Otra vez los profesores tienen razón.

Ciertamente que en esta ocasión fueron duros y afectaron a una gran cantidad de ciudadanos, pero a pesar de todo, y aunque los métodos de lucha sean extremos, su causa sigue siendo justa.

Gustavo de La Rosa Hickerson/ A los Cuatro Vientos

Ya han pasado meses de la detención de Elba Esther Gordillo y su cómplice sigue libre y ostentándose como dirigente nacional de los maestros. ¿Que mayor ofensa puede haber para un docente mexicano que amanecer todos los días sin haber electo democráticamente a su dirigente nacional? Y leer que este sigue siendo el palafrenero de la prisionera, este hecho hiere la dignidad de aquellos que la valoren como parte de su ética en el ejercicio profesional.

Cierto que habrá a quienes no les importe lo anterior, pero los que tienen en alto su concepto de colectividad gremial y de representación sindical, si los lastima en su autovaloración personal.

Por otro lado, la reforma educativa no empieza a caminar por donde debiera empezar: la limpieza de la nomina de profesores que no trabajan. Ese es el primer paso y debe ser tan publicitado como el encarcelamiento de Elba Esther.

Para limpiar la nomina no se necesitan mas que 32 contadores, con un buen equipo de computo y de trabajo de campo que revisen la lista de personal magisterial de cada estado y lo comparen con las listas de asistencia.

El profesor que aparezca sin grupo de clases, o sin asistencias a un centro escolar, se sujeta a una investigación personalizada, primero entregándole el cheque cara a cara y pidiéndole una explicación satisfactoria de dónde y cómo devenga su sueldo.

Estoy seguro que muchos cheques se quedarían sin recoger. Así ha pasado siempre que se aplica esta forma de pago.

marcha-cnte-derechos laboralesCómo se sentirán aquellos que tienen que cubrir dos turnos, ella y él, para completar un ingreso decoroso y constatar que el aviador comisionado que vive frente a su casa, continúa feliz de la vida estrenando carro del año y cultivando con la flexibilidad de sus corvas los favores de los poderosos.

Los políticos dicen que no estarán en riesgo sus empleos, ni la gratuidad de la educación pública sin embargo la nueva redacción del artículo tercero si facilita estos extremos. Y los legisladores continúan en sus trece: “Las modificaciones constitucionales son irreversibles” con voz engolada, cual si fueran la voz moral de la patria.

Sin embargo están discutiendo reformas a los artículos 27 y 28  constitucionales. aunque no se haya hecho ni una sola manifestación pública de interesados en ella, ni siquiera en la glorieta de la Palma.

Así que mientras permanezcan inamovibles los textos en el Artículo Tercero, nadie quitara de la percepción de los maestros que la espada de Damocles está sobre su cabeza y caerá cuando pretendan disentir de las políticas del gobierno.

México tiene una larga experiencia histórica. En 1941, con motivo de la eventual subversión en el país motivada por la segunda guerra mundial, se decretó el artículo 145 del código penal federal. Y luego se modificó en 1951, estableciendo el delito de disolución social, contra todo aquel que se expresara mal del gobierno.

vallejo
Demetrio Vallejo, lider ferrocarrilero, fue encarcelado por «disolución social», al igual que el dirigente ferrocarrilero Valentín Campa y el artista David Alfaro Siqueiros.

Desde que terminó la guerra, se inicio una demanda cívica, nacional, para derogar esos artículos que significaban un riesgo para las libertades de los mexicanos. Usando esos artículos fueron encarcelados Vallejo, Campa, Siqueiros, y muchos activistas de izquierda. A la lucha contra esos artículos nos incorporamos los estudiantes en 1968. Eran símbolo del totalitarismo a la mexicana de aquellos años.

Eran leyes injustas en contra de las cuales las mentes más comprometidas se rebelaron y no dejamos de luchar, hasta que cayeron. Muchas veces salimos a las calles y fuimos derrotados, o traicionados o dispersados, pero nos volvíamos a reunir y a tomar las calles y así fue hasta que los derogaron en los primeros 70s.

Igualmente, el texto parchado del artículo tercero, no debe estar ahí, no va en la Constitución, además es una ley injusta, y contra esa ley, todos los mexicanos honestos, justos, razonables lucharán hoy en Oaxaca, mañana en Michoacán, luego en el DF, y así hasta que se derogue y se expulse de la carta magna.

Por eso, aunque tenga mis reservas en cuanto a los impactos en los ciudadanos de sus métodos de lucha, vuelvo a repetir que «Los maestros otra vez tienen razón». Valen más las libertades generales para los mexicanos que las incomodidades de un vuelo retrasado, que al fin y al cabo ya estamos acostumbrados a la demora aérea.

Gustavo de la Rosa Hickerson, exdirigente municipal del PRD en Juárez y varias veces candidato a alcalde y a diputado federal. Actualmente visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

*Gustavo de La Rosa Hickerson. Profesor Investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Director del Despacho Obrero