Transgénicos no garantizan aumento de productividad del maíz, alertan

Las semillas de maíces genéticamente modificadas plantean el riesgo de que se desplome la producción ante fenómenos climáticos adversos, señala el experto Alejandro Trueba Carranza.

Revista Agro2000

Las semillas de maíces genéticamente modificadas no representan una garantía para incrementar la productividad de este grano en el país, pero sí un riesgo de que se desplome la producción ante fenómenos climáticos adversos, sostuvo el experto Alejandro Trueba Carranza.

El investigador de la Universidad Autónoma Chapingo destacó que la producción de semillas de este tipo es muy costosa para las empresas que las generan, por lo que se deben introducir en la mayor cantidad de superficie posible.

“A veces ya no respetan características agronómicas como altitud, ambientes ecológicos e incluso las tradiciones de producción de las diferentes regiones”, subrayó en entrevista.

Ello ocasiona que cuando se siembra un solo tipo de semilla y ocurre alguna cuestión climatológica, se desploma la producción de ese grano como sucedió el año pasado en Estados Unidos con el maíz, que cayó varios millones de toneladas, y en la India sucedió lo mismo con el algodón en 2009.

Mencionó que en México hay reticencia a estos organismos porque les introducen genes de otras especies como bacterias, lo que genera que se contaminen los maíces criollos, de los cuales tiene el país la mayor diversidad del mundo, “es un temor fundado que se pueda dar una situación de esta naturaleza”.

MAICES CRIOLLOSEn el caso de la industria de producción de semillas, se proyecta que a escala mundial el mercado asciende a 49 mil millones de dólares, de los cuales 30 por ciento lo constituyen semillas modificadas; “estamos hablando de un mercado de 14 mil 700 millones de dólares y las tendencias van a la alza”.

Trueba Carranza refirió que el mercado de semillas en México es de 505 millones de dólares, que representa 0.01 por ciento del global en el mundo.

En este caso, las empresas transnacionales que producen esos organismos genéticamente modificados (OGM), “con estos niveles de ventas que tienen en el mundo y sus proyecciones, están ejerciendo una presión por incrementar la venta de estos productos en el país”.

Reiteró que las semillas transgénicas per se no garantizan el incremento de la producción “y podemos poner un híbrido mexicano a competir contra un OGM y no va a haber una diferencia significativa en producción, además de que las razas de maíz no correrían riesgos”.

Puntualizó que en México es más factible utilizar estas semillas híbridas, “porque tenemos que respetar la diversidad, lo que está marcada por la misma presencia de criollos. Tenemos más de 50 razas de criollos en el país”.

“Eso nos dice que hay una gran diversidad y eso quiere decir que hay mucha adaptabilidad y nosotros tenemos que desarrollar una mayor cantidad de semillas híbridas”, abundó.