Votemos pero en protesta

                                   ¡Hay que votar!, es el lema; pero un voto de protesta;                                                                            que indique… como indigesta, la corrupción del sistema.

  Ernesto Visconti Elizalde/ Desde mi breviario

     Hace apenas unos días, el sábado 8 mayo próximo pasado, durante el desayuno regular de la Asociación de Editorialista de Chihuahua A.C., me permití, dirigirme a mis compañeros editorialistas, para conminarlos a emitir “un voto de protesta” en las ya próximas elecciones locales, en atención a la sórdida, corrupción del Sistema y sus instituciones electorales; y aún cuando en un artículo del 5 de abril del año en curso, invitéa mis correligionarios de MORENA, y demás ciudadanía, a votar por Javier Garfio Pacheco, entonces precandidato del PRI, en atención a que MORENA no participa en estas elecciones, y en función de considerarlo una persona seria y elegible. Sin embargo los posteriores hechos políticos, rebasaron las expectativas ciudadanas. Una planeación indigna por parte del gobierno estatal, “confeccionó” unas elecciones a la medida de integrar un próximo Congreso Estatal afín; permitiendo a un PT, que sin reunir la votación mínima, sigue participando consuetudinariamente en vergonzosa “comunión familiar”, para conveniencia del Estado, y de su partido el PRI, que con candidatos de imposición, ondean las banderas por múltiples “Juniors” de la política. Los demás partidos, promueven  líderes de ideología no compatible con los nuevos partidos que los sustentan; otros son unos bisoños en la actividad política, con las manchas de plastilina y crayones, todavía en la camisa; los que “hoy decidieron” sacrificarse por el pueblo.

     Es tal la mendacidad, indignidad, amoralidad y desvergüenza del  Sistema, partidos y candidatos, que nos produce asco y grima; cuando padecemos y podemos atestiguar, la calidad de nuestra democracia dirigida.

     Los ciudadanos ya no debemos soportar más, debemos oponernos, luchando con nuestro voto. Por ello les propuse a mis compañeros editorialistas, que votemos con un voto de protesta; si podemos lograr que un 10, o un 50%, o más de la próxima votación sea de votos anulados, habremos dado un claro mensaje al mundo, de nuestro hartazgo y molestia.

     Pero anulemos el voto con una palabra o frase que indique nuestra indignación; mi esposa y yo hemos decidido votar por “MORENA”, porque votar por el Movimiento de Regeneración Nacional, significará: “Que estamos hartos de la corrupción de Estado, y esperamos poder participar en un partido honesto, donde se respete el voto por el o los candidatos propuestos por el pueblo; y no por los de las mafias de partido y el sistema corrupto.

     El domingo 9 de junio de 2013, pude leer con regocijo, en la columna política del Lic. Jaime García Chávez, titulada “Abstencionismo, voto en blanco, anulismo”, que Jaime coincidía y recomendaba una mecánica similar a la que propuse a mis compañeros editorialistas y que aquí plasmo. Lo que me da la idea de que muchos comunicadores y ciudadanos, andamos con la misma cuerda. Por ello les conmino, a no dejar de votar; debemos emitir nuestro voto de protesta; voto que sea anulado, hará la diferencia electoral para tanto pillo, y advenedizo. No todos los candidatos son malos o indignos, pero sí lo son los ciudadanos que siendo libres, y atestiguando y sufriendo las burlas e imposiciones del sistema, todavía y en una actividad absurda y servil, se acercan a otorgar su voto; o de manera contraria no se toman  -por hartazgo-ni la molestia de emitir un voto de nulidad y a la vez de protesta. Si la ciudadanía unida, ejercemos nuestro derecho ciudadano y nuestra responsabilidad constitucional, emitiendo un voto de protesta, podremos sensibilizar a los órganos electorales, a los gobiernos y al caduco Sistema. Pues evidenciaríamos un gobierno electo espurio, sin sustento en la voluntad ciudadana, producto de las negociaciones mercantiles de los poderosos.