UABC: El beso del diablo

1. Si en la UABC el que lleva la rienda – legítimamente o no – se enoja contigo, estás inescapablemente besado por el diablo. Felipe Cuamea  ignora  el impacto que sus decisiones – prudentes o no –  producen entre sus gobernados, los profesores e investigadores de la UABC. Es el caso de la decisión por la que expulsó  a Daniel Solorio Ramírez del mundillo universitario.

Daniel Solorio Ramírez* / A los Cuatro Vientos

2. En sus casi 38 años de profesor universitario, Daniel Solorio Ramírez ha sido privado tres veces de su salario, pero nunca antes fue materialmente expulsado.  Las dos primeras veces no fue privado de su trabajo, sino sólo de sus prestaciones económicas. En 1985 fue Alfredo Félix Buenrostro Ceballos, a la sazón director general de Recursos Humanos del gobierno de UABC, quien lo privó totalmente de su salario, “…porque no firmaba asistencia…“. Pero sólo fue por cuatro meses. No le quitó su trabajo, sino únicamente su salario. Una noche – cuando Daniel salía de clase a las 9.30 p.m., – un diligente inspector le llevó un cheque muy gordito: cuatro meses de salario acumulado. A la mañana siguiente habría un desayuno con el entonces rector Gallego. Buenrostro no quería verse abusivo. El rector sonrió malicioso ante la “manita dura” de su subordinado al que tiempo después hizo rector.

3. En 2010 Gabriel Estrella Valenzuela, a la sazón rector de UABC, lo privó por once meses de todo su salario, pero no sólo a Daniel. Una maestra de Derecho también sufrió la misma agresión por el mismo período: de abril de 2010 a febrero de 2011. Fue algo muy similar: porque no firmaban las listas de asistencia.  En febrero de 2011 Gabriel Estrella les repuso todo su salario. No quiso pagarles intereses. Su abogado Jesús Armando Hernández Montaño, dijo que no, “…porque eso sería reconocer que Gabriel estrella habría hecho  mal, y eso jamás…” porque un rector no  puede equivocarse.

4.  Pero  hoy con Felipe Cuamea Velázquez la cosa es más ruda. Desde el 13 de marzo de 2012 y hasta hoy 1 de octubre de 2013, Felipe le  fabricó  un  desaguisado que ya se prolonga por 19 meses.  Enojado por lo que Daniel escribe en el Observatorio Académico Universitario le  inventó  diez faltas  casi consecutivas y con ese pretexto lo mantiene privado de todas sus prestaciones y distante de la vida universitaria. Si va de paseo por los jardines le manda inspectores que lo vigilen. Pero si eso fuera todo, no sería mucho. El problema es que… ¡¡También lo privó de muchos de sus amigos!!

DIABLO BESO INFAME

5. Algunos  universitarios muy cercanos a Daniel han firmado documentos, actas, oficios rudos, han integrado Comisiones Mixtas que han  dictado resoluciones falsarias, pero complacientes con Felipe Cuamea. René Rivas Sánchez, tan cercano a los afectos de Daniel, firmó ese tipo de papelitos; el juez Pereda, cuya voz pudiera ser escuchada, ha guardado un penoso silencio;  Maximiano Madrigal Quintanilla, alumno que fue de Daniel, no tuvo empacho en firmar – siendo director interino –  una resolución al contentillo  de Felipe; Roberto Villa, a quien unen tantos con  afectos con Daniel, no tuvo empacho  en  materializar su expulsión bajo el viejo lema ”… el que es mandao no es culpao…”

Felipe ignora el temor, el azoro   que en los universitarios producen sus enojos. Muchos le creen incuestionable. Una larga tradición autoritaria ha cultivado ese extravagante quiebre cultural. Felipe parece ignorar que su principal labor es educar, y de esa manara des-educa.

6. Es por eso que desde aquél caliginoso “martes 13″ de marzo de 2012 muy pocos universitarios saludan a Daniel. Muy pocos desayunan con él. Muy pocos se dejan ver con Daniel. Muy pocos le contestan correos. Muchos le sacan la vuelta.

De no ser por esos pocos pero entrañables universitarios  – tan valiosos, tan afectuosos, tan solidarios – Daniel habría sufrido. Por eso  – porque le libraron de todo sufrimiento – Daniel expresa un gran afecto por los conserjes, jardineros, profesores,  investigadores y sobre todo por los estudiantes  que le han mantenido sus afectos, su comprensión, su firma en cartas por la que piden que  Felipe  recapacite, que explique, que justifique. Pero el signo del doctor Cuamea es un  silencio sepulcral.

7. Tiene que haber alguien en Baja California – Alejandro Mungaray, Osuna Millán ( nuestro ya cocinadito ”Maestro Honorífico” por obra y gracia de Alejandro Mungaray y Felipe Cuamea ), Héctor Gallego, Luis Lloréns, Luis Javier Garavito, Gabriel Estrella, Víctor Beltrán, Kiko Vega, Martínez Palomera, Jaime Díaz, Hank Rohn, Aztiazarán, Fernando Castro Trenti, Víctor Hermosillo, o cualquiera otro comedido – que amablemente y con absoluto respeto a la autonomía universitaria de que Felipe Cuamea cree estar investido – pudiera decirle que la suya es rudeza innecesaria: que ese tipo de ”vendettas” son comprensibles – aunque no justificables – en otros lados, pero no en una universidad pública, que es una casa del saber y no del poder.

MANOS QUEMADAS8. Por favor, alguien dígale a Felipe que su ”beso del diablo”  es muy rudo, que se le está pasando la mano. Ciertamente Daniel hizo mal. No debió andar revelando, ni contando aquí y allá  los” secretitos de la familia gubernamental universitaria”. No debió  publicitar ampliamente que Alejandro Mungaray –  aprovechando su cercanía con el gobernador Osuna Millán – violó todo lo violable y pisoteó todo lo pisoteable en UABC, cuando en 2010 y 2011, penosamente doblegó a toda la Junta de Gobierno y logró, – corrompiendo, amenazando, sojuzgando – aupar a Felipe Cuamea al cargo de rector para el que éste no estaba preparado. A Felipe no le gusta que eso se publicite.

9. Daniel debió entender que en la UABC esos “secretitos de familia” hay que callarlos por pudor universitario, o al menos no desparramarlos tanto. No debió publicitar que el “mungarayismo” es altamente pernicioso; que es el verdadero peligro para la autonomía universitaria. Su deber de familia era callar, supongo.

10. Pero ya 19 meses privado, inclusive de muchos de sus amigos, es rudeza innecesaria. Supongo que Daniel ya aprendió la lección. Lo supongo, pues… ¡¡Que alguien le diga a Felipe Cuamea Velázquez que levante ya a Daniel Solorio Ramírez el ”Beso del Diablo” de que lo cubrió el ominoso “martes 13″ de marzo de 2012!!

DANIEL SOLORIO RAMIREZ* Maestro en Derecho Público. Ex Magistrado Presidente de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California. Profesor de la UABC (en exilio decretado por el rector Felipe Cuamea).