En el Día Mundial del Medio Ambiente, científicos mexicanos se suman a una solución “verde”: Los biopolímeros

* Las aguas residuales de la producción de aceite de olivo se convertirán en un biopolímero útil para generar un empaquetado sustentable.

* Las microalgas encuentran más aplicaciones en el manejo de aguas residuales

* El biorefinamiento se usa cada vez más para obtener bioplásticos.

* Éste es un proyecto del consorcio Oli-PHA con la participación de 13 empresas y centros de investigación en Europa y América Latina.

Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada

Ensenada, Baja California, México, 5 de junio de 2013. En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) participa en un proyecto del consorcio europeo de investigación Oli-PHA para promover los beneficios del uso de microalgas como una solución ecológicamente amigable al tratamiento de aguas residuales del proceso de producción de aceite de olivo.

Esto al crear, a partir de estos residuos, un biopolímero biodegradable que será una pieza clave para la sustentabilidad de la industria de empaquetado.

Pese a los beneficios de salud y nutrición asociados con el consume de aceite de olivo, su proceso de producción industrial tiene un gran impacto ambiental asociado a sus residuos altamente contaminantes.

Se estima que a nivel mundial, el procesamiento de aceite de olivo genera más de 30 billones de litros de aguas residuales (OMWW, por sus siglas en inglés) cada año.

Europa es el principal productor de aceite de olivo en el mundo, con España a la cabeza con 46% de la producción global de aceite de olivo; Italia le sigue con 18% y Grecia con 12%, según el Consejo Internacional del Olivo.

Latinoamérica es otra área de creciente importancia para la industria.

Las aguas de residuo del procesamiento de aceituna se caracterizan por su alto contenido de material orgánico y polifenoles, que dificultan su tratamiento biológico y causan daños ecológicos severos en comunidades rurales.

En el seno del proyecto Oli-PHA, la compañía italiana ARCHA desarrolló tratamientos fisicoquímicos y biológicos para darle nuevos usos a este tipo de aguas residuales como fuente de químicos finos y polímeros biodegradables, pero también darle valor a algunas substancias valiosas que contienen.

ACEITUNA EN ARBOLEn particular, los Polihidroxialcanoatos (PHAs) son biopolímeros producidos por cianobacterias fotosintéticas y bacterias heterotróficas con capacidad de crecer en altas concentraciones de polifenoles.

Estos microorganismos pueden reducir la materia orgánica en las aguas de residuo mientras que acumulan PHA en su citoplasma.

Los microorganismos selectos pueden crecer en un alto porcentaje de estas aguas, y ello reduce el consumo de agua potable requerido durante el proceso.

La cosecha de PHA depende de un gran número de factores, cuyos efectos son actualmente estudiados en el CICESE, cuyos resultados experimentales muestran la posibilidad de producir este compuesto en las aguas residuales sin necesidad de nutrientes adicionales.

En el presente, las pruebas a nivel bioreactor se realizan en el INSTM-ISE y el CICESE para determinar las condiciones idóneas para elevar el proceso y contribuir una solución a los problemas ambientales que generan estos residuos líquidos.

En términos de beneficios ambientales, al usar las aguas residuales como un medio de cultivo para crecer PHA usando cianobacterias, el proyecto Oli-PHA contribuirá a atacar no solo los retos asociados con el desecho de aguas residuales para los productores de aceite de olivo, sino que les proveerá un Nuevo ingreso adicional para fomentar su competitividad, además de implementar una nueva oferta de soluciones de empaque biodegradable que contribuyan a la sustentabilidad de la industria de empaquetado y plásticos.

El nuevo biopolímero podrá ser aplicado en las industrias de la alimentación, del embalaje y de la cosmética (Foto: internet)
El nuevo biopolímero podrá ser aplicado en las industrias de la alimentación, del embalaje y de la cosmética (Foto: internet)

Durante la investigación, los polifenoles y otros compuestos revalorizados de las aguas residuales serán incorporados a los sistemas de bioempaquetado para crear empaques funcionales con valor agregado que potencialmente puedan extender la vida en anaquel de los productos.

El proyecto Oli-PHA se basa en una perspectiva ambiental integrada para incrementar la sustentabilidad de los materiales y procesos a lo largo de toda su vida útil.

Promueve el uso de microalgas como una solución ecológicamente amigable al tratamiento de aguas residuales del proceso de prensado de aceituna y como base de un biopolímero sustentable que será validado para empaquetar alimentos y cosméticos.

Hoy, OliPHA agradecería que gente de todas las áreas de la vida se unan para asegurarnos un futuro más verde y más brillante para nosotros y las nuevas generaciones.

El coordinador del proyecto, el doctor Elodie Bugnicourt, de la empresa barcelonesa IRIS, señala que “Oli-PHA es una respuesta a las demandas del mercado y consumidores para un empaquetado más ‘verde’, gracias al uso de materiales renovables a partir de productos de desecho de la industria de aceite de olivo, y que no compiten con fuentes alimenticias tradicionales, y, asimismo, reducen la dependencia de recursos no renovables a largo plazo.”

El consorcio Oli-PHA se compone de 10 socios industriales y tres proveedores científicos de cinco países europeos y tres países latinoamericanos: IRIS Research&Development, Técnicas para la fijación del Carbono SL (FCTecnics), La Grana – Alimentació Ecològica, Antico Frantoio Toscano, Consorzio Interuniversitario Nazionale per la Scienza e Tecnologia dei Materiali (INSTM), OWS N.V., Cosmetic SP, PEMU Plastic Processing Company Ltd., Laboratorio ARCHA srl, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Empacadora y Olivarera San Javier, Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales y Sellopack S.A.S.