Deficientes servicios de la Sub Procuraduría de Derechos Humanos por insuficiencia de recursos

Hay ocasiones en que se hace necesario ofrecer disculpas a los ciudadanos y a la sociedad en general, porque en el caso de la Sub Procuraduría de Derechos Humanos en Ensenada hemos caído en una prestación de servicios que no es tan eficaz como debería ser. Particularmente en el programa de identidad que implica el apoyo a obtener actas de nacimiento, debido a la imposibilidad de realizar llamadas de larga distancia, por tener retenido el servicio de paquetería y por carecer de recursos suficientes para la gasolina de los vehículos.

Arturo Ruiz, Contreras, subprocurador de la  PDH-Ensenada

Ensenada, Baja California a 2 de septiembre de 2013.- Nada hay más noble que la protección de los derechos humanos de las personas y la defensa de dichos derechos fundamentales y la reparación de daño de las víctimas. Tal es el legado que el poder legislativo dejó impreso en el espíritu de la exposición de motivos que dio origen a la Procuraduría de los Derechos Humanos de Baja California.

Al paso del tiempo esta noble institución ha tenido altos y bajos y claro oscuros en su desempeño. Y más allá de los clásicos problemas presupuestales, lo que ha determinado estos momentos diferentes ha sido en gran parte debido a la personalidad de quienes han estado al frente de la Procuraduría de Derechos Humanos y Protección Civiil (PDH y PC).

En la conducción de cualquier estructura humana creada para servir a la comunidad, es claro que la cabeza es la que determina en gran parte el rumbo y la forma en que funciona dicha estructura. Pero lo que también es innegable, es que recae en los visitadores y personal  de trabajo la verdadera defensa de los derechos humanos, la gestión de problemas y la adecuada canalización de las inquietudes ciudadanas.

Dicho en palabras más llanas, los que dan la cara y hacen el trabajo duro de la PDH son los visitadores de la Procuraduría, de ahí que es fundamental establecer mecanismos para que estos visitadores tengan a salvo su trabajo y que no estén expuestos a ser despedidos por criterios de carácter político al implementar el servicio civil de carrera sería óptimo para una institución pública como ésta.

Pero hay ocasiones como la actual en que se hace necesario ofrecer disculpas a los ciudadanos y a la sociedad en general porque en el caso de la subprocuraduría en Ensenada hemos caído en una prestación de servicios que no es tan eficaz como debería ser particularmente en el programa de identidad que implica el apoyo a obtener actas de nacimiento debido a la imposibilidad den realizar llamadas de larga distancia, por tener retenido el servicio de paquetería y por carecer de recursos suficientes para la gasolina de los vehículos.

Desconozco el motivo de la falta de recursos económicos para estos gastos operativos, pero lo que sí sé, es que está afectando la buena marcha de la institución y es mi obligación actuar con transparencia y ser claro al informar que el manejo administrativo queda fuera de las facultades que tengo como subprocurador.

Por tal razón ante las deficiencias de carácter económico, ofrezco disculpas pero reitero que de parte de un servidor y los Visitadores de la Subprocuraduría de la PDH en Ensenada, encontrarán un trato cálido, respetuoso y responsable.

Foto de portada: Ceremonia religiosa con la que se abrió la oficina de la Subprocuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California en Ensenada, el 12 de agosto de 2012. En el acto estuvieron presentes los diputados estatales Claudia Agatón y Julio Felipe García, así como el ombudsman Arnulfo de León Lavenant (con lentes en la gráfica). Casi un año después, la dependencia esta en completo abandono presupuestal. 

arturo-ruiz*Jorge Arturo Ruiz Contreras. Subprocurador en Ensenada de la PDH y PC.