Por ser "ilegítimo" e "inadmisible", el Consejo Académico de la UABC excluye de foro humanista a maestro disidente

El doctor Daniel Solorio Ramírez, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Baja California y colaborador de A los Cuatro Vientos, solicitó al Consejo Académico del Centro de Estudios sobre la Universidad Autonomía de Baja California que reconsidere su decisión de no aceptarlo como ponente en el Foro sobre derechos humanos universitarios que se realizará en Mexicali el próximo 8 de mayo. Ello porque miembros del Consejo Académico determinaron que su propuesta de participar en el acto es «inadmisible» por no tener «legitimidad» para presentar la propuesta pues la convocatoria «le excluye». A continuación, el texto del profesor Solorio, de fecha 11 de abril de 2014.

«Dr. Alfredo F. Buenrostro Ceballos,

Coordinador del Centro de Estudios Sobre la Universidad
Autónoma de Baja California (CESU-UABC).

Al Consejo Académico del Centro de Estudios
Sobre la Universidad (CESU-UABC):

Presente.

Asunto: Pido reconsiderar el extraño desechamiento de mi propuesta.

Con asombro he leído su comunicación de 8 de abril que me niega la oportunidad de participar en el foro “REFLEXIONES UNIVERSITARIAS SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS para la Integración del Programa Universitario en Materia de Derechos Humanos” con la ponencia “LIBERTADES DE CATEDRA y de EXPRESION y AUTONOMIA UNIVERSITARIA; una propuesta de reformas a la Ley Orgánica y al Estatuto General de UABC”.

Su comunicación originalmente admite textualmente que participaré a condición de que mi ponencia:

“… debe ser mejorada … en los puntos que se le refiere en uno de los adjuntos que trae este correo; le pedimos atentamente revisar su documento conforme a las observaciones realizadas; …”

Un anexo asigna mi ponencia el número 40006, pero contradictoriamente ese mismo anexo, más abajo dice: “DETALLES DE LA DICTAMINACION: Resultado: NO APROBADO; Observaciones: El autor carece de legitimidad para presentar la propuesta pues la convocatoria le excluye, por tanto al margen de los contenidos que no se han podido revisar, se consideraría inadmisible”.

Este parte me ha impactado, profesor Buenrostro. Sin precisar qué parte de la convocatoria me excluye, la negativa resulta dogmática, anti-universitaria.

SOLICITUD DE RECONSIDERACIÓN

Igual que usted soy un profesor de la UABC, con la sola diferencia de que por el momento mi relación laboral fue rota por la infortunada decisión del doctor Cuamea, de 13 de marzo de 2012, pero esa rotura está sub-júdice; no está firme ni lo estará; tenga usted la certeza.

En todo caso, doctor Buenrostro, no es la existencia de un vínculo laboral lo que determina ser o no ser profesor de la UABC. Esta categoría es más académica que jurídico-laboral; la condición de profesor no se adquiere por la sola existencia de ese vínculo jurídico, ni se pierde cuando éste se extingue por cualquier motivo. Eres profesor si tienes discípulos, y si no los tienes, no eres profesor por más vínculos jurídicos laborales que pudieras tener.

¿Diría usted, verbigracia, que Ricardo Rodríguez Jacobo, Jaime Muñoz Estrada, Arnoldo A. Castilla García, Milton E. Castellanos Gout, Héctor Gallego y tantos otros que ya no tienen, o que nunca tuvieron un vínculo laboral con la UABC, dejaron de ser profesores de esta casa de estudios superiores?

No. No lo diría usted, por supuesto. Su trayectoria universitaria le ha enseñado – igual que a la persona que soy — que es profesor el que “profesa” la enseñanza, y no el que tiene, aquí o allá, una relación de trabajo.

Nuestros referidos colegas son, han sido y serán profesores de UABC, en el concepto académico, por el resto de sus vidas y más allá de esta mundanidad terrenal. Su trabajo, sus cátedras, sus enseñanzas, sus escritos y publicaciones no se reducen a una transitoria relación laboral; permanecen más allá del tiempo y de su fortuita existencia terrenal.

¿Diría usted acaso, que Rafael Rojina Villegas, Mario de la Cueva, Andrés Serra Rojas, Ignacio Burgoa, Jorge Carpizo o Gabino Fraga dejaron de ser profesores de la UNAM (en el sentido académico) por la sola y simple vulgaridad de que abandonaron este mundo transitorio?

Lo serán para siempre; dejaron sus libros, sus cátedras, sus enseñanzas para la posteridad y las nuevas generaciones.

