Narcos libres, deudores a prisión

¿Quiénes son los candidatos a ser arraigados, a sufrir el secuestro de sus bienes e incluso a ser enviados a prisión si no pagan sus deudas? Un grupo numeroso lo encontraremos entre los que tienen tarjetas de crédito. Entre los morosos hay muchos que fueron calificados equivocadamente por los departamentos de análisis de los bancos: les abrieron una línea de crédito sin calcular que no podrían pagar.

Enrique Galván Ochoa/ Dinero*

De acuerdo con un reporte a julio de este año de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, circulan 23.7 millones de tarjetas con un saldo global de 294 mil millones de pesos. Se estima que alrededor de 10 mil millones pasarán o ya están en el grupo de los incobrables. También los encontraremos en el sector de los créditos hipotecarios. Según el portal de la comisión, en este mes de septiembre hay 1.2 millones de contratos. La cartera vigente es por 480 mil millones de pesos, de los que 18 mil millones están en cartera vencida (cifras aproximadas). Sólo a Bancomer sus clientes le deben más de 9 mil millones. La economía está en recesión, el gobierno no les paga a las empresas y éstas no les pueden pagar a sus empleados, así que aumenta el número de despidos. Aparte está el segmento gigantesco de la población que sobrevive en la economía informal. Y ahora además la amenaza del arraigo, el secuestro de bienes y la cárcel.

La amenaza

Desde tiempo atrás los despachos de cobranza intimidan a los clientes que se retrasan en sus pagos con la amenaza de quitarles sus bienes, incluso con meterlos a la cárcel. A muchos logran aterrarlos y los obligan a incurrir en actos desesperados –rematar lo poco que tienen– para saldar lo que deben, aumentada la cuenta por los intereses catastróficos. Sin embargo, hasta hoy el artículo 17 de la Constitución ha impedido que alguno vaya a la cárcel. Dice esto: ‘‘Nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil’’. Pero el sector financiero está cobrando la factura por el apoyo que dio al PRI y a su candidato Peña Nieto en la campaña electoral. Sin tocar la Constitución se la van a brincar con reformas a leyes secundarias para apretar dos figuras que ya existían: a) el arraigo domiciliario y b) el secuestro de bienes. Si el cliente comete alguna violación al arraigo, por ejemplo que tuviera que salir de emergencia de su ciudad, se le abriría proceso para meterlo a la cárcel. Ahí está la trampa: no iría a la cárcel por la deuda, sino por violar el arraigo. Al final es lo mismo. La reforma financiera ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y ahora está en trámite en el Senado.

Guardando el dinero bajo el colchón

Paradójicamente, la finalidad de la reforma es promover el flujo abundante y barato del crédito, así como atraer a más clientes al sistema financiero. La realidad demuestra que la gente le teme. Según datos oficiales, 43.7 por ciento de los adultos de nuestro país (30.7 millones) ahorra ‘‘a través de mecanismos diferentes a los ofrecidos por las instituciones financieras’’. ¿Cuáles son esos mecanismos? De esos 30.7 millones de personas, 64.8 por ciento guarda el dinero en efectivo bajo el colchón y 31.7 participa en tandas. Tal vez esta situación crezca en el futuro, porque te pueden robar el dinero del colchón, y hasta el colchón, o puedes perder el dinero de la tanda, pero no por eso te van a arraigar ni a quitar tus demás bienes, y menos meterte a la cárcel.

*Twitter: e@Vox Populi  @galvanochoa  FaceBook: galvanochoa  galvanochoa@gmail.com • Foro: http://elforomexico.com/encuestas/
*Columna publicada en La Jornada, en http://www.jornada.unam.mx/2013/09/30/opinion/006o1eco