Cuando México fue balcanizado…

Dejo testimonio: En cada estado había una caseta de cobro y policías con distintivos en el pecho que resaltaban su nacionalidad y oriundez. Ser mexicano era cosa del pasado. Ni los residentes del Estado de México podrían decirse mexicanos, sino Toluqueños. En el 2071, lo recuerdo perfectamente, existían treinta y dos países con autoridad propia y confrontada en su mayoría por la escasez de agua potable y energía eléctrica. El robo se castigaba con muerte y estaba permitida la bigamia y el matrimonio del mismo sexo.

Everardo Monroy Caracas/ A los Cuatro Vientos

Los de Baja California Norte, ahora llamados Tijuanenses, le tenían animadversión a los de Baja California Sur, los Paceños, al estar colonizados por ingleses y alemanes. Los gringos seguían teniendo el control económico del lado norte y prácticamente cada rincón de ese país estrecho y semidesértico estaba militarizado. Los Marines se desplazaban en tanquetas por los setenta y dos mil kilómetros cuadrados de territorio y en el Pico de La Encantada, en la Sierra de San Pedro Mártir, habían levantado una fortaleza con misiles nucleares, como simple medida preventiva. El inglés era la lengua oficial. Lo mismo sucedía en los países de Coahuila, Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas. El castellano era una lengua proscrita.

narco-estadoLos tiempos de paz se evaporaron y esa masa de habla castiza y militante puntual de las fiestas patrias mexicanas, optó por festejar a ultranza las costumbres y los orígenes propios de su nueva nación. Los colimenses, por ejemplo, durante una semana, la tercera de julio, recordaban con danzas, fuegos artificiales, desfiles, ceremonias religiosas y borracheras, el surgimiento de la Gran Colima. En 1523, el capitán español Gonzalo de Sandoval había derrotado a los colimecas, encabezados por el rey Colimán, y procreado al primer colimense mestizo, ascendente del presidente de la República de Colima, Juan Carlos Sandoval Icaza. Este personaje de mano dura era también descendiente del Capo Mayor del Contrabando, don Miguel Sandoval, ahora considerado un héroe nacional al ayudar con armas y dinero a independizar Colima. La Catedral Basílica Menor lleva su nombre y bajo su Atrio Mayor reposan los restos de este ilustre narco y de sus leales sicarios.

Lo mismo ocurría en los otros países, principalmente en Michoacán, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Los antiguos dirigentes de los cárteles de la droga, con ayuda de jueces, policías, empresarios, políticos y militares de alta jerarquía, lograron consolidar sus propias naciones y someter las revueltas de los federalistas que terminaron en el exilio, la cárcel o en el cementerio. Los sindicatos eran cosas del pasado y ahora predominaba el contrato laboral por individuo y está prohibida la huelga o cualquier manifestación publica de protesta. La educación pública es cosa del pasado y el clero católico y los ministros religiosos son los responsable de formar la conciencia social de los infantes y jóvenes. Las universidades fungen como Talleres de Formación Tecnológica y los padres de familia un día por semana limpian calles y parques para pagar la formación académica de sus hijos.

Ahora que tengo ochenta y dos años de edad y soy ciudadano de San Luis Potosí, un país acosado por nueve naciones ricas en agua, metales preciosos y madera, aún recuerdo el asesinato del último presidente de México, Carmelo Uruchurto, porque precisamente fue aquí, en Tamazunchale, cerca de la frontera con Hidalgo, donde se desplomó la avioneta y sus restos jamás fueron recuperados. Carmelo Uruchurto es considerado como el último federalista patriota de los mexicanos. La residencia organizada aún utiliza su nombre en los comunicados clandestinos. (No puedo hacer públicos mis recuerdos, menos transmitírselos a mis hijos o nietos, porque los condeno a ser procesados y ejecutados, de acuerdo a la Ley Marcial vigente).

piedra cocaínaEn San Luis Potosí vivimos de la explotación de la flourita que se usa para potabilizar el agua. También exportamos anfetaminas y piedra de cocaína que tiene mucha demanda en los países del norte. Estas drogas, ya legalizadas, dependen del capital privado y pueden adquirirse en cualquier tienda o supermercado de las treinta y dos naciones, otrora mexicanas. En las grandes fiestas nacionales jamás deben faltar estos estimulantes o alcaloides, al igual que el alcohol o la mariguana. La prostitución está autorizada, pero en zonas construidas a diez minutos de las grandes ciudades. En San Luis Potosí tenemos cincuenta y ocho, una por alcaldía territorial. La de Guadalcazar y Ciudad del Maíz son las más grandes y pobladas. Hasta casino tienen.

Durante la primera semana de enero, más de mil empresarios, generales, presidentes y comandantes de las gendarmerías, se reúnen en la sede de Las Naciones Libres de América, en el país de Tenochtitlan, antes conocido como Distrito Federal. En ese Encuentro Internacional se tratan asuntos de seguridad nacional, comercio y soberanías. Ahí se dirimen diferencias y se determinan los precios de los alimentos básicos, las drogas y los productos de exportación a otras naciones del mundo, principalmente a Estados Unidos, Canadá, Europa y China. Sus conclusiones se transiten en las televisoras privadas de cada país y es obligatorio acudir a las plazas publicas para respaldar moralmente a quienes tienen la delicada misión de gobernarnos y darnos seguridad y empleo. En tres años, quedo eximido de esta responsabilidad, porque a los ochenta y cinco, por decreto presidencial, debo suicidarme con asistencia médica y entregarle mis propiedades al Estado. Las pensiones o jubilaciones son cosas del pasado. Espero que algún día lean estas líneas mis descendientes.

everardo-monroy*Everardo Monroy Caracas. Periodista y escritor, originario Veracruz. Fundador del periódico Uno mas uno. Laboró como reportero en El Diario de Chihuahua y El Diario de Juárez, El Universal, Diario de Nogales, El Sol de Acapulco, El Sol de Chilpancingo, El Diario de Morelos, La Opinión de Torreón, La República en Chiapas y las revistas Proceso y Día Siete. Autor de los libros Ansia de Poder, Nostalgia del Poder,El Difícil camino del poder, Tepoztlán: Cuadrónomo extraterrestre, La Ira del Tepozteco, El Quinto día del séptimo mes, Complot Chihuahua: Matar al gobernador, Fusilados y El Chacal de Pie IX. Actualmente radica en Canadá