El trastorno del sueño

La Habana. De forma no conocida aún por la ciencia, el sueño restablece tanto los niveles normales de actividad como el equilibrio entre las diferentes partes del sistema nervioso central, afirma la doctora Elizabeth González Naranjo, jefa del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario General Calixto García, ubicado en La Habana.

José A. de la Osa / Prensa Latina

El acto de dormir con una finalidad restauradora, precisa, es fundamental para el organismo, y es también esencial para la conservación de la energía, y, en general, para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día.

De modo que la falta o una calidad pobre del acto mismo de dormir, dice resumidamente la especialista en neurofisiología clínica y máster en neurociencias, puede traer consecuencias para los seres humanos, y cita entre ellas la depresión, falta de concentración, somnolencia diurna, cansancio, accidentes de tránsito y laborales, irritabilidad, mala memoria y desorientación.

¿Cada persona tiene sus peculiaridades en cuanto al tiempo necesario de sueño y su distribución en 24 horas?

–Las necesidades de sueño varían, y en los adultos sanos van desde tan sólo cuatro horas hasta nueve horas diarias. Por lo regular hay grandes diferencias individuales en la duración y profundidad del sueño, al parecer a causa de factores genéticos, grado de actividad física, aspectos psicológicos.

¿Cuáles son los requerimientos de las horas de sueño según la edad?

–En los seres humanos el sueño diario declina rápidamente desde un máximo de 17 a 18 horas al nacer, a 10-12 horas a los cuatro años de edad, y después de forma más gradual a una duración bastante estable de siete a ocho horas a los 20 años. En los mayores de 50 ocurre una disminución gradual de las horas de sueño.

¿Es posible recuperar el sueño “perdido”?

–Todo lo que no durmamos en una noche, se pierde. Muchas personas  consideran el tiempo dormido como si fuera tiempo perdido, pero nada más lejos de la realidad. Sin dormir las horas diarias requeridas el cuerpo se vuelve vulnerable a las enfermedades.

insomnio2Cuando hablamos de desórdenes en esta esfera, ¿nos estamos refiriendo sólo al insomnio?

–Los trastornos del sueño son alteraciones en el acto de dormir o durante el sueño, o bien relativas a su duración, o a comportamientos anormales asociados. Los elementos más frecuentes que describen estos trastornos son el insomnio y la somnolencia diurna excesiva. El insomnio, es decir: la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, o la sensación de que el sueño no tiene un carácter reparador, constituye la molestia más frecuente de todos los problemas relacionados con el sueño y la vigilia.

¿El insomnio es una enfermedad?

–No, es un síntoma que puede ser consecuencia de diversos trastornos emocionales y físicos y del uso de medicamentos. Incluso hay personas que tienen dificultad para conciliar el sueño simplemente porque no experimentan cansancio, ni físico ni mental. Los insomnios transitorios o a corto plazo, que duran días o semanas, se deben a trastornos del horario de sueño, a un ambiente no propicio para dormir o a una experiencia vital estresante. Cuando el insomnio persiste durante meses, es secundario a diversos trastornos médicos y psiquiátricos.

¿Cuáles son las causas principales de estas alteraciones?

–Algunas personas necesitan menos sueño que otras y por ello el diagnóstico de insomnio se basará en las necesidades individuales. Los médicos pueden clasificar el insomnio como primario, una alteración del sueño de larga duración que aparentemente no está asociada a factores de estrés ni a vivencias; o como secundario, causada por dolor, ansiedad, fármacos, depresión o un estrés desmesurado.

¿Tiene tratamiento específico?

–El tratamiento del insomnio se sustenta en su causa y en el nivel de gravedad. En general se acepta que cuando el insomnio ha durado menos de tres semanas no se debe hacer ninguna intervención, salvo las medidas de higiene del sueño (no tomar café de cuatro a seis horas antes de dormir, por ejemplo); sin embargo, en algunos casos específicos es de gran ayuda el uso supervisado de medicamentos por tiempo corto. Si la causa del insomnio se debe al estrés emocional, resultará más útil un tratamiento para aliviar el estrés en lugar de tomar fármacos para dormir. Cuando el insomnio se manifiesta con depresión se debe acudir al médico.

Recabo de usted un comentario sobre la automedicación.

–No es recomendable. Al tomar medicamentos sin prescripción médica se corren riesgos como las reacciones de dependencia o que, al suspenderlo, se produzca un aumento del insomnio, y reacciones por interacción con otros fármacos.

Finalmente, una curiosidad: ¿Contar ovejas podría ayudar a  conciliar el sueño?

–Es un antiguo remedio para curar el insomnio, aunque estudios recientes afirman que es preferible visualizar cualquier cosa que nos resulte relajante y agradable: una playa desierta, el cielo, un bosque, un campo en primavera.