Antes de la visita del Presidente Obama a México, miembros del Congreso de EU manifiestan su preocupación por los DH

El 23 de abril, 23 miembros del Congreso estadounidense enviaron una carta al Secretario de Estado, John Kerry, expresando su preocupación por la persistencia de graves violaciones de derechos humanos en México, y pidiendo que el gobierno de Barack Obama priorice la defensa de los derechos humanos en la agenda bilateral México-Estados Unidos.

Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos

La carta bipartidista patrocinada por los congresistas James Moran (Demócrata de Virginia) y Ted Poe (Republicano de Texas) se produce sólo una semana antes que el Presidente Obama viaje a México para reunirse con el presidente de México, Enrique Peña Nieto.

La carta cita el aumento de cinco veces en las denuncias de violaciones de derechos humanos por parte del ejército mexicano y la Policía Federal desde que el gobierno mexicano comenzó su «guerra contra el crimen organizado» en 2006, y aconseja al Secretario Kerry que “ahora tenemos un momento oportuno para trabajar con el gobierno mexicano para mejorar la situación en ese país”.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) apoya esta carta y cree que es crucial que Estados Unidos exprese su preocupación por la situación de los derechos humanos en el país, así como su apoyo a los esfuerzos del gobierno mexicano para proteger los derechos humanos.

«La grave situación de derechos humanos en México no va a resolverse de sí mismo», dijo Maureen Meyer, Coordinadora Principal para Programas de México y Centroamérica de WOLA.

«A medida que la agenda bilateral se desarrolla, es fundamental que los gobiernos de Estados Unidos y México siguen centrándose en la mejor manera de apoyar y defender los derechos humanos en México», agregó.

La carta expresa su preocupación no sólo por la proliferación de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad del gobierno, sino también por el hecho de que muy pocos de los responsables de tales violaciones son investigados o sancionados.

“Desafortunadamente, la mayoría de estos abusos siguen sin investigarse, y como consecuencia, impunes”, dicen los miembros del Congreso y señalan que los datos del gobierno muestran que sólo dos agentes federales fueron declarados culpables de actos de tortura entre enero de 1994 y junio de 2010, mientras que sólo 38 soldados han sido condenados por tribunales militares por abusos a los derechos humanos desde 2006.

«Hasta la fecha -agregan-, el gobierno mexicano no ha respondido efectivamente a los abusos cometidos por miembros de las fuerzas armadas y de la Policía Federal en contra de la población civil», dijo Meyer. «Hacer responsables a los violadores de derechos humanos a través de la investigación de casos específicos es clave para poner fin a los abusos».

Estados Unidos ha proporcionado a México más de 1,9 mil millones de dólares en asistencia de seguridad desde 2008. Sin embargo, como señala la carta del Congreso, el Departamento de Estado está reteniendo 18 millones de esta asistencia hasta que Estados Unidos identifique áreas de futura colaboración con el gobierno de Peña Nieto en las cuestiones fundamentales de derechos humanos.

Los miembros del Congreso insisten en que “la crisis de los derechos humanos no mejorará hasta que haya mayor protección jurídica, un aumento en la capacitación en materia de derechos humanos para las fuerzas de seguridad de México y más agentes del gobierno que rindan cuentas por las violaciones de derechos humanos que cometen”.

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