Mujeres: Hacer realidad los discursos

La política pública en favor de las mujeres en México, al menos desde el año 2000, ha sido errática, poco profunda, sin evaluación, con recursos limitados y resultados desconocidos, a pesar de que en esos últimos 12 años se aprobaron leyes fundamentales en materia de igualdad, presupuesto y violencia contra las mujeres.

Sara Lovera / Semlac

La violencia es lo que más preocupa y, específicamente contra las mujeres: creció hasta 400 por ciento en la última década. Los diagnósticos de la condición femenina hablan de que 46 por ciento de ellas sufren violencia de pareja; 50 por ciento no reclama sus derechos; la quinta parte muere de causas evitables, hasta 65 por ciento de las marginadas todavía piden permiso a sus maridos para votar y 50 por ciento para ahorrar en un banco. Por eso, la exigencia es que el acceso a la justicia para las mujeres deje de ser una frase.

Este podría ser un resumen de lo que se dijo, analizó y explicó durante un Foro Especial convocado por el gobierno de Enrique Peña Nieto, al que acudieron más de 500 mujeres y del cual se tomarán las líneas de acción para el Plan Nacional de Desarrollo (PND), que cada nuevo gobierno debe elaborar antes de cumplir seis meses en el poder, según manda la Constitución.

El PND debe contar, además, con una consulta ciudadana por ley, por lo cual las participantes decidieron crear un grupo que “vigile” el cumplimiento de esa consulta.

En este foro participaron mujeres de muy diversos orígenes: funcionarias de Estado, organizaciones civiles y sociales, expertas y consultoras internacionales. En 10 mesas de trabajo se examinaron la educación, el desarrollo social, la política pública, los medios de comunicación, la seguridad ciudadana, el acceso a la justicia, la salud y la participación política.

Fue convocado por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), que preside Lorena Cruz, y responde a la definición de tres prioridades del PND descritas por el presidente Enrique Peña Nieto: democratizar la productividad; conformar un gobierno cercano y moderno e incluir la perspectiva de género para que la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres esté presente en todo el plan.

Esta es la primera vez, desde la modificación de la Constitución en 2010, que se habla de transversalizar el género, pero además, según destacaron las expertas del panel principal, el compromiso presidencial de hacer de México un país de derechos ofrece una gran oportunidad. Se destacó además que el cambio constitucional –en el cual se incorporó al artículo primero de la Constitución los derechos humanos y la no discriminación, como la declaración fundamental– obliga al gobierno a atender el grave rezago de las mexicanas y la violencia de que son objeto, especialmente la violencia institucional que produce impunidad.

Los medios, sala de entrada

Por primera vez en décadas se consideró como prioridad el papel de los medios de comunicación, preocupación colocada en el primer párrafo de la intervención en ese foro por la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, quien afirmó que en México “estamos muy lejos de cerrar la brecha de desigualdad”.

Robles indicó que la condición disminuida de las mexicanas habla de la poca calidad de la democracia en el país y se lamentó de que miles de ellas todavía piden permiso a sus maridos para votar y el 46 por ciento de las que viven en pareja sufre violencia.

Los medios –cuya normativa se analiza en estos días en el Congreso, tras 30 años de discusión–, podrían ser una palanca sustantiva para conseguir el cambio cultural que obstaculiza el ejercicio de los derechos. Robles, quien fuera jefa de Gobierno del Distrito Federal, señaló que las mujeres pueden ser agentes de cambio.

En la mesa de medios –donde participaron Nora Patricia Jara, directora de noticiarios del Instituto Mexicano de la Radio, y Lourdes Barbosa, quien hace monitoreo de género a los medios electrónicos–, se resaltó que son los medios los que reafirman el papel tradicional de las mujeres y que, teniendo el Estado varias cadenas de televisión, estaciones de radio en todo el país y una agencia oficial de noticias, podría intervenir y hacer ahí “una cruzada informativa y formativa” que propicie el cambio cultural.

