Besando un auto; Récord Guinness contra la dignidad

El polémico concurso «besar un auto» reunió a 60 de los mejores estudiantes de México, ¿para qué?

Noé Alí Sánchez Navarro/ Radio Nederland

En México son pocos los jóvenes que logran ingresar a la universidad, aquellos que lo hacen deben esforzarse enormemente para mantenerse, alcanzar un buen promedio para tramitar alguna beca y en algunos casos trabajar a la par de los estudios para poder costear los mismos.

En los últimos años, grupos de la sociedad civil, empresas y el mismo gobierno, han realizado programas con el objetivo de estimular la trayectoria académica de aquellos que se encuentran estudiando y tienen buenas calificaciones. Algunos de estos programas incluyen el sorteo de becas, computadoras, dinero y automóviles. De manera reciente, en la Feria de Pachuca, Hidalgo, se convocó a 60 estudiantes que tuvieran buenos promedios a participar en un concurso, y el primer premio consistía en un automóvil.

Lo singular (e indignante) del concurso, es que los estudiantes tenían que besar la carrocería de un automóvil el mayor tiempo posible, resultando ganador el que más tiempo lo hiciera. La “maravillosa” idea de concurso tuvo el nombre de “Besando un auto”.

 beso auto

El concurso despertó la indignación y el enojo de algunos usuario de la redes sociales, la misma dinámica de la competencia se posicionó en Twitter bajo el hashtag #BESANDOUNAUTO.  Estudiosos, académicos, juvenólogos, y el mismo presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), José Alfredo Sepúlveda Fayad, manifestaron su preocupación por este tipo de concursos, que calificaron de denigrante.

 Ante la crítica, los organizadores respondieron que se trataba de un concurso que promovía los valores. Sí, en México se promueven los valores de los jóvenes con mejor rendimiento académico poniéndolos a besar automóviles.

76 horas para el recuerdo

Seguramente habrá quien diga que los participantes tienen suficiente edad para haber dicho que no, pero la actividad va más allá de lo evidente, refleja la necesidad económica de uno de los grupos más vulnerables de la sociedad, y también representa la total lejanía del gobierno de las realidades y necesidades de los jóvenes.

Si se trataba de promover valores para jóvenes destacados, ¿no hubiera sido mejor que participaran en algún proyecto de investigación, científico o comunitario? ¿no dejará mayor experiencia promover actividades académicas en lugar de concursos que literalmente te ponen en el suelo a besar un pedazo de carrocería? No se trata del premio, se trata del significado que todo esto contiene.

Por otra parte, el concurso se estableció como parte de los organizadores con el motivo de romper el récord Guinness, que le pertenecía a Alemania, y ¿sabe qué pasó? Pues que se rompió el récord. México pasará a la historia por ser el país cuyos jóvenes más destacados han permanecido más tiempo besando un automóvil, 76 horas para el recuerdo.

Aunque algunos pudieran pensar que es un hecho sin importancia o aislado, lo sucedido en la feria de Pachuca debe de preocuparnos y mucho. Si bien la actividad fue realizada por la promotora que organiza la feria, contó con la aprobación y promoción del gobierno, eso es lo más delicado.

El sueño universitario

Según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), México es un país con uno de los porcentajes más altos de jóvenes que no estudian ni trabajan. El primer país es Turquía, seguido de Israel y México. A través del Informe Panorama de la Educación 2013 de la misma organización, se destaca que el 24.7% de los jóvenes no tienen trabajo ni están inscritos en la escuela.

Además, en la Encuesta Nacional de Valores en Juventud, en la pregunta: ¿Para qué estudiar? Los jóvenes respondieron de la siguiente manera: el 53.5% dijo que estudiando podrá conseguir un buen empleo, el 17.6% considera que el estudio le proporcionará un buen desarrollo profesional, y en menor porcentaje están aquellos que dicen que ganarán dinero y adquirirá prestigio, 9.3% y 1.2%, respectivamente.

Un dato revelador de la misma encuesta es que casi todos los jóvenes encuestados consideraron que tener una carrera profesional vale la pena, el 93.9%. Sólo el 4% se pronunció en contra.

Los jóvenes mexicanos necesitan de estímulos y espacios verdaderos, el camino para obtener algo que se quiere no debe de poner en juego la dignidad de las personas. Resulta triste que las metas que establecen las instituciones mexicanas estén pensadas para romper récords a través de la humillación, ojalá que algún día México sea el país que rompa todos los récords en calidad, inclusión e inserción educativa. Eso sí sería motivo de festejo