REFICCIONES: ¿Qué hicimos mal?

Cuando la vida nacional resulta tan hostil para la inmensa mayoría de los mexicanos es un buen momento para preguntarnos cómo es que se ha llegado a tal presente ¿qué hemos hecho y qué hemos dejado de hacer?

Ignacio Betancourt/ A los Cuatro Vientos

La situación actual del país no sólo es un problema político y económico, que de por sí son dos graves temas permanentemente irresueltos, parece que en la base de una realidad cada vez más insoportable subyace la quiebra moral (inducida) de grandes sectores de la población, aunque el potosino Gonzalo Santos haya afirmado que la moral es un árbol que da moras. Las más nefastas acciones de políticos y funcionarios necesitan de la complicidad de muchos, por lo tanto habrá que continuar preguntándose ¿qué o quienes propician la complicidad con los más corruptos?  ¿Cómo es que los peores se encumbran y deciden a nombre de millones? ¿Qué hace la ciudadanía cumplidora y aguantadora para hacer que las leyes se cumplan?

Por supuesto habrá que voltear hacia la familia, la iglesia o la escuela y obviamente a los gobiernos federales, estatales y municipales, para indagar dónde se engendra lo autodestructivo y quiénes lo fomentan. Lo autodestructivo es la indiferencia hacia lo que nos rodea y determina; la complicidad explícita e implícita con los victimarios; la costumbre de ser humillados y seguir sonriendo; la inercia en no preguntarse por qué las cosas son así, y muchas más preguntas que cada ciudadano podría y debería plantearse.

mina san xavier slp
Mina San Xavier envenena tierra y agua en San Luis Potosí

Alguien podrá suponer que si al país lo gobiernan ladrones y criminales (y mil encubiertas modalidades del robo y el asesinato) tal es el ejemplo a seguir, y por lo tanto quienes más se les parezcan serán los mejores y más afortunados. El estado de San Luis Potosí es un ejemplo elocuente de una sociedad aplastada por los peores intereses, aquí ocurren mil infamias de las que pocos se atreven a hablar y mucho menos a remediar, pues por ejemplo mediáticamente, con notables excepciones, los medios de comunicación están amordazados por las amenazas o los embutes ¿en cuántos canales televisivos o medios escritos locales se denuncia la brutal agresión que representa el uso de millones de litros de agua potable que diariamente se emplean (en un lugar que carece de agua) para disolver las miles de toneladas de cianuro (y para hacer proliferar los diversos tipos de cáncer que ello provoca en habitantes de decenas de kilómetros a la redonda) usadas por minera san Xavier en Cerro de San Pedro, para extraer no sólo oro o plata sino para envenenar a la ciudadanía que la ignora o minimiza? ¿En dónde se denuncia mediáticamente la existencia de delincuentes, organizados y desorganizados, que afectan cada día impunemente la vida de miles de ciudadanos en colonias y barrios de la capital y diversos municipios?  ¿Qué pasa con los políticos y funcionarios señalados, por nombre y apellido, como causantes de los más diversos delitos que continúan impunes? ¿En dónde están las investigaciones académicas o policiacas sobre esas realidades? Es falso que la miseria empuje a pensar sólo en uno mismo, lo propician ciertos curas y ciertos profesores o padres de familia beneficiados indirectamente (así lo suponen) con el actual estado de cosas en el país.

Ahora remito al hebdomadario tema de esta columna: los reclamos del Colectivo “Es hora de hacernos agua” (Sociedad civil) ante la desvencijada pero nociva Secretaría de Cultura y sus peculiares personeros, entre otros, el Secretario que no puede dejar de dormir (también podría llamársele “pócima contra el insomnio”) y el Director-General-de-Desarrollo-Cultural que se asume el Santa Claus de los Dineros Públicos (no sólo en invierno sino en las cuatro estaciones del año, uf.). Ambos continúan sin responder el oficio que el Colectivo entregó desde finales del año pasado, en el que respaldado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Constitución del Estado, solicita den a conocer el reglamento que intentan imponer a la Ley de Cultura del Estado.

Mas para ya no seguir escribiendo de realidades desagradables, va el breve capítulo 7 de la novela “Rayuela” del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1974), en conmemoración del cincuenta aniversario de su publicación y a treinta años del fallecimiento del autor, y aprovechando el pretexto del  día del consumismo y la cursilería llamado por los comerciantes “día del amor y la amistad”:

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como  si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Ignacio Betancourt*Ignacio Betancourt Robles. Poeta potosino. Desde 1997 investigador literario en el Colegio de San Luis Potosí. Premio Nacional de Poesía Punto de Partida (UNAM, 1974); Premio Nacional de Cuento (INBA,1976) Libros publicados: De cómo Guadalupe bajó a la Montaña y todo lo demás (1977); El muy mentado curso (1984), Ajuste de cuentos (1995) Diaria poesía (2006). Como dramaturgo ha escrito diez obras, todas representadas. Libros de investigación literaria: “El escándalo”, primer drama de Manuel José  Otón. Texto y contexto (1999); Literatura y frontera norte (2005).