Controversia por acueducto de aguas grises para la mejor región vinícola de México

La comunidad de los valles agrícolas bajacalifornianos en San Antonio de las Minas, Guadalupe y Calafia, en donde se produce más del 90 por ciento de los vinos de mesa de México, rechazan el envío de aguas residuales tratadas en Tijuana.

Esto porque no existen parámetros confiables respecto a la sanidad de las aguas grises que se enviarán a la zona vinícola, la alta posibilidad de que se contaminen los mantos freáticos de la región y porque la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) no consultó a todos los residentes de los valles sobre un proyecto sobre el cual existen más dudas que certezas respecto a sus beneficios y alcances.

Estas versiones las refutó el director de Comunicación Social de la CONAGUA en Baja California, licenciado Miguel Ángel Torres Ponce, quien precisó que la Comisión Estatal de Servícios Públicos de Tijuana, que ocupa el segundo lugar nacional en certificación de las aguas residuales que trata en la ciudad fronteriza, supervisará que las aguas grises que se envíen a la zona vinícola tengan la mejor calidad.

También que la Comisión no está imponiendo ninguna obra a la comunidad de los valles vinícolas y que ya se aplican siete millones de pesos para la realización del estudio ejecutivo del acueducto de aguas grises, aclarando que la construcción del acueducto Río Colorado a Guadalupe y una presa en este valle no se concreta en este año, tal y como ,lo anunció días atrás el diputado federal David Pérez Tejada.

A continuación la charla con los involucrados en el tema, conversación que se dio en el programa radiofónico «A los Cuatro Vientos» de la estación XS 92.9 FM de la ciudad de Ensenada, Baja California, el pasado miércoles 5 de marzo de 2014: