Tecnología para disminuir los costos de producción hasta un 35 por ciento

– Ya se aplica  en hortalizas, árboles frutales, tomate,  papa y algodón

– Productores de tomate y chile en Querétaro tendrán acceso a esta tecnología.

Confederación Nacional Campesina

México cuenta ya con tecnología de sensores de fitomonitoreo que ayuda a los productores del país a manejar mejor los cultivos, ahorrando agua, fertilizantes y energía, informó el director general de MS Consulting-Israel Iozmah, Marcelo Schottlender.

Explicó que a través del celular y un software instalado a la computadora, los productores podrán monitorear tanto los productos como sus necesidades de insumos, lo que les ayuda a tomar decisiones y ser más efectivos en la producción.

Dicha tecnología se traduce en  disminución de los costos de producción que van del 25 al 35 por ciento, un incremento de los rendimientos y permiten lograr productos de excelencia como lo exigen las exportaciones.

“Hasta ahora  existían  sensores que miden humedad, aire, temperatura,  y este nos permite saber diámetro del fruto, la sabia que pasa por los tallos, el tronco y nos están dando información de si lo que está haciendo el productor  está bien o mal, lo que permite ir cambiando su manejo y mejorándolo para llegar a una producción  de excelencia”.

Informó que este sistema se usa en todas las plantas pero su aplicación mayor se ha dado en hortalizas, árboles frutales, tomate,  papa y algodón, y se analizan sus resultados en maíz y frijol.

Actualmente en el país la usan las grandes empresas semilleras, sin embargo, ya se ha hecho un convenio con el presidente de la Coordinadora Nacional de las Fundaciones Produce (Cofupro), Mauricio Lastra Escudero, para que pequeños productores de tomate y chile en Querétaro tengan acceso a esta tecnología.

SENSOR TOMATEAdemás, en breve  se pondrá en marcha un proyecto muy grande con algodón en la zona de Chihuahua en donde no sólo se podría aumentar la superficie  de siembra de este producto  sino incluso la siembra de otro tipo de producto agrícola.

“Lo estaríamos aplicando en algodón y plantaciones de manzana, nogal y uva en el norte y centro del país como Durango y Sonora, además en Michoacán se empezará con los cítricos  y el aguacate”.

Para Marcelo Schottlender, esta tecnología puede apoyar a los productores  para mejorar su cosecha con menores insumos y ser más competitivos,  en especial en las zonas en donde el agua y el fertilizante es un tema muy crítico”.

Si bien el acceso a esta tecnología sería para los grandes productores, también representaría una oportunidad para que los pequeños  que tienen que buscar mecanismos de asociatividad  y puedan crear economías de escala que les beneficie a todos.

Se trata de una tecnología de origen israelí cuyo precio varía dependiendo de la cantidad, el campo, el producto, la zona y  lo que se prende medir, pero los costos son de al menos 5 mil dólares, lo que haría pensar que el acceso es sólo para los grandes productores.