Sobre la reforma educativa

Sí hombre, todo está mal.  Pero, de que hace falta la evaluación, hace falta. Los jóvenes maestros creen sabérselas de todas, todas, creen haber sido educados como maestros. Pero, tan simple como evaluar el programa de estudios de la normal. ¿Muy conveniente verdad? claro para los líderes charros (escúchese Doña Elba) y si no me cree chéquelo.  Verá cómo le surgen algunas preguntas ¿Qué tiene ver con pedagogía? o lo que se ocupe para educar. Chéquelo, chéquelo hasta el último año. Además, si Peña no sabe nada, ya lo sabemos; pero no sabemos si los maestros saben. Yo conozco algunos que híjole dan pena ajena.  No se saben las capitales de los estados, no saben nada de historia, o su método de enseñanza se resume a unas copias y a dictar y dictar y dictar y etc. Bueno aseguran que ellos ya no enseñan. Ahora, sólo educan, para que el niño busque la información en internet o sea son un google viviente enseñando su sistema de búsqueda en internet; porque de bibliotecas ni hablar. Como si a la hora de un evento laboral o de necesidad hubiera tiempo para buscar en internet.

Juan Pablo Solórzano González/ A los Cuatro Vientos

Ok, se la compro. El plan lo pone el gobierno entiendo eso. Pero aquí, el asunto es ¿bajo qué sistema fueron educados esos maestros? Bajo ese pésimo sistema claro. Así que ¿tenemos entonces maestros con pésima educación impartiendo clases en México?

Bueno, yo no estoy en desacuerdo con que se evalué a los maestros, ¿cuál sería el problema? Más aún, es una necesidad saber que lo mejorcito de lo peorcito está educando a mi hijo. Conozco maestros de preparatoria, o al menos  la nómina así la pintan, que no terminaron la preparatoria e imparten clases. Qué paradójico ¿no? Pero así es. En México, el compadrazgo y la conmiseración ayudan a que se llegue a puestos para los que no se está capacitado. Incluso se puede llegar a ser presidente (o columnista) Me refiero a: Una Sra. “X”  entra a la secundaria “X”  a trabajar como intendente, al tiempo y con ayuda de la directora que es también su patrona a nivel personal en casa puesto que la Sra. “X”  hace de su afanadora en casa, tiene planta como intendente. Pasa un poco más de tiempo y  la profesora de Tecnología, en este caso Corte y Confección se  jubila. La Sra. “X” ve la oportunidad y asciende de puesto, ahora es profesora de Tecnología y el ciclo sigue hasta un puesto sindical. ¿Le parece familiar? Y que tal el geek de secundaria que llega a un rancho donde es difícil que un maestro quiera ir a vivir. Es contratado como maestro en Informática y Computación. Regresa a la gran ciudad con un currículum de maestro y lo contratan en una preparatoria de la ciudad ahora es el ingeniero “X” con tan solo la secundaria terminada y dos o tres cursos de computación.

Sí, eso no pasa en las primarias, sí, ya me salí del tema. Hablamos de maestros de primaria. Esos que no faltan a clases nunca, porque les importa la educación, esos que maltratan a los padres de familia porque el hijo no lleva uniforme, esos que exigen y piden al padre unas listonas de útiles que no son más que basura. Los soberbios que gritan a los padres porque no tienen un nivel cultural para rebatirlos. En tierra de ciegos el tuerto es rey, claro está.

Sí, por supuesto, existen los buenos maestros, los tuve en mi primaria. Recuerdo a la maestra Viki.  Nunca fue a una marcha, para dolor del niño que yo era recuerdo haberla visto discutir por qué tenía que ir a una marcha del sindicato a fuerzas. Sí, no le interesaba. Claro, le descontaban parte de su sueldo. Yo no sabía ni sé bien a bien cómo funciona el sindicato, pero desde aquí se ve como mierda. Y creo es el que marca la pauta.

reforma-educativa-pena-nietoLas marchas no son, mi estimado lector, por la educación, son por intereses sindicales y laborales de los maestros, sobre todo de los malos maestros que temen ser despedidos por ineptitud o falta de capacidad o ya de plano por que están en un puesto que no les toca. Algunos, ya lo dije, no pasarían de ser intendentes.

Que Enrique Peña Nieto sea una persona de una dudosa educación escolar o de plano estúpido, no es para nada justificación para los maestros malos. Retos y desafíos al presidente nada tiene que ver con la evaluación propia.

Es sabido que él que más sabe es él que más reclama. En cualquier sociedad es así. Casi siempre llevando de la mano a los que no saben. Los Mexicanos debemos tener cuidado de qué lado tomamos parte, ser sesudos y no emocionales. Buena educación también implica buenos maestros. Los mexicanos debemos pugnar por esto y que los maestros, los buenos maestros hagan lo propio.

Juan Pablo Solórzano González FOTO*Juan Pablo Solórzano González. Poeta y escritor Guanajuatense de nacimiento, Culichi de corazón y Ensenadense por decisión. Publica también en SDP noticias, Revista Volante, Cuestiones culturales Revista de la Casa de la Cultura de Irapuato.