Las gracejadas de los políticos Enanos

“Entre la basura y el acarreo, mafiosos contra ciudadanos” artículo mío publicado el jueves 25 de julio en SDP, provocó la ira de algunos enanos de la política. Siempre ocurre que cuando dices la verdad sobre alguien o sobre algo, los afectados directos no quieren exhibir sus miserias culturales y mandan a sus lacayos a decir lo que en lenguaje coloquial se conocen como babosadas. Cuando digo esto no quiero ensuciar el lenguaje, ni el quehacer de la palabra. Instrumentos ambos para sacudirse la modorra cultural y eficientes herramientas que inspiran ideales para imaginar Otros Mundos

Jesús Sosa Castro/ A los Cuatro Vientos

Señalo estas debilidades de muchos políticos porque es verdad que hay quienes ofenden la cultura con su lenguaje elemental y carcomido por el atraso. Se ve que jamás han leído un libro que les provea de consejas y les llene su cerebro de algunas ideas que les sirva para expresarse con mínima coherencia. Han sido atrapados por la frivolidad televisiva, por la lectura panfletaria y por la intrascendencia política

En el plan de ofenderme, algunos analfabetas de las redes sociales dicen que un anciano como yo sólo se cuelga del nombre y los méritos de algunos comunistas como Valentín Campa y Demetrio Vallejo. La ignorancia de estos críticos es verdaderamente lamentable. No saben nada de la historia de los movimientos obreros. Deberían leer, por lo menos, Las pugnas de la Gleba, de Rosendo Salazar, para entender un poco de su comportamiento

Ya en 1989, Eduardo Galeano escribió algo sobre este tipo de personas. Yo he hablado de los “hambreados” que venden su voto y su conciencia por necesidades económicas, lo cual es verdad. El escritor uruguayo habla de los “nadies” en una hermosa parodia similar. “Sueñan las pulgas en comprarse su perro para chuparle la sangre, mientras los “nadies” sueñan con salir de pobres esperando un milagro que los saque de su miseria” Cualquier parecido con los acarreados en la asamblea de la GAM, es pura coincidencia

Les quiero decir a mis críticos maiceados que yo respeto mucho a este sector tan golpeado por las políticas sociales del sistema que padecemos. No me avergüenza venir de esa franja social que ha ayunado por hambre. Este fue el caso de mi niñez. Este período de mi vida lo pasé en cuevas sombrías y húmedas, al lado de mis padres campesinos. No pocas veces comimos raíces y bellotas silvestres como único alimento. Pero mis viejos, pobres e incultos, protegieron en su casa a comunistas que apoyaban a Lucio Cabañas y a Genaro Vázquez Rojas, de quienes siento orgullo y respeto por haber sido mis compañeros de escuela y de lucha. Con su trabajo formamos el Movimiento Revolucionario del Magisterio encabezado por Othón Salazar. Con Ramón Danzós Palomino, recorrimos las Montañas de Guerrero al lado de Lucio, para formar la Central Campesina Independiente

Por humildad o por falta de perspicacia política, rechacé la propuesta para ser candidato a Diputado cuando el PCM logró su registro. Fue una propuesta unánime de su Comité Central que yo decliné a favor del compañero Samuel Melendrez, a quien consideraba con más méritos y conocimientos que yo. Nunca anduve tras los huesos ni me arrastré ante nadie para ocupar puestos de representación popular. Al lado de Valentín Campa y Demetrio Vallejo, trabajé muchos años en el movimiento sindical y fueron ellos mis formadores políticos y el ejemplo más apreciado por su honestidad y su trabajo. Dos veces fui encarcelado por los gobiernos priistas y torturado en los sótanos de Tlascuaque y en el Campo Militar Número Uno, donde se intentaba someter a los disidentes que luchaban contra las políticas represivas del gobierno

¿Colgarme del prestigio de mis camaradas muertos? ¡Qué insensatez! Nunca lo hice ni lo hago ahora con nadie de los “jefes” de Morena. Para ser políticos honorables no se requiere ni el poder ni el dinero. ¡Basta con no ser acarreadores ni corruptos para ganarse el respeto de la gente! Mi “vecina y la tal lupi” críticas gratuitas de mi trabajo y de mis posiciones políticas, no me merecen respeto porque lo hacen desde el anonimato. ¡Son la basura de la basura! Hacen lo que les ordenan sus “patrones” Desde luego que no tienen razón porque sus argumentos niegan la historia y su actitud es la marca de su ignorancia. Les recomiendo que se pongan a leer y no se entretengan diciendo estupideces

Si quieren ser de Morena, saquen de su vida las mañas priistas y perredistas que llevan dentro. Sacúdanse el corporativismo y el oportunismo que hasta ahora es la razón de su conducta. Muchos, lo repito, queremos ser como esas aves mitológicas de las que habla en El libro de los abrazos, el gran Eduardo Galeano. Miramos hacia atrás sólo para recordar nuestro origen pero volamos hacia adelante porque vamos en pos del futuro. “Creen los que mandan, que mejor es quien mejor copia” pero esos críticos de pacotilla copian mal las órdenes de sus testaferros. Los enanos de la política solo usan a sus achichincles, porque ellos, los “jefes” son puros pájaros nalgones

 jesus-sosa-castro3-150x150*Jesús Sosa Castro. Destacado militante de la izquierda mexicana. Articulista de SDP y colaborador de A los Cuatro Vientos.