¿Quién le cree a Peña Nieto? Ni autodefensas ni crimen organizado.

La sombra de Michoacán pone en entredicho al gobierno reformista. Todo mundo sabe que, entre otros graves y delicados problemas, el de las autodefensas se ha convertido en una verdadera piedra que coloca en una posición francamente incómoda al gobierno de Peña Nieto. Este podrá llevarse a todo el gabinete de seguridad que quiera a la entidad para una reunión de alto nivel, que nada pasará. Peña Nieto, concedámoslo, tiene la buena intención de dialogar con las cabezas de quienes se han revelado contra la autoridad. Sí, es cierto, pero las buenas intenciones se topan con una pared por la sencilla razón de que los sucesivos gobiernos desde Zedillo, pasando por los dos panistas y hasta la actual, sólo prometen, sólo hablan y no remedian nada. En realidad no se ha corregido el problema porque no hay voluntad para resolverlo en esa entidad tan golpeada. Cuatro estrategias se han elaborado y tres han fracaso estrepitosamente. Ante la sociedad se hace como que se trabaja y como que se resuelve, se promueven reuniones de gabinete de seguridad aquí y allá, pero nada pasa y, por el contrario, el crimen organizado sigue haciendo de las suyas y los cuerpos de autodefensa que ya suman la escandalosa cifra de 20 mil efectivos continúan armándose sin pensar en acogerse al llamado que se les ha hecho para legalizarse.

Alfonso Bullé Goyri/ A los Cuatro Vientos

José Murillo Karam
José Murillo Karam, procurador general de la República

Nadie medianamente sensible al tema cree que el procurador Murillo Karam está en capacidad de someter al principio de la ley a las autodefensas. Nadie le cree a ese abogado miembro de la elite priísta que dice anhelar el estado de derecho, porque si en Michoacán se aplicara ese régimen, se tendría que instituir en todo el país y eso no conviene a nadie. El derecho en México es letra muerta. Por eso es posible que las autodefensas se reproduzcan, por eso hay narcotráfico, por eso mismo hay crimen organizado. Por todos lados hay pactos, en todas las áreas de la vida nacional la componenda y la transacción extrajurídica se impone. El respeto a la ley es palabra vana en la boca de los políticos y su invocación sólo demuestra su inoperancia. Cuando un alto funcionario afirma que se aplicará todo el peso de la ley, la sociedad está entendiendo que tarde o temprano el asunto será guardado en cualquier gaveta de la Procuraduría.

Dr Mireles
Dr. José Manuel Mireles Valverde, líder del Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán.

El célebre Dr. Mireles, en una entrevista que concedió y que fue distribuida a través de las redes sociales, señalaba no sin cierta desesperación que ellos habían entregado a algunos miembros de los criminales a las autoridades en Apatzingan. Éstas los retuvieron por algún tiempo, un par de días y, al fin, los dejaron salir. La pregunta inmediata es ¿cómo es posible este hecho? ¿Se entrega a la autoridad los criminales y más tardan en consignarlos que en liberarlos?

En efecto, se sabe que los Ministerios Públicos, la policía, los gobernantes de todos los niveles de gobierno, están coludidos y eso, justamente, ese hecho hace imposible resolver la crisis de Michoacán y, a no dudarlo, en todo el país. El crimen organizado se desarrolla porque se lo han permitido, porque desde las diversas esferas del gobierno se gestionan negociaciones a favor de los funcionarios encargados, presidentes municipales, síndicos, jueces, policías. Todo mundo participa alegremente del negocio y así se van fraguando las graves condiciones en un estado que literalmente opera sin autoridad legal y legítimamente constituida.

El teatro de la simulación es vergonzoso. Los políticos discursean, dicen que ahora sí hay una verdadera voluntad de atacar las causas del mal, que el Comisionado recién nombrado es de una eficacia portentoso y que por lo tanto están persuadido que los criminales recibirán su merecido.

Palabras que se las lleva el aire.

No se puede creer a las autoridades de la seriedad con que se están tomando las cosas, porque las causas del mal no se atacan. La corrupción infame que nos corroe en todos los ámbitos de la vida nacional hace prácticamente imposible que se llegue a un buen arreglo en el estado de Michoacán o en Guerreo o en el Estado de México, que desde hace décadas padecen de este fenómeno grave y lacerante.

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Los priístas que se sienten competentes a la hora de la negociación en el Congreso de la Unión, se doblan ante las amenazas del crimen organizado y se pliegan frente a la acción de las policías comunitarias armadas hasta los dientes. Evaden las soluciones porque ellos son la causa del mal, porque es la cúpula del gobierno en sus tres niveles y en sus tres órdenes de gobierno los agentes de la corrupción y quienes no están dispuestos a salir de su zona de confort desde donde medran, desde donde hacen negocios y desde donde pactan bajo la mesa con los líderes del crimen organizado.

       El desarrollo de México está seriamente comprometido por este fenómeno punzante que mantiene a la sociedad atemorizada, contra la pared y sin poder hacer absolutamente nada. La reunión de Gabinete en el Centro de Convenciones de Morelia no es más que una versión priísta del teatro montado por los panistas que, además de inútiles eran moralistas y traidores a las causas de lo que por décadas pregonaron. Estaremos ante una reunión de gabinete donde los políticos se rasgarán las vestiduras, pero pasado mañana todo se olvidará y en Michoacán las cosas se mantendrán tal y como están ahora.

Pero, hay que reiterarlo, el margen que tiene México para salir de la zozobra, se va reduciendo. Todas las reformas tan prometidas se derrumbarán y todo el proyecto priísta que dizque viene a poner orden en el país, será de nueva cuenta un fracaso de enormes proporciones. Veamos con detenimiento la escenificación fraudulenta y contrastémosla con la realidad. Démonos cuenta que ante la falta de palabra, ante la inexistencia de la ley, ante el problema que implica vivir en un Estado donde el Derecho es letra muerta, la vida naufraga y los anhelos para una mejor nivel de vida se disipa irremediablemente.

alfonso-51*Alfonso Bulle Goyri. Escritor, editor y crítico de arte. Ha publicado en diversas revistas y periódicos nacionales. Actualmente trabaja en un libro de poemas.