Sería equivocado quitar institutos electorales locales: Alejandro Encinas

Atribuir la ineficiencia de los organismos electorales solo a la injerencia de los gobernadores es un diagnóstico a medias, plantea el senador de la bancada del PRD

«Enfrentemos el problema con los gobernadores que se han convertido en virreyes; acabemos con éstos y con la impunidad»

Diego Badillo/ Economista

La propuesta de eliminar los institutos estatales electorales y crear en su lugar un instituto nacional que se haga cargo de las elecciones locales y federales es la respuesta a un problema mal diagnosticado y por lo tanto incorrecta, planteó el senador Alejandro Encinas Rodríguez.

En entrevista, el Presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Segunda -la cual, junto con la de Puntos Constitucionales, de Gobernación y Reforma del Estado, está encargada de revisar las iniciativas de reformas en materia política-electoral e integrar un dictamen para someterlo al pleno- explicó que atribuir la ineficiencia de los organismos electorales sólo a la injerencia de los gobernadores es un diagnóstico a medias.

Explicó que desde esa perspectiva no se toman en cuenta otros factores, como la complicidad y la corrupción de los propios partidos políticos que han permitido que eso ocurra.

Dijo que hay entidades del interior de la República, como el Estado de México, donde los partidos políticos de oposición -siendo mayoría en el Congreso local entregaron el control del órgano electoral al jefe del Ejecutivo local.

«Tenemos un problema de naturaleza distinta, en el que no solamente son los gobernadores sino la corrupción y la complicidad de los partidos o sus grupos parlamentarios, lo cual no quiere decir que se vaya a resolver creando una fuerza central donde se pueda reproducir ese mismo tipo de prácticas», mencionó.

En ese sentido, dijo que pensar que atrayendo al centro del país las facultades para la organización de las elecciones se va a terminar con el problema es equivocado.

«No se va a resolver porque la injerencia fundamental de los gobernadores en los procesos electorales no está en el control del órgano electoral sino en el manejo de los recursos públicos, compra de votos y el uso desmedido de recursos para lograr que la gente vote por los candidatos que quiere. Todo lo demás es una simulación, afirmó.

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El gobernador de Chihuahua César Duarte y la titular de Sedesol, Rosario Robles, anuncian el arranque del programa federal «Cruzada Nacional contra el Hambre», al inicio de la contienda electoral de 2013 y ambos vestidos de rojo, el color de los candidatos priístas.

El también Secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales manifestó que se inició mal el debate sobre la pertinencia de crear un instituto nacional electoral porque en lugar de estar pensando en fortalecer la autonomía de los organismos garantes del ejercicio de los derechos electorales -al igual que se hizo con quienes garantizan la transparencia y el acceso a la información, por ejemplo? hoy estamos tratando de buscar culpables de problemas reales que existen en las entidades, tratando de atraer de manera centralizada la solución o la falsa solución a esas situaciones.

El legislador de la bancada del PRD consideró que si el problema son los gobernadores, «pues enfrentemos el problema con los gobernadores que se han convertido en virreyes; acabemos con los virreyes y la impunidad con la que han actuado en los estados».

Encinas Rodríguez aclaró que se trata de una discusión profundamente política, aunque tiene asuntos administrativos y de costos económicos.

En ese sentido dijo: «yo quisiera ver qué Congreso del estado va a renunciar a su facultad de legislar en materia electoral para que le digan en qué términos y condiciones van a elegir a las autoridades del gobierno local.

Luego, el legislador cuestionó: «¿Por qué seguir desmantelando las instituciones locales para volver a un proyecto de centralización que no va a garantizar ni más equidad ni más transparencia en las elecciones?».

REQUERIMIENTOS MÍNIMOS El senador expuso que la reforma político-electoral que se apruebe en este periodo ordinario de sesiones al menos debe contemplar aspectos relacionados con el régimen político, como el gobierno de coalición; darle certidumbre al Congreso de la Unión; ratificar y remover funcionarios; contemplar la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y la estrategia nacional de seguridad; además de realizar modificaciones en cuanto al uso de recursos públicos en las campañas y los mecanismos de control, la regulación de las campañas electoral y gubernamental.

«Yo creo que son muchos temas pero se concentran básicamente en el cambio de régimen y en el asunto de las atribuciones del nuevo órgano electoral».

Por otra parte, Encinas Rodríguez se manifestó en favor de la propuesta de quitar la chequera a los partidos políticos en época de campañas electorales.

«Veo bien dos cuestiones: chequera única concentrada en el órgano electoral nacional para los procesos electorales federales y los locales en su correspondiente estado; al igual que sólo uso de recursos públicos, aportaciones de los militantes y los servidores públicos de los partidos conforme a las disposiciones estatutarias; eliminación de utilitarios en las campañas ?como despensas, chivos, fertilizantes o vasos? para que solamente se queden gorras, camisas y todo lo que sería textiles. Todo eso ayudarla a tener un control mucho más rígido del uso de recursos en las campañas».

La idea, dijo, es que la autoridad sea la encargada de hacer los pagos a los que se comprometan los partidos políticos a fin de que sea más transparente el gasto de campaña. Eso además de la propuesta de anular las candidaturas y ocasionalmente la elección, en casos de comprobarse el rebase de tope de gastos de campaña.

LOS FOCOS DEL TEMA   ¿Por qué no debe ser aprobada la eliminación de los institutos estatales electorales y en su lugar crear un Instituto Nacional Electoral? Porque lo que está planteado es una centralización absoluta. No solamente de la organización sino también de la legislación respecto de los procesos electorales en los estados y municipios.

A mi juicio, eso vulnera profundamente el pacto federal y lesiona libertades y autonomía de los estados y municipios. No veo por qué los congresos locales deban renunciar a su facultad de legislar en materia electoral para elegir a los gobernantes de su estados y de sus municipios; y tampoco por qué, si la pretensión es acabar con la injerencia de los gobernadores en los procesos electorales ?lo cual es un diagnóstico a medias ya que también la complicidad y la corrupción de los partidos políticos lo ha permitido atraerlo? suponga que va a eliminarse la injerencia del Ejecutivo federal en la designación de los consejeros del instituto nacional.

Es una iniciativa que debe de revisarse en sus costos de operación administrativa y en las atribuciones que tienen los órganos locales.

¿Cuáles son los puntos que forzosamente debería contener la reforma político-electoral que actualmente se discute en el Senado? Debe contener aspectos de cambio de régimen político, como es el establecimiento del gobierno de coalición, darle atribuciones al Congreso de la Unión para ratificar y remover funcionarios, la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y la estrategia nacional de seguridad pública; revisar modiñcaciones en cuanto al uso de recursos públicos en las campañas y en los mecanismos de control, la regulación de la campaña electoral y gubernamental.

Yo creo que son muchos los temas pero se concentran básicamente en el cambio de régimen para el asunto de las atribuciones del nuevo órgano electoral.

Partiría de un principio de que, al igual de que lo hicimos en el IFAI, se fortaleciera al IFE y a los órganos electorales locales; enfrentar el problema en cuanto a la designación de los consejeros electorales en los estados de manera distinta, homologando las normas en los congresos locales para que en todos los casos sea por dos terceras partes de mayoría calificada, con procesos de selección derivados de un servicio nacional profesional electoral que podría acabar con injerencia de los gobernadores porque, como lo están planteando ahora, lo cierto es que no resuelve el problema.

La injerencia fundamental de los gobernadores no está en el control del órgano electoral sino en el manejo de los recursos públicos, la compra de votos, el uso desmedido de recursos.

Es una gran simulación todo lo demás.