La Orientación Vocacional sigue sin ser valorada en México

– Por esta razón más del 35% de los profesionistas estudian carreras que no son afines a sus competencias.

– La mayoría estudia licenciaturas que están saturadas en el ambiente laboral.

– Ejercer la vocación es fundamental para tener una sociedad sana mentalmente hablando.

– Desde la infancia se puede prever las competencias a futuro.

Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia

En México la Orientación Vocacional es poco tomada en cuenta por las comunidades educativas.

Generalmente los jóvenes que tienen la oportunidad de estudiar una licenciatura, la eligen por cuestiones de moda, por injerencia familiar o porque creen que harán dinero a futuro, pronto y fácil, aunque no tengan las competencias necesarias para ello.

El resultado es que más del 35% de la población que estudia una carrera, no tiene las competencias necesarias, ni el interés para desempeñarla.

«Es decir que habrá 35% de profesionistas con grandes posibilidades de vivir frustrados cuando se integran al ambiente laboral. Todos sabemos que si no te gusta lo que haces para vivir, generalmente no estarás del todo satisfecho con tu vida», dijo la Maestra Claudia Sotelo Arias, directora del Centro de Estudios Especializados de la Infancia (CEEPI).

Actualmente, dijo, el 30 por ciento de los estudiantes universitarios del país están seleccionando carreras relacionadas con las áreas, administrativas, contables y el derecho, siendo que la mayoría de ellas están saturadas y ofrecen pocas o nulas vacantes a los egresados.

Lo que están demandando las empresas ahora son profesionales de áreas relacionadas con físico-matemático (ingeniería, informática, robótica); no obstante, son muy pocos los estudiantes que apuestan a estas carreras, principalmente porque no se les enseñó a desarrollar estas áreas desde niños.

Sotelo Arias precisó que la vocación puede determinarse desde temprana edad, incluso en la adolescencia o cuando se estudia la secundaria o bachillerato.

«No se trata de decir que un joven de 12 años va a estudiar determinada carrera. Lo que hacen los estándares de medición de vocación es definir sus competencias y así se le puede ir encaminado de acuerdo a sus intereses y aptitudes».

Según la especialista, si la asignatura de orientación vocacional es tomada con seriedad, incluso desde primaria, con certeza cuando llegue el momento de elegir una profesión se hará con base en las competencias,  los gustos y a la demanda laboral existente.

«No es lo mismo llegar a los 18 años sin tener la menor idea de lo que se va a estudiar que tener claro para dónde se dirige uno. Aun así se puede determinar la elección correcta de carrera. Todo es cosa de estar bien informado y acudir con los profesionales al respecto», concluyó.