Nace en Ensenada el Centro Mexicano de Innovación en Energía Geotérmica

– Lo coordinará el CICESE y tiene como meta que en 2030, el 35 por ciento de la energía que se consumirá en México deberá proceder de fuentes renovables.

– Se busca potenciar el uso de la energía geotérmica en México, donde sólo hay 4 campos que generan electricidad.

. Participan 22 entidades: 12 académicas y 10 empresas mexicanas, incluida la CFE.

Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada

Ensenada, Baja California, México, 5 de marzo de 2014.- Con un presupuesto convenido de 958.5 millones de pesos para ejercer en cuatro años, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) coordinará la integración y operación del Centro Mexicano de Innovación en Energía Geotérmica (CEMIE-Geo).

Se trata de un consorcio en el que participan 22 instituciones académicas y empresas mexicanas, quienes desarrollarán 30 proyectos específicos que buscan potenciar el uso de esta fuente de energía, que es limpia y sustentable, en beneficio social.

En conferencia de prensa, el Dr. José Manuel Romo Jones, responsable del CEMIE-Geo e investigador del CICESE, indicó que con cuatro campos geotérmicos en explotación, México ocupa actualmente el cuarto o quinto lugar mundial en producción de electricidad a partir de este recurso.

Estos campos son: Cerro Prieto, el principal, localizado en Baja California; Tres Vírgenes, ubicado en los límites entre Baja California y Baja California Sur; Los Azufres, en Michoacán, y Los Húmeros, en Puebla.

El papel de esta alianza, dijo, es coadyuvar con información, desarrollo tecnológico, investigación y formación de recursos humanos especializados que ayuden a la exploración y explotación de la energía geotérmica no sólo para generar electricidad, papel que tiene a su cargo la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a través de su Gerencia de Proyectos Termoeléctricos, sino para ahorrar electricidad.

Así, dijo que se buscará incentivar la inversión privada en proyectos innovadores como la utilización de geotermia de baja temperatura en la industria -para el secado de productos o para calentar agua-; como fuente de calor para casas -calefacción en invierno-, o con fines terapéuticos, con la utilización de aguas termales, entre otros.

Sobre la conformación del CEMIE-Geo, indicó que se trata de un consorcio en el que participan 22 entidades, de las cuales 12 son instituciones académicas: cinco institutos y centros de la UNAM, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Universidad Politécnica de Baja California, la Universidad de Guadalajara, el Instituto de Investigaciones Eléctricas adscrito a la Secretaría de Energía, y los centros CIDESI, CIATEQ y CICESE, que coordina el CONACYT.

GEOTERMIA

Participan también la 10 empresas mexicanas, proveedoras de servicios y de otro tipo, interesadas todas en desarrollar una industria alrededor de la geotermia aprovechando la apertura que otorgan las recientes modificaciones constitucionales concertadas en la reforma energética.

El CEMIE-Geo tiene ya evaluados y aprobados 30 proyectos que se estarán realizando en los próximos cuatro años. Estos proyectos se agrupan en cuatro grandes líneas.

La primera tiene que ver con la medición de flujos de calor -o gradiente geotérmico- a lo largo del territorio nacional, para complementar la información que tiene actualmente CFE.

Otra es desarrollar tecnologías de exploración geotérmica, utilizando herramientas geológicas, geofísicas y geoquímicas.

La tercera es sobre nuevos desarrollos tecnológicos, principalmente nuevos materiales, prototipos para generar electricidad y el modelado de estos prototipos.

la cuarta es sobre utilización directa de calor, pues existen sitios geotérmicos donde la temperatura no es lo suficientemente alta como para generar electricidad.

Se trabajará adicionalmente en dos proyectos paralelos. El primero, la implementación de un sistema de laboratorios especializados en el análisis de información geotérmica.

Se aprovechará, informó el Dr. Romo Jones, la infraestructura que ya tienen establecidas las instituciones participantes, y se destinará 25 por ciento de los recursos totales para mejorarlos.

Al respecto, el Dr. Thomas Kretzschmar, investigador del Departamento de Geología del CICESE y responsable de este proyecto, indicó que únicamente para el CICESE se tiene proyectada una inversión superior a los 180 millones de pesos para la construcción y equipamiento de cinco laboratorios específicos, además del reforzamiento que se hará a la infraestructura de los otros participantes.

CAMPO GEOTERMICO IMAGEN

El otro proyecto paralelo es la formación de capital humano, dada la necesidad que existe en México de gente especializada que pudiera incorporarse no tanto al sector académico, sino a la industria.

Para ello están previstas una serie de acciones de capacitación, especialización y formación de maestros y doctores en ciencias en todo el país.

El Dr. Edgardo Cañón Tapia, director de la División de Ciencias de la Tierra del CICESE, presente también en la conferencia de prensa, indicó que el CEMIE-Geo es uno de los tres centros en energías renovables aprobados en el marco de la convocatoria 2013 del Fondo Sectorial CONACYT- Secretaría de Energía-Sustentabilidad Energética (FSE).

Los otros dos son el Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar (CEMIE-Sol), que coordinará el Instituto de Energías Renovables de la UNAM, cuyo monto de recursos asignados es de 452.8 millones de pesos, y el Centro Mexicano de Innovación en Energía Eólica (CEMIE-Eólico), a cargo del Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE), cuyo monto aprobado es de 216.3 millones de pesos.

Indicó que la intención de esta iniciativa es lograr que México cuente con nuevas fuentes de energías renovables, limpias, que reduzcan las emisiones de carbono a la atmósfera, generen empleos e impacten positivamente a nivel social.

Lo anterior, acotó el Dr. Romo Jones, debido a que México se planteó como meta que en 2030, el 35 por ciento de la energía que se consumirá en nuestro territorio deberá proceder de fuentes no fósiles, como los hidrocarburos, sino de fuentes renovables.

Se trata, agregó, de una meta altísima que en la actualidad ningún país está en condiciones de cumplir. Ese es el tamaño del reto que deberán afrontar los CEMIE recién constituidos.