Entre patriotas, patrioteros y entreguistas

No fue por patriotismo que PN y MAM desalojaron a los maestros del Zócalo el 13 de septiembre. Las fiestas patrias no fueron para exaltar el patriotismo de los héroes que lucharon por la Independencia. Las “fiestas” del quince y dieciséis tampoco fueron porque el pueblo “henchido de fervor nacionalista” fuera a rendirle honores a la Patria. Mucho menos porque la gente ansiara aplaudir a las fuerzas armadas por ser “garantes” de la tranquilidad y de la paz en el país, ¡NO! El gobierno federal hizo lo que hizo porque quiere imponernos reformas y leyes que, a contrapelo de lo que dice, violan las conquistas democráticas y constitucionales de los ciudadanos. La lucha de los maestros es en contra de esas reformas, por eso los apalearon

Jesús Sosa Castro/ A los Cuatro Vientos

Es verdad que la ignorancia y la falta de cultura en los funcionarios, es la expresión fiel de lo que son y lo que hacen. Para mirar sin penas ajenas el futuro de una sociedad, hay que leer libros en lugar de apoyarse en los rifles y en las botas de policías y soldados. Solo la cultura y una vasta capacidad para oír a la gente, pueden impedir la perversión de la política y evitar convertirla en instrumento cogiciego al servicio del poder. Es lamentable que éste exprese una actitud despreciativa hacia los maestros y los intelectuales ligados al pueblo, cuando éstos han contribuido a las grandes transformaciones que ha logrado la nación

acarreados patrioteros
Patrioteros acarreados

Para entender el odio que los hombres del poder, le tienen a los maestros y a los sectores en lucha, mucho tiene que ver el desdén a la cultura y al pensamiento progresista. Los que fueron corridos del zócalo, no lo fueron porque físicamente significaran un estorbo para las fiestas septembrinas. Los desalojó Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera, porque representan los motores del cambio y llevan en sí la fuerza de la dignidad contra lo que encarnan los yupis, fascistas y acarreados a los actos oficiales. Les dio miedo que el 15 de septiembre se convirtiera, como en 22 Estados de la República, en un grito de rebeldía reivindicando el patriotismo de las luchas populares. Fue el pánico que llevó al gobierno federal y del DF a poner en juego su aparato represivo, connatural a los dictadores

¿Con estas políticas van a logar la unidad nacional que suena más hueca que sus cabezas? ¡Desde luego que no! Las llagas que han abierto van a tardar en sanar. Rudolf Rocker escribió hace décadas, que el primer objetivo de los gobernantes es «garantizar la libertad personal y social de los hombres». En su libro Contra las patrias, Savater escribe que la represión no une a la sociedad, la divide. La esencia de ésta, agrega, carece del impulso exterior de todas las ligazones sociales” Señala que el sentido del “patriotismo” tiene que examinarse, no a la luz del influjo que hacen los gobernantes para imponer sus políticas, sino a partir de los intereses de clase que representan. Los defensores de estas ideas, nos imponen comportamientos como las arengas patrioteras de Peña Nieto. Los soldados, jenízaros, halcones y políticos tienen que defender al país, grita a voz en cuello. Cuando a lo que los obliga es a defender los intereses y negocios de la clase gobernante y sus aliados. Por eso da vergüenza que esos analfabetas, paridos por mujeres humildes, sean adoctrinados para que en nombre de la Patria, salgan dispuestos a partirle la madre a los ciudadanos que luchan por sus demandas y por la soberanía de la nación

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Entreguistas

¡Gritan que hay que defender a la Patria! Pero, ¿quién la está amenazando? ¿Los que estamos en contra de las reformas laboral, educativa, energética y hacendaria? ¿Los que estamos en contra de un puñado de descerebrados que apoyan lo que sea y a quien sea, con tal de seguir viviendo de nuestro trabajo? ¿Los que luchamos en contra de la Iniciativa Mérida? ¿Los que nos oponemos a la venta de Pajaritos, de las playas y fronteras? ¿Los que no compartimos la privatización de Pemex, y de la entrega de las minas? ¿Los que estamos hasta la madre de que un grupo de antipatriotas siga vendiendo nuestras riquezas naturales y explotando a la gente?

¡No señores! Nosotros somos los patriotas y ustedes los que quieren entregar el país. La exaltación patriotera que llevan en la punta de la lengua se les está convirtiendo en un búmeran incontenible. Su nacionalismo es prefabricado y su patriotismo es tan nefasto como sus reformas estructurales. México, no “es un país de paz, de armonía social, ni vela por el Estado de derecho” como afirman. Es hoy, un país de autoridades impuestas, de miles de gorilas golpeadores y de gacetilleros chayoteros. El pueblo que expresó su indignación y su patriotismo en el DF, en el interior del país y que expresa que lo seguirá haciendo en las plazas y calles de México, está consolidando su fuerza. Es ese el pueblo que representa nuestro orgullo nacional y no los acarreados que coreaban frivolidades en el Zócalo a favor de un Presidente repudiado, autoritario y entreguista

jesus-sosa-castro3-150x150*Jesús Sosa Castro. Destacado militante de la izquierda mexicana. Articulista de SDP noticias y colaborador de A los Cuatro Vientos.