¡Son las escuelas, estúpido!

Esta mentada reforma educativa sabemos de qué va. No se necesita un doctorado en ciencias políticas para deducir que el gobierno lo que quiere es control. Faltaba más. Al poder no le gusta estar acompañado. El detallito que se les escapa a los que apoyan este tipo de medidas es que resulta que no debería siquiera pasar por los maestros, debería pasar por las escuelas. Pero sucede que las escuelas son lo de menos. En México existe lo que bien podríamos llamar balcanización educativa. Regiones del país con proyectos educativos verdaderamente dispares. No es lo mismo un niño recibiendo clases en Baja California que en la sierra de Guerrero. Pero su iniciativa no pasa por tener unas condiciones mínimas y comunes para que nuestros hijos se eduquen. Todo es al ahí se va. Les importa una chingada si los niños reciben sus clases debajo de un árbol.

Ramiro Padilla Atondo/  A los Cuatro Vientos

Un famoso líder sindical en Estados Unidos dijo que empezaría a representar a los niños si estos pagaran cuotas. Pero como los niños, los que tendrían que ser la parte medular de la discusión no existen, entonces que sigan recibiendo sus clases en paupérrimas condiciones.

escuela mesabancos
Más de la mitad de las escuelas de educación básica en el país están en pésimas condiciones.

Control político es lo que les importa. En los países avanzados, en las regiones más perdidas existen escuelas con las mismas condiciones que en la ciudad. En Estados Unidos el transporte es gratuito si vives a cierta distancia de la escuela.

Y miren que no es un problema de dinero. Es un problema de repartición de presupuesto. El político es un ente cuasi-animal que vive pensando en:

a)  cómo chingarse el presupuesto

b) Cómo quedar inmortalizado

senado-sede
Nuevo edificio del Senado de la República, su costo de construcción rebasó los 2 mil millones de pesos, mil millones más de lo que se había presupuestado.

Por eso las obras faraónicas que son un tiradero de dinero. Junte usted el presupuesto de la sede del senado y la de la estela de la luz (por mencionar dos) y multiplíquelas por el número de escuelas que se pudieron haber construido.

Y no se necesita ser mago. Eso explica el porqué la educación en México está en un estado lamentable. Pero para llenarse la boca de palabras bonitas ni quién les gane.

Por otro lado está el asunto de elevar el nivel educativo. Imagínense ustedes a millones de ciudadanos críticos. Ya hubieran sacado a patadas a esta generación de políticos que han venido a empantanar la nación.

Centralizar la discusión en como correr a los profesores sin tanto problema, es ridículo. Deberían mejor pensar en cómo construir escuelas en los lugares apartados. Buenas vías de comunicación. Desayunos y si se puede comidas escolares. Y aumentarle el sueldo a los profesores rurales en vez de andarlos queriendo correr. Porque no es un problema de dinero.

escuelas qué horror

Dinero hay, y mucho. Pero son unos muertos de hambre. Quieren todo para ellos. No entienden que un país con un mayor nivel educativo es un país que generará mayores recursos. Que habrá más de donde robar sin que los jodan tanto. Y encima de que los dejen robar quedarán inmortalizados como los que se la jugaron por la educación.

Digo, por una vez en su vida utilicen el cerebro. Que no lo tienen de adorno.

ramiro p a*Ramiro Padilla Atondo. Ensenadense. Autor de los libros de cuentos A tres pasos de la línea, traducido al inglés; Esperando la muerte y la novela Días de Agosto. En ensayo ha publicado La verdad fraccionada y Poder, sociedad e imagen. Colabora para para los suplementos culturales Palabra del Vigía, Identidad del Mexicano y las revistas Espiral y Volante, también para los portales SinEmbargoGrado cero de Guerrero, Camaleón político, Sdp noticias, El cuervo de orange y Péndulo de Chiapas.