Suplente de senador y no senador suplente

En las elecciones federales de 2012 participé en el Movimiento de Regeneración Nacional porque es mi convicción que México necesita mucho del sólido liderazgo del incansable, invencible Andrés Manuel López Obrador, el político más real , honesto, completo y generoso que ha dado este país en muchos años. 

Daniel Solorio Ramírez / A los Cuatro Vientos 

Convencido de que AMLO debía ser presidente, fui suplente del entonces candidato y hoy senador Marco Antonio Blásquez.

Mi participación iba más a pizcar uno cuantos votos para AMLO que a conquistar un cargo público que no necesito ni quiero para mi.

Al resultar ganadora la fórmula en que participé, Marco Antonio Blásquez asumió la senaduría que le dieron los votos y yo asumí mi suplencia.

Eso soy: un suplente. No un senador suplente, sino un suplente de un senador.

No tengo función pública alguna de representación senatorial, ni recibo dinero por mi suplencia.

Vivo de mi trabajo profesional, soy un abogado ( tampoco tengo salario de Universidad Autónoma de Baja California, de la que soy profesor, porque el rector Felipe Cuamea, en su extravío, me lo está reteniendo desde hace ya más de una año).

Seré senador durante el actual sexenio sí, y sólo sí, por alguna circunstancia favorable para su vida personal y política, el actual senador Blásquez se viera precisado a dejar el escaño que ocupa en la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión.

LO QUE EXPLICO porque múltiples personas me saludan con la expresión «¡¡SENADOR…!!» y suelen felicitarme por serlo, pero cada vez les doy la misma explicación: suplente de senador, y no senador suplente. Soy aquéllo y no ésto.

Esto último no existe.

DANIEL-SOLORIO-RAMIREZ-*Daniel Solorio Ramírez. Maestro en Derecho Público. Ex Magistrado Presidente de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California. Profesor de la UABC (en exilio decretado por el rector Felipe Cuamea).