Producen en México azúcares presentes en la leche materna para prolongar la protección a infantes

– Los niños que llevan lactancia materna reducen las probabilidades de infección por rotavirus en más de 5 veces; cuando dejan de lactar su riesgo aumenta al doble, dice Guillermo Ruiz-Palacios.

– Mediante técnicas biología molecular producen azúcares fucosilados presentes con el objetivo de prolongar la protección contra infecciones en leches industrializadas de consumo infantil.

Academia Mexicana de Ciencias

Tras veinte años de estudiar los beneficios de la leche materna, nuevas investigaciones encabezadas por el doctor Guillermo Ruiz-Palacios han desembocado en la producción sintética de algunos azúcares que protegen contra algunas infecciones a los niños lactantes.

El especialista en patogénesis de las enfermedades infecciosas y su equipo de investigadores en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, buscan por esa razón prolongar esta protección a través de productos industrializados.

“Ahora nos encontramos en la fase de transferencia de tecnología para la producción industrial y se harán  estudios clínicos en niños que ya terminaron la lactancia materna y consumen leche de vaca o fórmulas; estamos buscando extender la protección y ver si podemos generar un efecto protector en los alimentos como ocurre con los yogurts y sus probióticos”, explicó el investigador del Departamento de Infectología de la citada institución de salud.

Para analizar el papel de la leche materna contra enfermedades infecciosas en los niños, los estudios comenzaron con las pruebas para estudiar estos  efectos y  se descubrió su eficacia contra algunas enfermedades infecciosas como el rotavirus -otra de las investigaciones que el doctor Ruiz-Palacios realizaba de manera paralela.

El doctor Guillermo Ruiz-Palacios, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán" y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (Foto: Arturo Orta/AMC).
El doctor Guillermo Ruiz-Palacios, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición «Salvador Zubirán» y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (Foto: Arturo Orta/AMC).

– “Se probó que en los niños que llevan lactancia materna se reducen las probabilidades de infección por rotavirus en más de 5 veces y en el momento en que dejan de lactar su riesgo aumenta al doble como ocurre en los niños que no fueron alimentados al seno materno”.

En la investigación siguiente el propósito fue identificar los factores de la leche materna que inducen esta protección y uno conocido, aseguró el investigador, es la presencia de anticuerpos de la madre que se transmiten no solo a través del suero, sino a través de la leche y que tienen doble efecto por anticuerpos de la leche y anticuerpos proporcionados durante el embarazo.

– “Otro mecanismo importante que descubrimos es que hay componentes no inmunológicos, sustancias en la leche que inhiben la infección evitando que el virus se pegue a las células intestinales. Estas sustancias son abundantes y forman parte del componente de azúcares de la leche”.

La leche materna tiene cuatro componentes importantes: proteínas con actividad anti-infecciosa, grasa, anticuerpos y azúcares; de estos últimos se pensaba que la función era solo dar energía al bebé, sin embargo dentro de los azúcares se encuentran los azúcares fucosilados, los cuales son regulados por genes que expresan enzimas que crean estas estructuras fucosiladas.

– “Resulta que a estas estructuras se pegan los virus como el norovirus (o virus de tipo “Norwalk”) y el Campylobacter – que causa infecciones intestinales, las diferentes e-colis causantes de diarreas y cólera. Estas estructuras se pegan a esos agentes infecciosos y ya no al intestino, de esa manera las estructuras fucosiladas protegen de las infecciones y funcionan como receptores análogos solubles, en lugar de afectar a los receptores que cubren todo el intestino, y luego se secretan”.

LACTANCIA MATERNA CARTON

Ruiz-Palacios, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias, también observó que mientras el 80% de las personas en el mundo tiene estos genes que producen los azúcares fucosilados, el 20% no; sin embargo, la genética de la población mexicana y la indoamericana sí los produce, y solo el 2 % de la población no los tiene.

– “Actualmente en mi equipo de investigación se está produciendo de manera sintética mediante técnicas de biología molecular. Creamos estos mecanismos de síntesis en bacterias e-coli y estos genes los clonamos en plásmidos y hacemos que estas bacterias produzcan estos azúcares, entonces en los fermentadores podemos producir muchos gramos más de los que se producen naturalmente en la leche”.

El propósito de la investigación del doctor Guillermo Ruiz-Palacios, comisionado nacional de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, es poder producir leche con estas características a nivel industrial, aunque comentó que aún no existe una plena comunicación entre la ciencia y la industria en México.

– “La transferencia de tecnología se hará con una empresa internacional que se dedica a la formulación de lácteos para infantes. Es una industria en la que queremos tener  impacto  para que sean leches completamente maternizadas”.