Las razones políticas por encima de la ley

Axiomático. No necesita comprobación. Es tan obvio que la gente lo da por sentado al igual que el sol o la lluvia. Se habla de la corrupción y de la impunidad como si se hablara del clima.

—Hoy amaneció corrupto el país.

—¿En serio? ¿Qué vas a hacer de comer?

Ramiro Padilla Atondo/ A los Cuatro Vientos

Así de fácil. Los tentáculos de la corrupción son tan largos que alcanzan casi todos los rincones del país.  Y si hablamos de corrupción y política, nos referimos a un conflicto indisoluble desde hace muchísimos años. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿Qué fue primero, la corrupción o la política?

Un gobernador puede utilizar papeles falsos para endeudar un estado y largarse a estudiar una maestría a otro país con la mano en la cintura. No hay una sola consecuencia. En un político el descrédito es como para un luchador rudo los abucheos del público. Es parte del espectáculo.

El poder y el dinero lo valen. El cálculo político siempre valdrá más. Es parecido a un juego de ajedrez. Se sacrifica una pieza en aras de un beneficio mayor. Y sin lugar a dudas, la secrecía con la que se manejan abona muchísimo al estado actual de las cosas.

corrupcion circulo viciosoEl filósofo español Ortega y Gasset decía que ser de izquierda como ser de derecha es una de las infinitas maneras que tiene el hombre de ser imbécil. Ambas son formas de la hemiplejía moral (La rebelión de las masas). Y comprobado está. Un perredista es indistiguible de un Priísta o un panista en estos tiempos. Todos los gatos se han vuelto pardos gracias al disfrute del poder. Las alianzas partidistas contra- natura son el pan de cada día. Y por puro cálculo político. Se pacta en lo oscuro la impunidad. Porque si se privilegiara la ley entonces habría que construir cárceles para funcionarios de primero segundo, tercero cuarto y quinto niveles.  Los gimnasios y las escuelas tendrían que ser habilitadas como centros de detención. El obsérvese pero no se cumpla más allá del chacoteo muestra una verdad de Perogrullo.

Existe un marco jurídico pero no voluntad para cumplirlo. Si hubiese un premio nobel por leyes e instituciones creadas entonces el país siempre estaría nominado. Pero sucede que se crean leyes e instituciones como distractores.

Es divertido escuchar a alguien argüir razones de estado para ocultar información como en el caso de Oceanografía. No hay que ser un sabio para entender que se negocía en lo oscurito. No voy a fondo pero a cambio  de esto o de lo otro.

Toda la clase política está podrida. Toda. Los panistas resultaron como los curas de pueblo que nunca habían mirado una mujer bonita. Se olvidaron de sus votos de castidad en cuanto vieron arribita de la pierna.

Y los perredistas son incapaces de ponerse de acuerdo en lo más mínimo. El fuego amigo entre ellos pasó a ser costumbre. Y los priístas, bueno los priístas se cuecen aparte.

Hace tiempo escribí que la razón de la falta de resultados de los panistas fue precisamente que aunque eran oposición, crecieron en un sistema de usos y costumbres priístas. Todos llevaban a un pequeño priísta adentro. Y está demostrado con Chente y Cía, con Calderón y tantos más, ahora con Cordero.

Mientras las razones políticas estén por encima de la ley nada se puede hacer. Todos los gobiernos tienen planes faraónicos para llevar al país al primer mundo. Lo que no entienden es que son ellos el único lastre que impide que el país despegue.

Pero la sociedad despierta. A pesar de ellos.

ramiro padilla A*Ramiro Padilla Atondo. Ensenadense. Autor de los libros de cuentos A tres pasos de la línea, traducido al inglés; Esperando la muerte y la novela Días de Agosto. En ensayo ha publicado La verdad fraccionada y Poder, sociedad e imagen. Colabora para para los suplementos culturales Palabra del Vigía, Identidad del Mexicano y las revistas Espiral y Volante, también para los portales Sinembargo, Grado cero de Guerrero, Camaleón político, Sdp noticias, El cuervo de orange y Péndulo de Chiapas.