¡Fuera los maestros de la CNTE!

Una idea muy socorrida en nuestro país es que la mayoría somos de clase media. Nos comportamos he intentamos vivir una vida de clase media como si en realidad perteneciéramos a ella. Parte de esta distorsionada percepción de nuestra realidad nace de ser tele-dependientes.

Ramiro Padilla Atondo/ A los Cuatro Vientos

Consumimos televisión por muchas horas del día, y ésta nos dice que somos algo que no somos. Nos dice cómo pensar, vestirnos, por cuál partido votar y otras cosas. Entonces no es de extrañar que junto con este cúmulo de información distorsionada surjan las ideas o percepciones que tenemos de la situación política del país.

Durante los setenta años del primer régimen de partido hegemónico (Paz dixit) el big brother priísta dictaba lo que era verdad y lo que no. La verdad era construida a la medida de sus intereses. Sus recursos eran ilimitados, había partidas secretas como las hay ahora aunque digan que las han derogado. La televisión era un instrumento político que poco ha cambiado, y que tiene una poderosa agenda. En las regiones más apartadas no hay escuelas pero sí televisión por satélite.

tlatelolco 2 octubre
En 1968, en marchas multitudinarias maestros y estudiantes exigían democracia, libertad a presos políticos y derecho a la educación para todos entre otras demandas. Televisa y los principales medios de comunicación orquestaron una campaña contra el movimiento estudiantil, y cuando este fue brutalmente reprimido por el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, tergiversaron los hechos y ocultaron la magnitud de la masacre.

Para probar esta idea del efecto pernicioso de la televisión, de la mano de la narrativa gubernamental, es necesario retroceder en el tiempo para darnos una idea de lo poco que hemos cambiado como sociedad. Si reflexionamos acerca de ciertos paralelismos entre lo sucedido en el 68 y lo que sucede ahora, nos daremos cuenta que hay dos tipos de historias, la oficial y la real.

Hay muchas muestras de la falsedad con la que las televisoras, aliadas del gobierno, intentan convencernos de acuerdo a sus intereses:

http://www.youtube.com/watch?v=ecyVDRny7aU

En el 68 se manejó con mucho hermetismo el asunto de los estudiantes, al grado de no saber, cuarenta y cinco años después, el número total de víctimas. No es de extrañar entonces que un grupo de mentirosos profesionales nos vengan a decir ahora que la reforma educativa es de verdad. Porque ni ellos mismos se lo creen. En su contra tienen una sociedad un poco más participativa que aún no es mayoría por los tele-atavismos que arrastramos.

Vivimos la era en la que la imagen ha destronado a la verdad. Se nos ofrece información filtrada que no requiere comprobación. La imagen de un niño perjudicado por los profesores disidentes es muy poderosa. Crea empatía entre los televidentes. Y cuando la emoción se instala en el cerebro, el raciocinio se va por la puerta trasera.

Puñalada trapera

Acusar a los profesores de vándalos, cuando el mismo gobierno se la pasa metiéndoles zancadillas, es absolutamente ridículo. El fisgón lo ha retratado a la perfección:

http://www.chiapasparalelo.com/noticias/nacional/2013/08/la-reforma-educativa-segun-el-fisgon/

El trabajo del gobierno son las medias verdades y las mentiras completas. Si todos fuéramos unidos como los profesores, de otro país estaríamos hablando. Pero seguimos padeciendo el síndrome televisivo-cangrejesco. Aquí la pregunta pertinente será, ¿Y qué va a pasar cuando la siguiente medida del gobierno te perjudique a ti?

¿dejarás de ver telenovelas y harás algo?

Porque la libertad se defiende. No es una concesión gratuita. Hay que salir a pelear por ella o aceptar que nos sigan dando por detrás.

¿Tienes el valor o te vale?

ramiro padilla A *Ramiro Padilla Atondo. Ensenadense. Autor de los libros de cuentos A tres pasos de la línea, traducido al inglés; Esperando la muerte y la novela Días de Agosto. En ensayo ha publicado La verdad fraccionada y Poder, sociedad e imagen. Colabora para para los suplementos culturales Palabra del Vigía, Identidad del Mexicano y las revistas Espiral y Volante, también para los portales Grado cero de Guerrero, Camaleón político, Sdp noticias, El cuervo de orange y Péndulo de Chiapas.