EL MONSTRUO EN EL ROPERO

La niña se sumergió en la oscuridad de la habitación, abrió el viejo ropero y volvió a la cama de un salto. Del vetusto mueble emergió el monstruo y se fundió en un abrazo áspero a la pequeña. Juntos fueron un solo tremor y un mismo llanto, que fueron ahogando cuando el hombre desnudo irrumpió, como cada noche, para aterrorizarlos.

 Enrique Lomas Urista*

Ilustración de Roberto Innocenti para el libro El Cascanueces
Ilustraciones de Roberto Innocenti para el libro El Cascanueces
enrique lomas
*Enrique Lomas Urista. Escritor y periodista originario de Torréon, Coahuila. Trabaja desde hace años en Chihuahua donde es corresponsal del periódico Reforma.