"Indignante" programa oficial de capacitación laboral a mujeres de Tijuana

Este martes 16 de julio se firmará un convenio de colaboración entre el Instituto Municipal de la Mujer (IMMUJER) y las empresas Honda y Domino’s, con la finalidad de ayudar a las mujeres de Tijuana a que aprendan el oficio de “repartidoras”.

A los Cuatro Vientos

El objetivo de dicho programa es que el  IMMUJER canalice a las mujeres bajacalifornianas a dicha capacitación, Honda les enseñará a manejar una motocicleta y Domino’s les dará trabajo como repartidoras de pizzas.

La ceremonia de inicio de capacitación ocurrirá en la Explanada Municipal de Tijuana, a partir de las 8:30 horas.

Al respecto el licenciado Raúl Ramírez Baena, director ejecutivo de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, consideró el programa “indignante”.

“No creo que los hombres y mucho menos las mujeres deban aprender el oficio de repartidoras de pizza Domino’s o las que sean, y que una empresa trasnacional, para vender más motos, tenga que enseñarles a manejar estos vehículos”, apuntó.

El también ex procurador de los derechos humanos en Baja California manifestó que el oficio de “repartidor” es muy riesgoso, muy mal pagado y con pocas o nulas prestaciones laborales.

“No es, precisamente, un oficio noble, remunerador, digno y de los cuales las y los mexicanos debamos sentirnos orgullosos. Al contrario”.

Ramírez manifestó que es común que los gerentes de las pizzerías, que generalmente son franquicias trasnacionales, les impongan a los trabajadores cargas de trabajo muy duras, además de que exponen a las y los repartidores al peligro del tráfico y a las inclemencias meteorológicas para cumplir las metas de venta.

PIZZERO CHOCA“Todo ello con la complacencia de la autoridad laboral y sin supervisión”.

Consideró que el programa del INMUJER de Tijuana requiere, por lo menos, una queja ante la Procuraduría estatal de los Derechos Humanos, dependencia que debería levantar ese recurso de inconformidad “de oficio”.

Dijo: “El común de la gente aprueba estas acciones bajo la justificación de que es mejor que se dediquen a esto a que delincan o se droguen. Pero esta forma de pensar deslinda al Estado Mexicano de su obligación de promover los empleos dignos y bien remunerados, con todas las prestaciones de ley y la seguridad social, que exigen los estándares internacionales, vinculados a otros derechos como la educación, la salud y la seguridad social”-

Es decir, deja en manos de los oligopolios el cumplimiento de los derechos humanos.

“En este caso, el derecho al trabajo, derecho que así se privatiza”.

Concluyó: “No, definitivamente no es el tipo de empleos que las y los trabajadores necesitan para superen la crisis diaria y para cubrir sus necesidades mínimas y las de sus familiares”.