Sufren segregación 15 millones de mujeres campesinas en México

Surge  nueva organización para combatir la cultura misógina en el sector rural.

Contrasentido que produzcan alimentos y sus hijos estén desnutridos.

Confederación Nacional Campesina

El senador Gerardo Sánchez García, presidente de la Confederación Nacional Campesina, se manifestó hoy en contra de la segregación de las mujeres, una especie de “Apartheid” en México, principalmente del sector rural, que son las más golpeadas, discriminadas y objeto de trata y abuso sexual.

El líder de la CNC se refirió así a la realidad que padecen alrededor de 15 millones de productoras del sector agropecuario al reconocer la importancia de la nueva Organización Nacional de Mujeres Rurales, que a partir de ahora encabeza la senadora Mely Romero Celis, del estado de Colima, que tiene como objetivo combatir este cáncer del país y acabar con  la cultura misógina con propuestas, dijo el dirigente, que coloquen la equidad de género como parte importante de las políticas públicas en México.

Gerardo Sánchez García reconoció que el 52 % de los titulares  de derechos y jefes de familia en el campo son mujeres que asumen a la vez cuatro responsabilidades: como esposas, madres, sostén del hogar y vigilantes de sus padres, lo que configura un México que “rechazamos” y que urge cambiar a través de la lucha contra la desigualdad y donde las féminas sean activas permanentes.

El senador guanajuatense fue testigo del naciente organismo  que se formalizó en la ciudad de Morelia, Michoacán, hasta donde acudieron funcionarios del gobierno federal, legisladores y delegadas de toda la república , quienes coincidieron en que las mujeres del campo deben tener las mismas prerrogativas y espacios de oportunidades que los hombres.

MUJER DEL CAMPO

El dirigente de la CNC dejó en claro que la Reforma Profunda al Campo debe garantizar más y mejor educación, salud, atención médica y empleos bien pagados para las mujeres, elevar el bienestar de las familias campesinas y desterrar  la dádiva, el clientelismo y la creencia de que el gobierno lo puede todo.

“Cierto, el gobierno es responsable de dirigir, de coordinar la acción colectiva para combatir la desigualdad social, pero no debe sustituir las iniciativas de la gente del campo de las comunidades, municipios y regiones de nuestro país”, destacó en su mensaje Gerardo Sánchez García a las cenecistas.

Por su parte, la senadora Mely Romero Celis, secretaria de Acción Femenil de la CNC y presidenta de la nueva Organización Nacional de Mujeres Rurales, denunció que el trabajo de este sector ha sido tradicionalmente invisible en el país, cuando por lustros la mujer campesina desde el alba pone el nixtamal para llevarlo a moler, echa tortillas, cuece frijoles y quelites, hace salsa todos los días; cultiva hortalizas en el patio y cría ganado.

También lava, cose,  trae agua, recolecta leña; teje canastas: Y cuando toca, ayuda a voltear la tierra, a sembrar, deshierbar, pizcar e ir a vender.  Pero se queda sin recibir pago alguno, se ha vuelto una costumbre que la mujer aporta trabajo productivo sin remuneración.

“Es un contrasentido que las mujeres produzcan alimentos y que los hijos del campo estén desnutridos. Es una desesperación que los maridos emigren en busca de mejores ingresos o que cuando los hijos crecen decidan que mejor se van porque no ven oportunidades. Hay una brecha de desigualdad en el país, porque la pobreza tiene atrapadas a la mayoría de mujeres que se quedan a vivir y trabajar la tierra”, sostuvo la senadora al considerar que la la feminización del campo no puede ser sinónimo de pobreza femenina.