En Juárez, la mayor cantidad de pobres

En Juárez la cantidad de habitantes que tienen algún grado de pobreza es casi cuatro veces mayor a la de la capital, y de los cinco municipios que abarcará la Cruzada Nacional contra el Hambre, es el que mayor cantidad de éstos concentra, según los datos expuestos por el Consejo Nacional de Evaluación para la Política Social (Coneval).

Heidi Rodríguez/ NorteDigital

La falta de oportunidades y esquemas estratégicos que ofrezcan una alternativa para mejorar el nivel de vida a quienes residen en la frontera, se equipara a las condiciones marginales que enfrentan los pobladores serranos, pues no contemplan la vocación productiva de éstos.

Así lo consideró el investigador especializado en políticas públicas, Carlos Manjarrez Domínguez, en su análisis de los resultados y avances del Coneval, desde el planteamiento que hace el citado programa federal para erradicar la pobreza alimentaria.

Manjarrez Domínguez, recalcó que de los 400 municipios señalados como los prioritarios a atender por la Cruzada Nacional contra el Hambre, de los que cinco corresponden a la entidad más grande del país, y aunque los porcentajes en Juárez y Chihuahua son menores debe considerarse el número total de población para lograr una referencia real.

Pareciera que el 4.37 por ciento de Juárez y el 1.8 por ciento de la capital, en nada se comparan con el 45.42 de Guachochi, el 28.95 por ciento de Guadalupe y Calvo o el 24.48 por ciento de Morelos, pero la cantidad de personas que significan, en proporción al total de habitantes, es altamente inverso.

pobreza anapraDe acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en su último Censo del 2010, cada uno de estos municipios tiene, en ese orden, 1 millón 322 mil 131; 819 mil 543; 49 mil 689; 53 mil 499 y ocho mil 343 habitantes, todos ellos totales.

Con base en el porcentaje de pobreza general que el Coneval indicó en la última medición, que corresponde al 2012, significa que respectivamente cuentan con 58 mil 214.124; 14 mil 751.774; 22 mil 568.74; 15 mil 487.96 y dos mil 042.36, habitantes con esta característica.

Los objetivos que estableció la Cruzada Nacional contra el Hambre, para erradicar esta condición, son los de lograr el acceso total a la alimentación, eliminar la desnutrición infantil, obtener más ingresos a los campesinos, menos pérdidas postcosechas e incrementar la participación de las comunidades en su localidad de origen, observó el investigador.

Para ello, la “estrategia integral de inclusión maneja varias etapas, pero la primera es atender a estos 400 municipios, cinco chihuahuenses, y no es sorpresa que dentro del estado se incluya a Juárez y Chihuahua, por los cinturones de pobreza que tiene, pues todos tienen derecho a tener alimentación”, dijo.

Comentó que si bien la Cruzada se soporta en la recién creada Ley General de Desarrollo Social, el Plan Estatal de Desarrollo de Chihuahua, prensentado por el gobernador César Duarte Jáquez, se diseñó antes de la propuesta nacional.

Destaca porque desde entonces se fijó la necesidad de provocar el arraigo de las personas en su comunidad de origen, dar valor agregado a los productos del campo, generar la sustentabilidad de las actividades productivas, reordenar los mercados y atender las necesidades de la comunidad rural, observó.

“Son trabajos que no se pueden hacer solos, son acciones vinculadas en donde todos los sectores sociales deben aportar, pero de manera particular y estratégica, deben realizarse con las instituciones de educación superior y los centros de investigación, porque todos tenemos amplia responsabilidad social”, aseveró.

POBREZA jUÁREZ FOTO DE jULIAN CARDONA
Pobreza en la población juarense (Foto: Julián Cardona)e

Recalcó que la trascendencia de que la ciudadanía se involucre desde cada una de las comunidades en las que habita, radica en la necesidad de generar una sustentabilidad que garantice que las futuras generaciones tendrán acceso a los recursos naturales.

Destacó que en tan sólo dos años Chihuahua redujo de 6.6 por ciento al 3.8 por ciento, la proporción de habitantes con al menos un indicador de pobreza, lo que representa una variación récord para Latinoamérica de 43 por ciento.

Ello, al comparar que en cuanto a países, Brasil, era considerado el ejemplo a seguir, debido a que al definir las Metas de Desarrollo Milenario (MDM) para Latinoamérica, se previó que tardaría 15 años en reducir a la mitad la cantidad de pobres, mas lo consiguió en tan sólo cuatro, al bajar casi diez puntos porcentuales, de 38 en 2002 a 29 en 2006.

“Chihuahua los superó y es considerado ejemplo internacional. Además 37 mil 800 personas cumplieron con la educación básica obligatoria primaria y secundaria completa, la carencia por accesos a los servicios de salud disminuyó de 18.5 a 13.6 por ciento y 59 mil 300 personas vieron mejorada la calidad de su vivienda y el mismo número tuvo acceso a los servicios básicos en ellas”, acotó.

Sin embargo, recalcó que falta un largo camino por recorrer, ya que aunque haya menos “pobres extremos”, los “sólo pobres” persisten y “es necesario erradicar esta condición de vida”.

Como solución, expuso que debe consolidarse la aplicación de una política pública social de sustentabilidad, en sustitución de la tradicional asistencialista, a fin de que la interpretación de la vocación productiva de cada ciudad, se refleje en el tipo de oportunidades que se ofrezcan.

“Es importante delimitar las regiones con base en su vocación de servicio, ver para qué es buena la gente de Chihuahua. Hay delimitaciones naturales, pero ¿cuál es la infraestructura instalada en términos de educación, comunicación?”, cuestionó.

Subrayó la importancia de analizar la vocación potencial de cada lugar para que no sea necesario migrar a las grandes ciudades que hacen crecer los cinturones de pobreza, es “en éstos donde debemos construir fondos de riqueza, incluso mejores que los de las zonas urbanas”.

Una de las metas trazadas debe ser la mejora de las capacidades técnicas, de negocios y de mercado de comercialización de los productos del campo, que incluyan su procesamiento y respecto a los cuales las artesanías y frutos tropicales son productos con un alto valor que se desaprovechan.

Asimismo, la de la reducción del costo por adquisición de insumos mediante el uso de los locales, toda vez que al momento generan una gran fuga de divisas al comprarlos en otros países, cuando algunos como la hojarasca y la corteza de los pinos, están a la mano.

“Colombia también adoptó una medición multidimensional para generar políticas públicas sociales en educación, salud y en conocer el estándar de vida que llevaban sus habitantes. Esto permitió tener cifras oficiales, que al publicitarse disminuyó del tres al uno por ciento, el estatus de pobreza”, comparó.

Finalmente, recalcó que un aspecto determinante para lograrlo, es la parte técnica, a través de la innovación y “la capacitación de la población en las regiones de origen de toda la cadena productiva, de acuerdo a su vocación, costumbre y fortalezas”.