Orangután…¿gente del bosque?

Orangután significa en malayo «gente del bosque» (orang hutan).

Enrique Servín/ A los Cuatro Vientos

Se cuenta que el naturalista holandés Jacobus Bontius, autor de la «Historiae Naturalis et Medicae Indiae Orientalis», obra en la que introduce en Europa el término «orangután», entrevistó en 1631 a unos javaneses, quienes le dijeron que los orangutanes, es decir, esas «gentes del bosque», podían hablar. Cuando Bontius les preguntó que por qué nunca lo hacían, sus interlocutores le respondieron:

-Si los obliga a trabajar, lo harán.

Ahora bien, a mí el hecho de que los javaneses hubieran podido considerar a los orangutanes como verdaderos seres humanos me hubiera parecido una muestra de suma civilización, aunque su justificación en relación a su mudez, por supuesto, no está, para nada, a la misma altura. Tal vez el haber contestado algo así como:

-Se trata de una humanidad que simplemente no habla…

hubiera sido una mucho más generosa respuesta.

Lo triste de esta historia es que en malayo «orangután» nunca se ha dicho «orang hutan». Se decía (y se dice todavía) «mawas», término que etimológicamente no eleva en lo más mínimo el estatus ontológico del antropoide.

Todo apunta a que Jacobus Bontius (llamémosle ahora simplemente Jacobo Bont), fue burlado por sus divertidos interlocutores, de la misma manera que Margareth Mead fue engañada, por decir lo menos, por sus informantes samoanos, cuando estos le contaron la serie de exageraciones y mentiras con base a las cuales escribió su famoso «Coming of Age in Samoa». Libro que, por cierto, en una especie de «efecto mariposa» trasladado al mundo de la cultura, fue una de las causas de la Revolución Sexual en Occidente.

Cosas del intercambio entre palabras, lenguas y civilizaciones.

enrique servín*Enrique Alberto Servín Herrera. Poeta chihuahuense. Ha sido coordinador del taller de poesía Gilberto Owen y de talleres de poesía y narrativa; editor de la Editorial Flor de Arena (UACH) y de Solar. Traductor del árabe, catalán, francés, inglés, polaco, portugués y ruso. Becario del FONCA, creadores con trayectoria, 1998. Premio Chihuahua de Literatura 1994 por Elogio para los dedos y otros poemas. Actualmente coordina el “Programa Institucional de Atención a las Lenguas Indígenas” (PIALLI), del Instituto Chihuahuense de la Cultura.