguientes administraciones deberán continuar realizando.

Luego se justifica que “toda vez que no se cuenta con un presupuesto asignado para el pago de la contraprestación del servicio que se pretende brindar por parte del proveedor antes mencionado, se solicitar al Ayuntamiento de Tijuana autorizar el pago mediante un bien inmueble propiedad del ayuntamiento, identificado como ya se dijo en el desarrollo Urbano las vías Tijuana, ya que se pueden evitar costos adicionales, ya que el pago se efectuarían especie, asimismo el proveedor accedió a recibir el inmueble con pago del servicio que pretende realizar”.