Cada quien con su Baja California

96 horas han bastado para que una iniciativa aislada se vuelva un rumor colectivo y este, una utopía en ascenso. Tenía 16 cuando un maestro, con la intención de ayudar a mi discurso sobre la “Juventud Mexicana dijo”: “Baja California no es México”. Lo escuché, con el respeto que implicaba una persona mayor, cautivo en mi realidad de Clase Media e incipiente adolescencia. Yo me sentía Mexicano.

Cristian Vázquez/ A los Cuatro Vientos

Hoy, en las redes sociales, nos encontramos con este fenómeno en desarrollo: Sin un sustento ideológico, económico o un discurso (previamente) estructurado, nace una iniciativa puesta en las manos de la sociedad Bajacaliforniana, justo a la par de la casi determinada homologación del IVA en la frontera, después de unas elecciones turbulentas con excesiva injerencia de los representantes Federales de los partidos, un clima de descontento nacional, etc. En este movimiento quiero destacar algunos puntos:

BC la visión

El reclamo por el centralismo que se vive en nuestro país. El argumento toral.  Esto no es cosa nueva. Lo que me parece más que interesante es ver surgir una serie de opiniones jóvenes, sobre las repercusiones que tienen las decisiones tomadas en “interior”. Esto te habla de un sentimiento de identidad en desarrollo. A muchos de nosotros  se nos ha vendido una falsa idea de “entidades autónomas” y no vivimos el odio encarnizado de los 70´s y 80´s por lo “No de provincia”. Al contrario, somos hijos de la generación que salió a distintas metrópolis para buscar sus estudios.

 Ahora, en la justificación de “nuestra nación” surgen los reclamos, los mismos que lucían estériles junto a los gritos desesperados en la capital y otros estados pero que en Baja California no habían permeado con tanta fuerza hasta la noticia del famoso 16%. Ahora si recordamos que las reformas educativas, fiscales y energéticas nos afectan (o benefician) a todos. Baja California no es México.

iba bc La visión individualizada del proyecto como tal. Mientras la mayoría se manifiestan a favor de asamblea inmediata, otros generan ideas de formar un movimiento insurgente a través de un partido político y unos cuantos malinchistas abogan por librarnos del “yugo” Mexicano para ser el estado 51 del país vecino, vemos las infinitas posibilidades de opinión. Incluso hay quienes se muestran descontentos con el silencio de los administradores de la página y pugnan por crear su propio movimiento separativista. Entre lo incluyente y lo abstracto, cada quien se lleva lo que quiere.

La creación de Penínsulas mentales. En ese tenor (y aun sin saber quién está detrás, estando todos al frente ya) llueven ideas sobre bandera, colores, modo de sustento, relaciones internacionales, economía, orden de gobierno,etc. Ponle a un niño un juguete nuevo con miles de funciones y observa cómo es capaz de actuar con él. Aquí es donde volvemos al inconsciente y la necesidad de identidad. Con 50,000 seguidores hasta el momento (apenas ayer eran 10,000), las especulaciones son infinitas. Lo inverosímil del planteamiento inicial ha permeado en una dinámica de empoderamiento BajaCaliforniano: Todos nos creemos dueños de nuestra propia Baja California.

Y aunque no es una posibilidad nueva y según antiguos ciudadanos viene desde hace varias décadas, lo que trato de enfatizar es la panorámica social de un movimiento al alcance de todos mediante las redes sociales. Eso, a mi punto de vista, es lo más importante.

No sabemos qué rumbo irá tomando este nuevo surgimiento del discurso de independencia, pero vale la pena reflexionar en torno a él en cada uno de sus lapsos cronológicos que después serán parte de la historia. Hoy, en el día cinco, en las manos casi exclusivas de los Baja Californianos, cuando apenas asoma la cabeza por prensa, radio y televisión, es un excelente experimento social sobre quién es el Bajacaliforniano detrás de la computadora y qué anhela su inconsciente colectivo. Mañana, cuando inicien los pronunciamientos en interior y comiencen a surgir incipientes líderes sinceros o de reflector, podremos saber un poco más de México como nación y sobre todo, de las posibilidades que tienen las redes sociales como foco de opinión. Mientras tanto, cada quien desde  Facebook, podemos seguir creando nuestra Baja California. Aunque más vale hacerlo también desde nuestro trabajo diario.

jrdán el otro méxico

Nota: Imposible dejar de mencionar el repentino interés por sembrar un matiz de conocimiento histórico entre los participantes de propuestas, argumentos y debates (o intentos de los mismos). Estoy seguro que muchos de quienes navegan por la página, por primera vez escuchan hablar de Real del Castillo como la primer capital Baja Californiana, el nombre de Antonio Meléndrez, el padre Kino o relacionan a los hermanos Flores Magón con nuestra península. Esto es, sin duda, otro punto a tratar después.

  CRISTIAN-VAZQUEZ-4V*Cristian Iván Vázquez González. Fundador de Pluma Joven, A.C.