REFICCIONES: vacaciones en la inclemencia social dolorosa e insultante

Tiempo de vacaciones en medio de las inclemencias sociales más dolorosas e insultantes. Qué grato sería que decenas de millones de compatriotas pudieran vacacionar, pero para una mayoría de mexicanos en el verano del año trece del siglo XXI no hay vacaciones aunque sea tiempo de vacacionar.

Ignacio Betancourt/ A los Cuatro Vientos

Las empresas más grandes del país, las que (además de la cotidiana depredación) ganan como nadie en la Bolsa Mexicana de Valores, despidieron en la primera mitad del año a 68 mil personas y ellas y sus familias sí que no podrán vacacionar. Olvidaba señalar que en esa primera mitad del año los mismos empresarios despedidores obtuvieron “ganancias” por 130 mil millones de pesos. Curioso el mundo que nos ha tocado habitar. ¿Qué habrá pasado con la reforma laboral generadora de millones de empleos? Y aún así el gobierno del Copete Parlante va por la reforma educativa, y por la hacendaria y por la energética. Dios nos coja confesados si se le permiten tales agresiones.

Y retomando la rollo-novela-semanal sobre la incultura de la cultura en el Estado habrá que señalar que ya comienzan a aparecer nuevas voces críticas y denuncias terribles, lamentablemente anónimas  ¿será por aquello de que “el miedo, no anda en burro” o porque “quien con leche se quema, hasta al jocoque le sopla”? sería interesante indagar por qué se hace de tal manera. Significativas las maneras de confrontar los abusos, quien tiene la razón la enuncia desde lo oculto y al mismo tiempo los abusadores medran a la vista de todos, expresión inequívoca de una cultura ciudadana permanentemente aplastada por prepotentes e impunes, quienes por cierto ya se dan cuenta que la eternidad imaginada para sus agandalles comienza a mostrar fisuras.

Huelguistas, cuadro Berni
Huelguistas, de Antonio Berni

Y si alguien pensara que frente a problemas tan graves como la desaceleración económica (ya dura casi un año) los problemas culturales pueden esperar sería una grave equivocación, pues nunca más cierto que ahora aquello de “no sólo de pan vive el hombre” sino también de sus sueños, sus deseos, su creatividad, su autoestima, su dignidad; como también lo invisible existe, tan indispensable es luchar por la democracia como hacerlo por el placer o por la alegría; por mejores sueldos y por leyes justas y también por el derecho al descanso y a la libertad de pensamiento. Si en cada necesidad ciudadana insatisfecha los hombres y las mujeres comienzan a actuar para satisfacerla pronto lo disperso va a conjuntarse; la salud, la educación, lo laboral, lo cultural, lo jurídico, lo amoroso, la seguridad, lo recreativo, la trasparencia, lo espiritual, cada parcela de la actividad humana debería ser recuperada para el bien común pero eso sólo será consecuencia de la cotidiana confrontación con la disfuncionalidad de un sistema cuya propia voracidad lo aniquila (¿será?); pese a todo en cualquier sitio se puede actuar, el Colectivo “Es hora de hacernos agua” (Sociedad civil) lo hace en el medio artístico y académico y además convoca a los denunciantes anónimos a dar continuidad a sus críticas y a usar las vías jurídicas y la denuncia pública.

arte antonio berni
Arte, de Antonio Berni

Por lo pronto el Colectivo ya amplía sus indagaciones académicas y jurídicas respecto a la información que ha solicitado y ahora propone algunos temas de investigación para estudiantes y profesionales de las ciencias sociales y para ciudadanos interesados: Uno: participar en la elaboración de un amplio directorio de creadores de todo el estado; Dos: participar en la elaboración de un conjunto de mapas de infraestructura artística para ubicar tales zonas tanto en la capital del estado como en los municipios más representativos; Tres: recabar la lista de beneficiarios personales y grupales, los procesos de selección, las giras y los apoyos otorgados por el Secretario de Incultura Xavier Torre Arpi alias Mr. Sueño Profundo y del Santa Claus financiero Juan Carlos Díaz en los años recientes, es relativamente sencillo acceder a esos datos y detectar las redes que entre prebendas y complicidades se robustecen al paso de los años; Cuatro: indagar sobre quienes suelen cobrar en tres o cuatro sitios y conocer qué hacen y cuánto perciben; en fin, van cuatro propuestas, ojalá esta estrategia contribuya a evitar el anonimato crítico y en lugar de que las denuncias sólo sean una catarsis personal y encubierta, contribuyan a la transformación real de instancias tan nefastas como actualmente lo es la Secult.

Y para acompañar estas vacaciones va un breve poema que apareció a finales de 1869 en La Ilustración Potosina (1869-1870), extraordinaria revista que dirigió en la capital del estado el famoso novelista y dramaturgo capitalino José Tomás de Cuellar (1830-1894); el autor del poema es el jalisciense José Rosas Moreno (1838-1883) y en su texto de dísticos endecasílabos consonantes podemos constatar que en el siglo XIX las malas costumbres que ahora nos agobian ya eran comunes:

UNA LECCIÓN SERIA

Quinientos pesos se robó Veréa

y lo hicieron alcalde de su aldea;

robose cuatro mil en el juzgado

y lo eligieron luego diputado;

y se robó diez mil en el congreso

y al momento ministro fue por eso.

En cambio, un peso se robó Escalante

y le dieron la muerte en el instante;

Ya ves, lector, que la lección es seria;

¡nunca es bueno robar una miseria! 

ignacio betancourt*Ignacio Betancourt Robles. Poeta potosino. Desde 1997 es investigador literario en el Colegio de San Luis Potosí. Premio Nacional de Poesía Punto de Partida (UNAM, 1974); Premio Nacional de Cuento (INBA,1976) Libros publicados: De cómo Gudalupe bajó a la ontaña y todo lo demás (1977), El muy mentado curso (1984), Ajuste de cuentos (1995) y los poemas Diaria poesía (2006). Como dramaturgo ha escrito diez obras, todas representadas. Entre sus libros de investigación literaria están: “El escándalo”, primera drama de Manuel José  Otón. Texto y contexto (1999); Literatura y frontera norte (2005).