Importación a México de lácteos “chatarra”, fraude a los consumidores

– La importación de líquidos “chatarra”, fórmulas lácteas y sueros, desleal competencia para productores de leche genuina.

– Obtienen productores de leche mayor productividad en grasa y proteína.

– No hay vigilancia ni certificación de calidad y sanidad de parte de las secretarías de Economía y Salud.

Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche

Los productores de leche han aumentado su productividad y calidad en un marco adverso de competitividad.

En una década, los pequeños productores aumentaron de 3 a 5 litros diarios adicionales por vaca; los medianos, entre 7 y 10, y los grandes, de 9 a 11 litros adicionales, en función de una mejor alimentación,  del avance de la tecnología de manejo y una sanidad que garantiza calidad del producto.

Al señalar lo anterior, el presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz, expresó que a través de un gran esfuerzo, en la actualidad se producen hasta 85 kilogramos de grasa y alrededor de 80 kilogramos de proteína por vaca en un año, lo cual es adicional a los registros anteriores.

Hace una década cada vaca producía entre 180 y 190 kilogramos de proteína, mientras que en la actualidad aumentó hasta 280 kilogramos, y una cantidad similar de grasa.

Esto, dijo, es el resultado de una mejor alimentación de las vacas lecheras en base a concentrados balanceados y combinados con producto verde, como puede ser la alfalfa recién cortada o “achicalada”, y otros forrajes a base de cereales y leguminosas.

Competencia desleal

El dirigente de este segmento de productores, expresó que en las tiendas de autoservicio tienen a sus mayores competidores, por la cada vez mayor importación de fórmulas lácteas y cantidad de alimentos líquidos “chatarra” que nos llegan y comercializan a precios similares a los de la leche auténtica.

“Esto es un fraude y engaño a los consumidores”, apuntó.

LECHE EN POLVOEsto ocurre, dijo Álvaro González, porque en nuestro país “no hay una legislación que norme la producción y comercialización de leche que no es leche”. Así, apuntó, “sin la vigilancia económica y sanitaria, cualquiera puede ofrecer un producto al que le pone nombre de leche y nadie se lo impide”.

Hoy los industriales lecheros están expuestos a padecer lo mismo que los pequeños y medianos productores han padecido hace muchos años, dijo,  porque los centros comerciales todos los días están creciendo en cuanto a producción de sus marcas propias de leche y sus derivados. “No se sabe si como productores de esto, pagan impuestos o sólo como comerciantes”.

“Traen ese tipo de leche a México, contratan una empresa maquiladora que rehidrata la supuesta leche en polvo, la envasan con su nombre y a venderla en sus propias tiendas, sin la vigilancia y certificación de calidad y sanidad de parte de las secretarías de Economía y Salud. La COFEPRIS no revisa estas importaciones, y si lo hace, que lo demuestre, porque allí está la duda”, puntualizó el dirigente.

Esperamos que el nuevo procurador del consumidor y la secretaria de Salud, “se pongan las pilas” y atiendan el problema del indiscriminado comercio de fórmulas lácteas y leche adulterada.

Necesitamos que haya, de parte de las autoridades, un esfuerzo por garantizar a los consumidores la calidad y sanidad de los alimentos que llevan para alimentar a sus familias.