La reforma (miscelánea) hacendaria

La propuesta de reforma hacendaria presentada por el titular del ejecutivo federal es una reacción al estado crítico que guarda la Nación en materia económica y política.

Manuel Narváez Narváez/ A los Cuatro Vientos

El presidente Peña Nieto leyó muy bien el panorama de descontento que priva en muchos estados del país como respuesta a la aprobación del servicio profesional docente, que en la óptica del magisterio, afecta los intereses de los mentores. Pero también interpretó el creciente ambiente inflamable entre el grueso de la población por la crisis económica que ya causa estragos severos por la ausencia de empleos bien remunerados.

El contenido de la reforma hacendaria, con aspectos más cercanos a una miscelánea fiscal, o sea, que pudo haber sido mucho más profunda, retrata exigencias de la izquierda mexicana que desde hace años viene reclamando, como la de  gravar las utilidades de la bolsa; es decir, que los especuladores paguen, aunque sea un 10% como sugiere la propuesta presidencial, de las pingües ganancias que obtienen sin arriesgar su golondrino capital.

El borrador maestro contempla la No aplicación del IVA en alimentos y medicinas. Con esta medida, el partido en el gobierno recula a la intención de obtener mayores ingresos gravando los productos de mayor consumo entre la población general. Meses atrás el PRI modificó sus documentos de sustento ideológico con miras a aplicar un porcentaje porcentual generalizado a lo que siempre se había opuesto; sin embargo, ante la volatilidad del conglomerado social y el impacto negativo que pudiese representarles en las intermedias legislativas del 2015, prefirieron dar marcha atrás a la intentona.

Para obtener simpatías entre la población de  clase  baja  y despresurizar el ánimo que prevalece en las calles, la administración peñista busca repartir el costo de dicha reforma entre la clase media, Pemex, residentes de las franjas fronterizas y algunos de los potentados de México; por eso tuvo que incluir exigencias del PAN y PRD, que son los que sostienen con helio el Pacto por México.

IVA FRONTERA CANACINTRA¿Qué más contiene la propuesta de reforma?, elevar del 11% al 16% el IVA en las fronteras; gravar con un peso, a partir de envases de un litro, todas las bebidas azucaradas (solo las sodas que consume la clase baja); aumenta el ISR del 30% al 32%, para aquellos cuyos ingresos superen los $41,700 pesos mensuales;  las utilidades de los que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, pagarían 10% de tributo; desaparece el IETU que tanto reclamaban los empresarios, también desaparece el impuesto del 3% a los depósitos superiores de $15,000 pesos; Pemex reduciría su gravamen y los gasolinazos serían en proporción al costo de la inflación; la compra de automóviles ya no podrá ser deducible de impuestos, como tampoco el consumo en restaurantes; el pago de colegiaturas será gravado; los renteros pagarán su respectivo IVA;  viajar en transportes foráneos significa agregarle el impuesto al valor agregado; se eliminan los créditos fiscales, entre otras propuestas que se conocerán a más detalles en estos días.

La reforma (miscelánea) busca incrementar en 1.4 % el PIB de México, que apenas alcanza el 14% comparado con el 24% que obtienen otros países de América Latina. En números redondos se pretende incrementar en 240 mil millones de pesos la recaudación para 2014, considerando además, un endeudamiento del .04% en ese mismo año. Busca concretar un sistema universal de pensiones para adultos mayores de 65 años (programa consolidado en la administración anterior), y contener la pandemia de la obesidad. El crecimiento económico lo tasa en 3% el próximo año.

¿Qué no contiene la propuesta hacendaria?, austeridad gubernamental. A diferencia de las “profundas” reformas laboral y educativa, ya aprobadas, y la energética en ciernes, la reforma hacendaria no contempla terminar con los privilegios y prebendas de la casta divina política de este país.

Los legisladores (diputados y senadores), secretarios, gobernadores, diputados locales, alcaldes y regidores, seguirán gozando de sus monumentales ingresos, al igual que ministros, magistrados y jueces del poder judicial, lo mismo que consejeros y magistrados electorales, en la misma sintonía que consejeros de los órganos de transparencia, organismos públicos descentralizados y desconcentrados. Las más de tres mil plazas burócratas federales que promedian 170 mil pesos mensuales, denunciados por el GPPRI durante el mandato calderonista, continúan existiendo; el IFE y las prerrogativas de los partidos políticos no sufren modificaciones a su estatus actual.

A simple vista se observa que hay aspectos interesantes en la propuesta del documento madre, no a profundidad como esperábamos que fuese, pero sí hay avances que la colocan en el rubro de una gran miscelánea fiscal, más que una verdadera reforma hacendaria, como la vende el ejecutivo federal, porque dejar intocable a la alta burocracia y tocar apenas con el pétalo de una flor a los grupos económicos y financieros más poderosos que operan en el país, provoca que la “reforma” se quede enana comparada con las ya aprobadas y las que esperan en la fila. Sin desestimar que obedece a la temperatura ambiente actual.

P.D. El documento fue presentado con bombos y platillos, todavía faltan la discusión y las adecuaciones que  hagan los “honorables legisladores federales”, para conocer las medidas y el peso de la criatura. Mientras tanto, los matraqueros y aduladores peñistas que contengan las ansias de novillero, y los detractores sistemáticos no se pierdan en su “verdad” abstracta, no vaya a ser que la gata salga revolcada, otra vez.

manuel-narvaez1*Manuel Narváez Narváez. Jarocho de nacimiento en el 65, y chihuahuense por adopción desde el 82. Ex alumno de la FCA de la UACH. Ex -Diputado Federal y Local por Chih., ex Delegado de la Reforma Agraria. Múltiples cursos de Marketing Político y de Seguridad Nacional en USA. Analista Político y editorialista de diversos medios de comunicación desde 1988. Director del periódico digital alcontacto.com.mx  ( mnarvaez2008@hotmail.com, Twitter; @manuelnarvaez65)