Los hijos consentidos y los problemas a futuro

– Padres de familia de clase media son los que más consienten a sus niños.

– Los hijos únicos son los que mayor sobreprotección reciben.

– Estos niños no tolerarán la frustración cuando se conviertan en adultos.

Centro de Especialización en Estudios Psicológicos en la Infancia*

Más del 50% de los niños que acuden a una terapia psicológica han sido sobreprotegidos por alguno de sus padres o por ambos. Por un ligero margen son más niños que niñas.

Asimismo se presenta con mayor frecuencia en parejas de la clase media urbana.

«Son niños que reciben demasiado de todo: amor, cosas materiales o ambas. A futuro sabemos que la pasarán mal. Carecerán de tolerancia a la frustración y no sabrán ganarse las cosas. No tendrán paciencia y eso los llevará a tener una vida adulta llena de frustraciones»-

Ello lo manifestó la maestra Claudia Sotelo Arias, directora del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).

Aunque no es una regla, agregó, el CEEPI ha detectado que el mayor porcentaje de niños sobreprotegidos son los hijos únicos.

«Es normal y positivo que se le dé toda la atención y todo el cariño. El problema comienza cuando los padres no saben poner límites y los premian aunque se porten mal o tengan bajas calificaciones. Ahí comienzan los problemas», dijo por su parte la sicóloga Martha Angélica Sánchez García, coordinadora general del organismo.

La pregunta es –agregó-, ¿por qué algunos padres de familia tienden a consentir o a sobreproteger a los hijos? La respuesta obedece a varias razones. Entre ellas citó las siguientes:

1.- Cuando los  padres tuvieron carencias (afectivas o económicas) o fueron maltratados, entonces se van al extremo.

NIÑA GROSERA

2.- No toleran ver la frustración de sus hijos porque probablemente tampoco la toleran para sí mismos. Los problemas emocionales sí se trasmiten de generación tras generación.

3.- Problemas de infertilidad. Si la pareja los tuvo con certeza serán padres sobreprotectores.

4.- Porque es más fácil ceder a sus demandas. Los padres que tienen una baja autoestima no entrarán en lucha por establecer límites con sus hijos, aunque a la larga será un efecto “bola de nieve”.

5.- Por culpa. Si los padres, por motivos de trabajo, no están el tiempo suficiente con sus hijos, se sentirán culpables y una manera de resarcirlo es consentirlos.

6.- Seguridad. Ante la inseguridad se vuelven paranoicos. En muchos casos se vuelve obsesión y tienden a sobreproteger a sus hijos.

A decir de Sotelo, las consecuencias a futuro no son alentadoras.

“Estos niños en su adultez –consideró Sánchez García- tendrán conflictos con la autoridad, no respetarán las jerarquías y vivirán angustiados porque de alguna forma tendrán una personalidad narcisista, entre otros trastornos emocionales».

Consideró que es indudable que los padres de familia deben ser autoridad y nunca amigos de sus hijos.

“Deben imponer límites y saber diferenciar entre dar todo el amor y toda la atención, a dar todo lo que el niño quiera”, recomendó.

Y remató: “Aquí los profesionales de la salud mental debemos jugar un papel fundamental cuando los padres, por sus propios problemas emocionales, son incapaces de ver esto».

*Grupo de especialistas en el área de la psicología infantil que tiene como principio el cuidado de la salud mental de los niños y de los adolescentes para retomar la esencia de la infancia: Ser niño debe ser un sinónimo de felicidad, juego, ilusión, curiosidad e inocencia.