Lo grave, dijo por su parte Janett Góngora, investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional, es que se hace una política pública sin considerar las diferencias regionales, donde los indicadores de su cumplimiento son datos cuantitativos –cuántos talleres se hacen, por ejemplo– y se realizan programas de trabajo con idénticos contenidos para mujeres del campo y la ciudad; para las pobres, campesinas e indígenas y para las que viven en las ciudades, van a la escuela y obtienen mejores recursos.

Patricia Olamendi Torres, experta de México ante el Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, de la Organización de Estados Americanos (Belén do Pará), afirmó que para mitigar la violencia contra las mujeres es obligación del Estado prevenirla. Pero no ha sido así –dijo– al recordar que, a México, las Naciones Unidas le ha hecho las más duras reconvenciones porque no ha hecho casi nada por eliminar la ideología que considera a las mujeres menos que los hombres, caldo de cultivo de la violencia sistemática.

Olamendi fue la más crítica de las participantes. Opinó que no habría que dar ni un peso a los gobiernos locales que se niegan a eliminar de sus legislaciones los atenuantes a maridos que matan a sus mujeres en “defensa del honor” y denunció que en el país están vigentes legislaciones claramente anticonstitucionales que dañan su integridad y dignidad. Es el gobierno federal el que distribuye recursos a través de la Secretaría de Desarrollo Social, insistió.

La experta de Naciones Unidas, María de la Paz López explicó la diferencia entre equidad –la palabra más común en la política pública– y la igualdad. Y dijo que hace años que la ONU habla de igualdad, que se refiere a iguales derechos, responsabilidades y oportunidades. Y eso, dijo, significa que las necesidades y prioridades de las mujeres deben ser tomadas en cuenta.

En cambio “igualdad de oportunidades” –el eslogan usado por los gobiernos de derecha durante 12 años– significa igualdad de “oportunidades” a desiguales, y las políticas públicas que parten de esa base falsa “pueden tener repercusiones decisivas porque hay una omisión muy grave para el cumplimiento del compromiso con la igualdad de resultados que firmaron los gobiernos”.

La senadora Diva Gastélum afirmó que todavía en México los partidos políticos debaten el derecho de las mujeres a su participación y expresó que el gobierno central debe hacer algo al respecto porque el reciente número de diputadas y senadoras sólo fue posible tras una sentencia de un tribunal, ya que las dirigencias de los partidos se niega a cumplir la ley. Como dirigente de las mujeres del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ahora en el poder, Gastélum se ganó un aplauso por sus afirmaciones. Dijo que las mexicanas tienen más de un siglo luchando por sus derechos políticos y pidió a Peña Nieto que haga algo para que ello se cumpla.

Por su parte, la diputada Malú Micher, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y responsable de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados, indicó que hay que transitar de los presupuestos etiquetados para las mujeres a presupuestos globales con visión de género, “toda una cruzada para cambiar la cultura misógina, patriarcal y excluyente”.

Los resultados del Foro Especial serán decantados por especialistas del Inmujeres y las participantes dijeron que serán vigías para que durante el sexenio del actual gobierno, que apenas va a cumplir cuatro meses, los discursos se hagan realidad.

sara lovera*Sara Lovera López. Prestigiada periodista mexicana. Consultora de medios. Docente en género y militante feminista, fundó en México las redes de periodistas comprometidas con los temas de la condición social de las mujeres. Cofundadora del diario La Jornada, donde trabajó de 1984 a1998); en 1987 fundó el suplemento feminista Doble Jornada y lo dirigió por 11 años; fundadora de CIMAC; Coordinadora de la Investigación Nacional sobre el feminicidio en la Cámara de Diputados de México (2005-2006). Actualmente es columnista de diversos medios y corresponsal en México de SEMlac (Servicio de Noticias de la Mujer Latinoamericana y del Caribe). saraloveralopez@gmail.com   www.diezcomunicacion.com.mx