El ombligo del mundo bacteriano

Alrededor del ombligo, esa hendidura inservible en apariencia, existen muchos mitos. Según una leyenda turca, cuando Alá creó al primer ser humano, el diablo se enfureció tanto que escupió en el abdomen de la nueva criatura. Hace tiempo, los clérigos de la culta y vieja Europa se preguntaban si Adán y Eva debían ser representados con esa cicatriz producto del nacimiento, ya que el primer hombre y mujer que existió –según el mito bíblico– fueron creados por Dios, y sin cordón umbilical, ¿cómo podrían tener ombligo?

 Juliet Morales García / Prensa Latina

Durante la Edad Media el ombligo tuvo una gran importancia estética, y para que los niños tuviesen uno lindo eran envueltos cual momias y se les colocaba una bola de plomo en dicha hendidura. Hoy en día, muchas madres y abuelas ponen pesetas en el abdomen de los bebés para que no luzcan uno abultado y feo en la adultez.

El ombligo es la única cicatriz considerada como un estímulo visual erótico en ciertas culturas, y en la actualidad, es común en algunas naciones que las jóvenes lo muestren, e incluso, lo adornen con artilugios como piercings.

Planeta de bacterias

Visto como una simple huella de nuestro nacimiento, el ombligo es la Tierra para miles de microorganismos. No importa cuánta agua y jabón nos untemos para asearlo bien. Esas diminutas criaturas permanecen ahí, sin que lo sospechemos.

adanUn estudio hecho por investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, reveló que como promedio en él habitan dos mil especies distintas de bacterias y microorganismos. Para sorpresa de los investigadores, encabezados por Rober Dunn, en esa pequeña hendidura viven bacterias como las arqueas, nunca vistas en la piel humana con anterioridad.

También encontraron otras más comunes en nuestro cuerpo como los estafilococos, y aquellas llamadas peleonas, porque luchan con hongos y virus, o las micrococcus que son las responsables del olor corporal.

Semejante magnitud de la jungla bacteriana presente en el ombligo humano fue descubierta en diferentes grupos de voluntarios que participaron en el estudio. Muchos de esos organismos eran raros y se encontraban en menos de 10 de cada 60 personas que intervinieron en la investigación, escribieron los científicos en la publicación PLoS ONE. Pero los más comunes estaban presentes en alrededor del 70 por ciento de los ombligos.

Examen

Los científicos examinaron filotipos de la diversidad bacteriana y de arqueas usando una pirosecuenciación del gen 16S rDNA. Para ello se basaron en la hipótesis de la macroecología tropical, la cual señala que la frecuencia de los filotipos en una misma muestra de personas, predice la que se encuentra en otra independiente.

CORDON UMBILICAL DIBUJO“No conozco ningún estudio que sea capaz de explicar las diferencias en las bacterias de la piel de una persona a otra. Es un gran misterio que permanece vivo ahora mismo en nosotros”, dijo Dunn. Aunque este estudio aporta nueva información sobre la cantidad de microorganismos que habitan en el ombligo humano en específico, aún los científicos son incapaces de predecir cuáles de ellos se encontrarán en esa huella del nacimiento.

Según los investigadores, cuando se trata de bacterias no importa ni el sexo, ni la edad, así como tampoco el lugar de nacimiento o la zona de residencia.

El equipo de Dunn tiene ahora la misión de averiguar la forma de preservar a las que nos mantienen saludables, y evitar la proliferación de aquellas que puedan representar un daño.