LAS CAMPAÑAS ELECTORALES Y LAS PRÁCTICAS PARTIDARIAS

 

In memóriam: Arnoldo Martínez Verdugo,                                                                                                                         Secretario General del Partido Comunista Mexicano                                                                                                                                                                  fallecido el 24 de Mayo del 2013.

 

A diferencia de las elecciones de los otros años, de los años próximos pasados de cuando el Partido Comunista Mexicano (PCM) salió de la clandestinidad por última vez,  antes de  disolverse (1981) para dar paso al Partido Socialista Unificado de  México junto con otras organizaciones políticas las prácticas partidarias, de la izquierda que conocí,  eran otras;  fuera de la clandestinidad no duramos más de 3 años. En la región centro –sur de Chihuahua  había dos organismos de base, el de los profesores y estudiantes “Hernán Laborde” y otro en Naica, Chih., esta mayor que aquella pero, compuesta por trabajadores mineros, para protección de ellos (los mineros) se acordó que ellos habrían de permanecer en la clandestinidad.

Jorge Domínguez González/Diario del Noroeste

Estábamos organizados en organismos de base llamados “células”, y de las dos nomás salimos de la clandestinidad nosotros, creo que el número mínimo de una célula era de 7 miembros aunque nosotros éramos más, quienes debíamos reunirnos en círculos de estudio semanales, para estudiar nosotros solos, aprender las nociones básicas de economía política, de filosofía y de algún aspecto de la realidad que fuese común a todos y en las reuniones de ese frente de lucha generalmente coincidíamos; en las reuniones de estudio aplicábamos lo que ahora le dicen bulling a los compañeros  que se rezagaban en el proceso de aprender a pensar por sí mismos, y a los que no conocían los principios, el programa y los estatutos, la idea era que los militantes habían de formar y reproducir en otros lugares y/o entornos  círculos de estudio… eran algo así como protocélulas.

Los valores de los que vivimos dentro del PCM aquellos tiempos fue la práctica de la democracia y también en la vida ciudadana, y en la vida social como una forma de luchar en contra del autoritarismo que entonces se ligaba a la búsqueda de la satisfacción de intereses personales (ahora se usa la demagogia); preferíamos la medianía en contra de la ostentación económica…y creo que así han vivido a quienes conocí en aquellos tiempos…luchábamos por todos, no por nuestros intereses personales y por ello, inequitativos.

Con mucho orgullo recuerdo que en nuestra salida de la clandestinidad participamos en la cultura,  teatro, cantantes, etc. y; en aquellas, las primeras elecciones en que participamos, con la voluntad ciudadana nuestro organismo de base expidió nombramientos, previos compromisos no económicos, para que estuviésemos representados en cada una de las casillas del V Distrito Electoral de Chihuahua con cabecera en Camargo.

Esa fue la mejor parte de la educación cívica y ética que fuera de la formalidad de las aulas recibimos, habiéndonos aislado de una sociedad que desde entonces, y antes, se caracteriza por la corrupción y la impunidad. A más de 30 años de aquellas jornadas, de seguro existen compañeros que fueron coptados por el gobierno, otros se han estado yendo de este mundo. Además, de que aquel mundo se ha estado yendo. Las promesas de trabajos y del reparto de la riqueza social, creada por los trabajadores (necesariamente) han sido la constante en los discursos. Sin embargo, ya el pueblo no se la cree y ahora nos alarmamos de los índices de violencia que se elevan y buscamos nuevas formas estadísticas de presentar los homicidios, los robos, etc.  Creo que nos equivocamos en pensar que por un camino van el desempleo y la acaparación de la riqueza social y por otras veredas los robos, los homicidios, la corrupción y la impunidad. Para mi, como diría mi agüelita, “todo va junto con pegado”.

Luego, hay que agregar a este platillo como condimento el consumismo, el cual nos lleva, quiérase que no, a desear las mercancías o servicios que otros usan o poseen, aunque, a la mejor,  pudiera ser el caso que el consumismo no fuera un  condimento, sino el platillo principal que hace moverse a la economía, no sólo de nuestro país, sino de todo el mundo.

En este tenor, hemos de pensar en que para obtener lo que nos muestra la economía de mercado para el consumo es tan atractivo que, para cada uno de nosotros resulta difícil, y a veces verdaderamente, imposible no anhelar lo que la sociedad de consumo nos muestra ¿Cómo hacernos dueños de dichas mercancías o servicios? No queda para ello, para satisfacer las ansias de posesión, más que pensar en el dinero o poder y se convierten estos en los valores de toda sociedad que compra y vende mercancías y servicios. Así miro que, aunque los musulmanes clamen que “No hay más Dios que Alá”, en verdad el Dios que todos aman es el dinero y el poder para satisfacer sus deseos; ¿Sucederá esto sólo entre los musulmanes o también entre los hinduistas, cristianos y ateos?

A mi ver, creo que en todas las sociedades del mundo suceden al respecto actos muy similares  y aunque tengan libros sagrados que establezcan las reglas morales de la relación entre sus miembros, estos son los dictados de su divinidad tradicional, de sus dioses pero, la verdadera moral que aplican es la de su verdadero Dios  (Poder/Dinero) ¿Será uno el dios que adoran con su boca hasta en los buenos días y otro al que sirven con su corazón? Son los hechos que vemos, quienes verdaderamente contestarán.

Ninguno de los actuales candidatos dirá a cuál dios sirve pero en los primeros hechos, vemos la locura de los inicios de las elecciones:  propuestas de un partido que en verdad:  a) son de programas de otros partidos; b) no corresponden al nivel del cargo que buscan; c) no respaldadas por presupuestos de aplicación; d) con gran espíritu deportivo proponer elaboración de leyes y no cuidar que se cumplan las existentes. Además de pago a brigadistas, gastos que si sus totales fueran públicos serían insultantes, aunque ya son impunes. Recordamos el chiste aquel de hace medio siglo que, ahora,   sí lo llevan a la práctica: “En San José de las Cuerdas, un candidato en su discurso promete un puente sobre el río y que uno de los presentes le protesta diciendo que no tienen río, a lo cual el candidato aludido le responde ´también les pondremos un río´”. No es extraño cuando en las páginas de Internet del congreso local vemos los currículos de los actuales diputados.

En Chihuahua, de las últimas elecciones a las de ahora ¿Se han preocupado los candidatos y precandidatos a los diversos cargos y de los diferentes partidos de crear grupos de apoyo a programas y principios de su partido o grupos de apoyo a su candidatura…para así servir a su verdadera divinidad?