¿Diría usted que no son miembros de la comunidad universitaria de UABC, Manuel González Oropeza y Mario I. Alvarez Ledesma, que tantas enseñanzas nos han aportado por varias décadas, durante sus fugaces visitas a nuestra casa de estudios?

Ellos recibieron de nuestro Consejo Universitario sendos doctorados “Honoris Causa” sin haber tenido con UABC una relación laboral propiamente dicha. Nos honra considerarles profesores de nuestra casa de estudios.

EL PENSAMIENTO DE ARNOLDO CASTILLA

No admitir mi ponencia bajo el pretexto de que “la convocatoria me excluye” pondría en mal a nuestra casa de estudios superiores; propiciaría que los maliciosos dieran por hecho que se actualiza el pensamiento del profesor Arnoldo Castilla (“Reflexiones Universitarias: La Libertad de Cátedra” La Crónica 13-nov-2013) que en lo conducente dice:

“… Me asusta una universidad que teme abrir espacios a la discusión de corrientes de pensamiento radical; el miedo a tesis que disienten de la cultura pasiva, sin compromiso, sin crítica; comodona y forjadora de una erudición pragmática, la vida universitaria no tiene sentido ni repercute en la formación humanista que deben tener nuestros alumnos…

“… La Universidad es un censor moral político y económico de la sociedad…

“… En el universitario debe existir un espíritu abierto, transformador, generoso y honesto; cuando una Universidad permite que el Estado limite su libertad de cátedra, influya en la designación de sus autoridades o en su orientación ideológica, esa Universidad habrá fracasado …”

Admitir mi ponencia aleja todo riesgo para nuestra casa de estudios; seré oído por quien quiera oírme y leído por quien quiera leerme. Espero contarle entre mis escuchas y lectores, profesor Buenrostro.

COLOFÓN PRO HOMINE

La UABC que hemos construido no es, ciertamente, una comunidad inserta en un pueblo que parece resignado a la inmovilidad social y el deterioro de la vida de las mayorías en beneficio de muy pocos.

Sólo quienes provienen de reducidas capas sociales tienen acceso a unos estudios superiores que – por cierto — no propician la educación para la práctica de la libertad que pregonara el educador pernambucano Paulo Freyre, sino el entrenamiento para la sumisión y el trabajo subordinado. La educación que impartimos es propiciadora de que para miles y miles de habitantes de Baja California, origen siga siendo destino: el que nace pobre, será pobre toda su vida. La educación tiene que combatir ese sino.

Tenemos que reconstruir a nuestra UABC para hacerla capaz de formar ciudadanos no sólo profesionalmente aptos, sino también críticos y no resignados ni indiferentes al dolor ajeno. Por eso la convocatoria del CESU- UABC resulta tan atractiva. Un programa universitario de derechos humanos podría ser el detonante de que en el futuro podamos tener la universidad crítica que los universitarios actuales no hemos logrado construir.

Mi ponencia – redactada bajo el principio constitucional pro homine establecido por la reforma constitucional de 2011 en materia de derechos humanos, — pretende presentar a la consideración un puñado de breves propuestas que las generaciones venideras podrían leer, examinar, evaluar, y en su caso considerar como posibles alternativas.

Nuestra generación — metida más en la estrategia por el poder que en la lucha por el saber –- no las leerá, profesor Buenrostro, pero quizá otras generaciones sí las lean. En la Universidad tenemos que trabajar más para el futuro y menos para la inmediatez.

Bajo estas consideraciones y otras que no escapan a su conocida perspicacia académica, profesional, universitaria, doctor Buenrostro, le ruego poner a la consideración del Consejo Académico del CESU-UABC mi solicitud y admitir mi ponencia para el foro del próximo 8 de mayo.

Marco copia a los integrantes del Consejo Académico del CESU-UABC, a quienes también va dirigida de manera concreta mi solicitud. Si por error he omitido a alguno, le ruego transmitirle este documento.

POR LA REALIZACIÓN PLENA DEL HOMBRE

Daniel Solorio Ramírez

C.c.p. electrónica para: Los consejeros del CESU-UABC: 1.- Luis López Moctezuma Torres, 2.- Rigoberto Cárdenas Valdez, 3.- Cesar Rubén Castro Bojórquez, 4.- Héctor M. Gallego García, 5.- Luis Lloréns Báez, 6.- Luis J. Garavito Elías, 7.- Víctor E. Beltrán Corona, 8.- Alejandro Mungaray Lagarda, 9.- Gabriel Estrella Valenzuela, con la petición concreta de que colegiadamente auxilien al doctor Buenrostro a fin de que éste reconsidere lo hueco de su negativa y admita mi ponencia en el Foro de Reflexiones Universitarias Sobre Derechos Humanos.