Los chuchos, o la indignidad

Me había propuesto no volver a escribir algo sobre los chuchos. Realmente me producen “asquito” como dijera el briagadales Emilio González Márquez, panista y ex gobernador de Jalisco. Pero resulta que estos señores, son lo que ahora son, porque nadie supo acotar su ingreso a las filas de la izquierda, cuando todos ellos, desde su origen, ya eran personas de derecha. Con esto quiero decir que hay más de un responsable de esta indignidad que vive el PRD y la sociedad. Porque no solo es el acoso de las malas formas de gobernar de los mafiosos, o la incompetencia y la impunidad, no sólo son sus actos de gobierno, sus leyes reaccionarias, antipatrióticas y francamente ajenas al interés de la nación, no. El problema se hace mayor cuando una facción de la izquierda maiceada, apoya cualquier cosa con tal de ir en el barco oficial, como ratas hambrientas, desprestigiando la política.

Jesús Sosa Castro/ A los Cuatro Vientos

Lo que pasa con estos traidores, es verdaderamente lamentable. Sus acciones y su discurso, cada vez más pedestres y subordinados a los intereses del sistema, están afectando al país y de paso están confrontándose con las luchas populares. Su interés, por tanto, no es el de prestigiar su política y cumplir con su función de partido de oposición sino lucrar con las necesidades y derechos de la gente. Lo que buscan, es conservar esa franja de poder que les dio el trabajo político de AMLO, su honestidad y su proyecto. Como saben que los electores ya se les fueron, se agarran como lapas del apoyo de Peña Nieto, de los recursos públicos y de las dádivas para seguir viviendo de la ubre.

Se han vuelto una comparsa indigna. Se perdieron como una alternativa electoral, se han ganado a pulso la crítica y el desprecio de los trabajadores en lucha. En su afán de apoyar a un presidente sin base social, se les ha deformado el espinazo de tanto estar agachándose. Saben que la derecha les da cobertura, apoyos y dinero. Profundizan sus despropósitos políticos contra los movimientos sociales, y en razón de eso piden y exigen que se “reprima a los maestros y al pueblo de guerrero, porque es una izquierda violenta, provocadora, llena de vándalos políticos “Tan miopes son, que sus actitudes y declaraciones, sólo contribuyen a generar más inestabilidad y a preparar las condiciones para que Manuel Mondragón y Kalb actúe contra estos sectores en lucha.

Graco Ramírez, gobernador de Morelos, pide la represión contra los maestros.
Graco Ramírez, gobernador de Morelos, pide la represión contra los maestros.

El presidente Peña Nieto “debe actuar contra estos grupos, para impedir que sus acciones se extiendan por todo el país. Debe proceder como lo hizo contra Elba Esther Gordillo”, declaró al Sol de Cuautla, el 26 de abril, Graco Ramírez. “Hay que aplicarles a los protagonistas de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) el estado de derecho” “Lo que allí ocurre, no es una protesta de maestros, ahí hay una estrategia claramente planteada donde se vinculan la presencia de la guerrilla, con las famosas policías comunitarias y grupos de vándalos» Y termina este señor: “El PRD debe deslindarse del vandalismo político que se ha dado allí y en la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México ¿Ya vieron por dónde mascan estas iguanas?

Por su parte, el todavía “presidente” del Consejo Rector del Pacto por México, Jesús Zambrano, dijo el 25 de abril que “no se puede transigir con la violación a la estabilidad política del Estado, que hay que impedir que los sucesos violentos, se extiendan a otras partes del país, debe aplicarse la ley, impedir que se dañe su imagen, el gobierno guerrerense debe solicitar las órdenes de aprehensión en contra de quienes tuvieron responsabilidad» “No podemos estar de acuerdo con estos actos de vandalismo» ¿Por qué pasa esto con estos señores del PRD? Yo supongo que por ignorancia, porque así son de lambiscones y de abyectos y porque en el fondo, se han pasado ideológicamente al lado de la reacción. ¡No hay otra causa!

Cierro este artículo con algunas líneas que Mirian Sánchez Hernández (*) escribió el 27 de abril en La Jornada. Son reflexiones que en su tiempo, Ignacio Manuel Altamirano le hizo al Presidente Juárez y que tituló Palabras de un maestro guerrerense. “Ojalá, señor, -le dijo- que pudiésemos revisar todos los actos del Ejecutivo para aprobarlos o reprobarlos”. “Se remediaría mucho y marcharíamos mejor” porque bastantes veces “ese poder discrecional ha sido en sus manos lo que una espada en las manos de un loco.”

Miriam asegura que desde entonces IMA es el asesor histórico de los maestros de guerrero. Por eso la lucha de éstos “está inspirada en pedagogías que desarrollan al niño y propician su formación y su aprendizaje como ser humano, como ciudadano. Logra la vinculación escuela-comunidad mediante proyectos escolares y proyectos productivos. Contempla un apartado de evaluación del aprendizaje con carácter procesual, demostrativo, horizontal, con la participación de todos los actores, y se apoyan en ella para tomar decisiones de manera colectiva. Sus objetivos son poner al ser humano como eje central en la educación, para el desarrollo y la transformación de su realidad, potenciar la organización y la participación de los pueblos en una nueva forma de vida y de trabajo. Todo con una visión social sustentable” Pero estos planteamientos del gran maestro contienen juicios y razonamientos filosóficos  que jamás entenderán los tránsfugas del chuchinero

(*) Coordinadora del Programa Galatea de la UACM y miembro de la coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública: México, Estados Unidos y Canadá
jesus sosa castroJesús Sosa Castro. Prestigiado militante de la izquierda mexicana. Articulista de SDP y colaborador de A los Cuatro Vientos.