La corrupción del XX Ayuntamiento de Ensenada, alcanzó a Walmart

– Uno de los más evidentes casos de corrupción que el gobierno de Enrique Pelayo Torres cometió en su primer año de gestión, costo a Ensenada casi 13 millones de pesos.

– Además, afectó un predio que aún era útil para la prestación de servicios públicos municipales y no existía razón alguna para venderlo.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

La compañía trasnacional Walmart construyó en Ensenada su segunda tienda departamental en un predio de casi una hectárea de superficie, que el ayuntamiento vendió a particulares violando disposiciones legales.

De sancionarse con rigor judicial el acto de corrupción que el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Baja California (ORFIS) detectó al revisar la cuenta pública anual del Ayuntamiento de Ensenada correspondiente al ejercicio fiscal 2011, el contrato de compra-venta que la administración de Pelayo cerró con una empresa de Tijuana podría quedar cancelado.

En ese caso, Walmart tendría que reubicar el segundo supermercado que construyó, bajo contrato de arrendamiento, en la principal arteria vial de la ciudad de Ensenada: la avenida Reforma.

La opinión de Manuel Montenegro Espinoza, auditor superior de fiscalización del Estado de Baja California, es implacable.

Simple y sencillamente descalifica la adjudicación directa hecha por el Ayuntamiento de Ensenada a favor de la Sociedad Mercantil Inmobiliaria Galibe, S. de R. L. de C. V. -de los empresarios José Galicot Behar y Luis Francisco Serrano Lluch-.

Esto por el predio conocido como “Once y Reforma”, de casi 10 mil metros cuadrados de extensión y que los beneficiados compraron en 17 millones de pesos, de contado,

Para el fiscal, la operación violó el contenido del artículo 100 de la Constitución Política del país, en su párrafo Segundo, que determina que para la enajenación de bienes públicos se requieren licitación o convocatoria (subasta) pública.

Ello para asegurar la mejor opción de venta y el concurso de cualquier persona física o moral interesada en los objetos que se venden.

El empresario tijuanense José Galicot Behar (Foto: internet).
El empresario tijuanense José Galicot Behar (Foto: internet).

Montenegro también consideró que Galibe no tenía el derecho de preferencia en la venta del terreno, tal y como la inmobiliaria alegó al pedir para sí el predio.

Además, Galicot y Serrano compraron a un precio inferior al que pagaron meses atrás por el metro cuadrado de una propiedad colindante con el ofertado por el gobierno de Ensenada, lo que resultó en una diferencia a favor del comprador de nueve millones 69 mil 470.60 pesos.

En su investigación, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS) encontró que existía el antecedente de que la empresa Controladora Comercial Mexicana ofreció, en septiembre de 2006, pagar por el predio 23.4 millones de pesos, más 6.5 millones para la reubicación de las instalaciones municipales existentes en el lugar.

Pero el XX Ayuntamiento no dio seguimiento a la propuesta de Comercial Mexicana y sorprendentemente aceptó la de Galibe, por lo que en lugar de obtener 29.9 millones de pesos, sólo obtuvo 17 millones

Eso representó 12.9 millones de pesos menos de utilidad para Ensenada.

ESCRITURA ILEGAL

Por otro lado, la escritura por medio de la cual el XX Ayuntamiento de Ensenada vendió a Galibe, apuntó Montenegro, tuvo vicios de forma que la invalidan.

Esto porque la escritura se hizo en la ciudad de Tijuana por conducto del alcalde, el secretario y el oficial mayor del Ayuntamiento de Ensenada, quienes se extralimitaron en el ámbito de la territorialidad a que los obligan el artículo 4, segundo párrafo, y 28 de la Ley Municipal del Estado de Baja California, que a la letra dicen:

1.- Artículo 4 Segundo párrafo: “El Ayuntamiento tendrá su residencia en la cabecera de cada Municipalidad y ejercerá sus atribuciones de manera exclusiva en el ámbito territorial y jurídico de su competencia”.

2.- Artículo 28: “Del territorio del Municipio: El territorio del Municipio determina el ámbito espacial de validez de los actos de gobierno y de administración, que son de competencia de su Ayuntamiento”.

Además, ni el XVIII Ayuntamiento de Ensenada –que presidió César Mancillas Amador- ni el XX Ayuntamiento –que encabezó Enrique Pelayo-, elaboraron el dictamen técnico necesario para desincorporar y vender el terreno.

Peor aún, el XVIII Ayuntamiento reconoció que los dos edificios que operaban en el terreno de la avenida Reforma y calle Once, entre ellos una subestación de Bomberos, tenían un valor de 11.5 millones de pesos, por lo que el bien enajenado “era útil para la prestación de servicios públicos y no existía razón alguna para venderlo”.

AVALUOSEl Órgano de Fiscalización también encontró una grave irregularidad en el valor por metro cuadrado que la Comisión Estatal de Avalúos asignó al bien público municipal.

A funcionarios de esta oficina estatal se les pidió el avalúo para efecto de hacer una “permuta”, por lo que personal de la dependencia estimó su valor como catastral y no comercial.

De esta forma, hicieron una investigación en la zona y determinaron que el precio del metro cuadrado del predio a permutar era de 800 pesos, que es un valor contenido en la Tabla de Valores Catastrales del Municipio de Ensenada de 2011.

– “Sin embargo, existe inconsistencia en dicha determinación de valuación, pues a 50 metros del predio mencionado se encuentra el Centro Comercial Misión y la propia Tabla de Valores Catastrales consigna para ésta zona un valor de mil 50 pesos por metro cuadrado, resultando una diferencia de valores de 250 pesos por metro cuadrado no justificado”.

La inmobiliaria Galibe, de acuerdo con fuentes inmobiliarias consultadas por A los Cuatro Vientos, renta el terreno a la trasnacional departamental, la cual construyó ahí un supermercado en tiempo récord.

Cabe señalar que en abril de 2012 el periódico The New York Times informó que Walmart de México habría destinado al menos 24 millones de dólares para sobornar a funcionarios mexicanos a fin de crecer su dominio en nuestro mercado nacional.

La cadena de presunta corrupción incluía a alcaldes y ediles, planificadores, burócratas de bajo nivel y a todo aquel que pudiera significar un obstáculo en la expansión de la empresa, indicó el periódico sin especificar nombres de funcionarios, entidades o localidades.

Con los pagos, la mayoría hechos en efectivo, presuntamente se destraban trámites, se obtenían permisos de construcción o se reducían las tarifas de impacto ambiental por la construcción de inmuebles.

Por su parte, el empresario José Galicot Behar ve fluctuar su imagen pública entre el reconocimiento oficial y empresarial y el repudio de artistas y usuarios regionales e internacionales de teléfonos de llamadas por cobrar, conocidos popularmente como “teléfono azul”.

De acuerdo con la revista Newsweek en Español, dos empresas que pertenecen a los hijos del filántropo tijuanense – Rafael y Gregorio Galicot-, estafaron a militares estadounidenses en tránsito por aeropuertos de Alemania cuando hicieron llamadas telefónicas a su país utilizando los servicios de las compañías BBG Global AG y BBG Communications Inc., propiedad del clan Galicot.

José Galicot es el gestor del acto mediático progubernamental conocido como “Tijuana Innovadora”, que pretende reducir la imagen de violencia que agobia nacional e internacionalmente a la ciudad fronteriza bajacaliforniana.

Para ello utiliza oradores de la talla de Felipe Calderón, Carlos Slim, Al Gore y Larry King (A los Cuatro Vientos)