Ex campeones

El hombre y la mujer suspiraron al unísono, orgullosos de haber sido reconocidos por el neumólogo como la pareja poseedora del récord mundial de besos.

Enrique Lomas Urista/ A los 4 Vientos

Él estaba triste, por sospechar un mal incurable en ella. Ella se sentía culpable, por no ser capaz de mantenerse atada a los labios de su antiguo compañero de besos de campeonato, ni un minuto, durante los entrenamientos domésticos.

A él, besador supremo que lo ganó todo con el sabor de ella, le temblaban los labios al describir ante el médico la pobre capacidad de su amada para sostener un solo beso húmedo y de corrido.

El especialista hizo un examen minucioso que incluyó extenuantes retos de esfuerzo y no advirtió mal pulmonar ni lesión alguna entre los labios y los músculos respiratorios, como tampoco observó anormalidad alguna en la intensidad de la ventilación alveolar.

El diagnóstico fue fatal. Técnicamente el neumólogo lo llamó ‘síndrome oscular agudo’, pero en realidad se trató de un padecimiento tan común que las personas ordinarias llaman simplemente ‘desamor’.

enrique lomas*Enrique Lomas Urista. Escritor y periodista originario de Torréon, Coahuila. Trabaja desde hace años en Chihuahua donde es corresponsal del periódico Reforma.