De porqué todos debemos ser expertos en la situación del país

Sucede con el país como sucede con nuestra casa. Es el lugar que habitamos. Entendemos que no de manera necesaria tenemos que conocer cada rincón, pero sí al menos darnos una idea de cómo están las cosas.

Ramiro Padilla Atondo/ A los Cuatro Vientos

La raíz de todos nuestros problemas como país es la credulidad. Creer todo. Por lo regular, nos informamos poco y nos informamos mal. Hay toda una serie de instituciones (públicas y privadas) que se encargan de informarnos sólo aquello que les conviene. Y es en base a esta poca información que elaboramos nuestros juicios.

No cotejamos la información que nos dan. O decimos simplemente que así son las cosas y que no van a cambiar. Y aquellos que detentan el poder aplauden. Saben que mientras la apatía esté instalada en nuestro subconsciente ellos tienen el camino libre para hacer lo que les venga en gana (como esta reforma energética con la cual casos como Oceanografía se multiplicarán por mil). Hay todo un lenguaje diseñado para esto. Resulta curioso si se ve un poco más allá, cómo los significados ocultos de cada palabra, de cada discurso, vienen a moldear la opinión pública, frágil y manejable.

Como se puede dividir con absoluta simpleza nuestra opinión en dos parcelas opuestas. Eres un peligro para México o no lo eres. Escoge un bando. Si eres de los que crees que cierto personaje es un peligro para México, por favor lee estos periódicos y evita leer los otros. No vaya a ser que cambies de opinión.

BUENA-PRENSA

Los medios masivos de comunicación sean de la corriente que sean están allí para desarrollar el capítulo más avanzado de la opinoterapia. Opine usted aunque no tenga la más remota idea de porqué lo está opinando.

Y en nuestro país no hay nada más cierto que la frase que dice que la historia la escriben los vencedores… de las elecciones, a golpe de billetazo.

Esta idea tan socorrida de que no me gustaría que ganara fulano porque no quiero otra Cuba u otra Venezuela es un ejemplo de esto que digo. La legendaria resistencia del mexicano al cambio. Nunca ha sido más cierta la frase de más vale malo por conocido. O la madre de todas las frases: Ellos roban pero dejan robar, como si fuera un consuelo. No existe el justo medio, ese lugar donde podamos sentarnos a debatir con argumentos sólidos, no con opiniones formadas de oídas.

No fomentamos por ningún lado la curiosidad intelectual. Ni en casa ni en la escuela y mucho menos en el trabajo. Aquellos con ideas avanzadas siempre serán mirados con sospecha.

Los medios nos venden imágenes distorsionadas. Digamos que por puro negocio (comprobado) se proyecta a cierta persona como alguien lleno de virtudes inexistentes. Y por el otro lado nos venden a otro como el demonio que acabará con lo que queda del país, aunque en la práctica sea al revés.

La serie de escándalos que salen a la luz semana tras semana no prueban otra cosa más que lo que repetimos hace algunos meses en plena campaña electoral. Que el dinosaurio no ha cambiado. Ni cambiará. Y ya anda viendo lo de darle todo el power a las televisoras. Y restringir el internet según el evangelio de Döring.

tv azteca y televisa

No quieren que nadie sepa lo que pasa. Pero olvidan un pequeño detalle. No somos los mexicanos de los setentas. Así como a Borge lo hicieron recular a patadas, así lo haremos con esta nueva ley televisa reloaded.

Porque poco a poco estamos despertando. No tan rápido como quisiéramos pero ahí la llevamos. Y como lo dije al principio, lo importante es informarse. Pero no en las cadenas oficiales. Esas ya sabemos de qué pie cojean.

ramiro padilla A*Ramiro Padilla Atondo. Ensenadense. Autor de los libros de cuentos A tres pasos de la línea, traducido al inglés; Esperando la muerte y la novela Días de Agosto. En ensayo ha publicado La verdad fraccionada y Poder, sociedad e imagen. Colabora para para los suplementos culturales Palabra del Vigía, Identidad del Mexicano y las revistas Espiral y Volante, también para los portales Sinembargo, Grado cero de Guerrero, Camaleón político, Sdp noticias, El cuervo de orange y Péndulo de Chiapas.