Recomiendan a México adoptar tecnologías híbridas en materia agrícola, pero alertan que su diversidad en maíz esta en riesgo

La FAO establece que nuestro país tiene el potencial para cubrir 75 por ciento de su producción agrícola nacional

Agencia Notimex

México tiene el potencial para cubrir 75 por ciento de su producción agrícola nacional, como lo establece la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con la adopción de tecnologías híbridas, afirmó el presidente de CropLife Latinoamérica, Carlos Buzio.

El directivo de la organización internacional expuso que si el país aplicara una mejor tecnología en el campo, en semillas como el maíz por ejemplo, duplicaría o triplicaría su producción, pues a la fecha sólo genera 55 por ciento de su consumo agrícola.

Al anunciar el VI Foro Internacional “Tecnologías y potencial agroalimentario de Latinoamérica al 2050”, que se realizará en esta ciudad el 11 de abril próximo, aseguró que esta región del mundo tiene el potencial para incrementar su producción agrícola para consumo doméstico y para importaciones.

Mencionó que El Salvador, nación que ya adoptó la tecnología de los híbridos, es autosuficiente en su totalidad en la producción de maíz, mientras que México importa diez millones de toneladas al año del grano.

Refirió que globalmente, durante los últimos 40 años, la producción agrícola se incrementó como resultado de la aplicación de las tecnologías de punta en materia agrícola.

En ese sentido, planteó que si México aplicara tecnologías híbridas en el campo (que combina o cruza líneas de semillas para hacerlas de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades) tendría la posibilidad de duplicar o triplicar su producción agrícola.

Expuso que de acuerdo con el Banco Mundial (BM) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Latinoamérica produce 52 por ciento de la soya que se consume en el mundo, 44 por ciento de la carne, 80 por ciento del plátano y 45 por ciento de café y azúcar.

“Ya hoy Latinoamérica es una potencia, pero puede hacerlo mucho más. Es de las pocas áreas del mundo que aún puede expandir sus áreas agrícolas”, subrayó.

Carlos Buzio señaló que las naciones de la zona con mayor potencial para expandir sus tierras agrícolas son Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina y México.

Al respecto, destacó la importancia del Foro Internacional a celebrarse el próximo mes, toda vez que permitirá abrir espacios de reflexión que contribuirán al desarrollo de la agricultura.

“Esperamos identificar temas a trabajar al 2050 para que América Latina consolide su vocación agrícola y continúe como uno de los principales abastecedores de alimentos para el mundo”, indicó.

Comentó que la inversión de la industria de la ciencia de los cultivos es de seis mil 300 millones de dólares anuales para desarrollar nuevos productos fitosanitarios, biotecnologías y semillas, que se materializa en innovaciones para la agricultura y en la atención a la demanda global de alimentos.

Lo anterior se refleja también en un menor el impacto de plagas y enfermedades para el incremento de la productividad agrícola, añadió el directivo de CropLife Latinoamérica, organización integrada por nueve compañías y 22 asociaciones en 18 países de América Latina.

Por su parte, la directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de la Industria Fitosanitaria, Asociación Civil (AMIFAC), Mónica Olvera, dijo que como resultado de la globalización, México registra plagas nuevas, pero ya existen herramientas para “combatirlas en tiempo”.

Precisó que según la FAO, sin el uso de productos fitosanitarios, la producción agrícola global caería entre 30 y 50 por ciento.

De esta forma, afirmó que el VI Foro Internacional “Tecnologías y potencial agroalimentario de Latinoamérica al 2050” será fundamental para analizar la forma de elevar la producción agrícola de manera autosuficiente y sustentable.

La AMIFAC, agregó, representa más de 75 por ciento del mercado de productos para la protección de cultivos en México y ofrece a los agricultores artículos más efectivos y menos riesgosos a la salud de la población y amigables con el ambiente.

En riesgo diversidad del maíz por pobreza

De no tomarse las medidas oportunas para proteger al maíz y sus razas, su diversidad estará en riesgo, advirtió Major Goodman, integrante de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos-

Sostuvo además que las perspectivas de supervivencia de los campesinos que dependen de este cultivo son pocas ante las actuales presiones económicas hacia el grano.

Periódico La Jornada

MAICES NATIVOSEn el Seminario Desarrollo Rural Sustentable en México: agricultura orgánica y conservación de la diversidad del maíz, que organizó la asociación civil Fomento Cultural y Educativo, se comentó que los pequeños agricultores han sostenido la diversidad del maíz en México, pero el costo de producción es más elevado que el de los agricultores de Estados Unidos, además de que no reciben el mismo nivel de subsidios.

Cerca de dos millones de campesinos se dedican al cultivo de maíz, de los cuales 85 por ciento lo hacen en parcelas menores a cinco hectáreas y las razas criollas son sembradas por 25 por ciento de los agricultores, particularmente los de escasos recursos, según información de la Sagarpa.

“La diversidad del grano depende de la viabilidad económica de los productores en pequeña escala, ya que ellos cultivan, consumen y conservan las variedades nativas”, dijo Goodman.

Agregó que la demanda de germoplasma ex situ se incrementará debido a las constantes investigaciones para hacer variedades de maíz más resistentes, por lo que apremió al gobierno a respaldar a los científicos y a los agricultores para proteger el germoplasma de la gramínea en el campo y en los bancos ya establecidos.

Norman C. Ellstrand, profesor de genética en la Universidad de Riverside, California, comentó que de liberarse las semillas de maíz genéticamente modificadas, será imposible impedir el flujo genético de dichas variedades a otras locales y a poblaciones de teocintle.

El escenario más preocupante, apuntó, es la infiltración de semillas de variedades de maíz para fármacos y para usos industriales a las variedades de la cadena alimenticia.