A lo Cortazar

Tomar el tenedor y comenzar a batir el huevo

Judith Solís Téllez/ El Cuento

para Alí Chumacero

Tomar el tenedor y comenzar a batir el huevo, con la monotonía manual, casi mecánica, de mover el cubierto en la sustancia gelatinosa… y darse cuenta de pronto de que no habrá huevo batido, porque la clara y la yema no sólo no se han revuelto sino que han escapado del tenedor, y en el plato hay un pollito piando.